Mañana, 1º de mayo, se conmemora, una vez más, el Día Internacional de los y las Trabajadoras. Esta conmemoración es a nivel mundial, donde millones de trabajadores salen a la calle a reivindicar sus conquistas, a reclamar justicia social y a recordarle al mundo que sus derechos económicos, sociales, laborales y políticos son el resultado de décadas de luchas en diversas formas, que van desde la negociación colectiva, la legislación laboral y la calle mediante protestas y huelgas, que históricamente han sido reprimidas por múltiples gobiernos.
En tiempos de oscurantismo gubernamental, en donde desde la metrópoli se imponen políticas antiobreras y una Junta de Control Fiscal que evidencia la colonia y perpetúa todos sus males, es necesario continuar reclamando mejores condiciones de vida en todos los espacios.
Desde la Legislatura, hemos combatido el Proyecto de la Cámara 1115, que elimina la Comisión del Salario Mínimo, promoviendo con este proyecto la presión política para que a futuro no se aprueben aumentos al salario. Igualmente, otros proyectos que eliminan derechos de la clase trabajadora, como el de las reclamaciones laborales mediante el procedimiento sumario.
Desde nuestro espacio legislativo, hemos radicado medidas para proteger y aumentar derechos laborales y sociales. El Proyecto de la Cámara 960, para crear un plan universal de salud; el 797, para devolver, a la Autoridad de Energía Eléctrica, a un modelo público de administración de nuestros recursos energéticos; el 555, para crear política pública sobre el calor extremo, incluyendo protección a los empleados en sus lugares de trabajo; la Resolución de la Cámara 146, para investigar las constantes exenciones a patronos en su obligación con el pago del bono de Navidad, y el Proyecto de la Cámara 331, a petición de la Unión Americana de Libertades Civiles, para la protección de lugares sensibles para inmigrantes.
Todo esto es contrario al bipartidismo que quebró el gobierno de Puerto Rico, provocando que las víctimas directas fueran la clase trabajadora, congelando los salarios por años, los convenios colectivos de las uniones en el gobierno, congelando puestos en el gobierno, provocando la emigración de miles de trabajadores y trabajadoras, y condenando a la pobreza a miles de personas que reciben pensiones luego de haberle servido al país, que en múltiples ocasiones no les alcanzan ni para vivir.
Mañana, como siempre, estaremos en la calle no solo en solidaridad con la clase trabajadora, sino además reafirmando nuestro compromiso con una sociedad más justa y promoviendo la construcción de una Patria Nueva.
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