Renuncia Juan Ernesto Dávila a la presidencia de la CEE

Por las pasadas semanas amplios sectores políticos habían exigido su salida

Por Manuel Guillama Capella

El presidente de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE), Juan Ernesto Dávila, renunció hoy, efectivo inmediatamente, según indicó en una carta enviada a los medios.

“Con efectividad inmediata, renuncio al cargo de Presidente de la Comisión Estatal de Elecciones. El bienestar de mi familia, amigos y hermanos de mi Iglesia, me llevan a tomar esta decisión. Oro al Señor por el bien de Puerto Rico, de la CEE y de los Comisionados Electorales. No quiero ser una distracción en este momento de nuestra historia. Ahora bien, debe quedar claro que en todo momento he actuado dentro del marco de la ley y teniendo como norte el mejor bienestar de Puerto Rico”, sostuvo Dávila en sus declaraciones por escrito.

Te recomendamos:

El funcionario enfrentaba una querella de destitución presentada por el comisionado electoral del Partido Popular Democrático (PPD), Nicolás Gautier, y la candidata a representante por acumulación de esa colectividad Yaramary Torres. El panel especial del Tribunal Apelativo designado para atender la querella había citado a las partes a una vista argumentativa para el 8 de septiembre.

En su carta, Dávila indicó que se mantuvo trabajando con miras a las elecciones generales del 3 de noviembre, y que ya se había solicitado al Departamento de Hacienda la autorización para emitir un pago adelantado a la empresa Printech, encargada de imprimir las papeletas para el evento.

La CEE aún le adeuda a Printech dinero correspondiente al proceso primarista.

“No renuncio porque piense que alguna de las querellas presentadas contra mí tiene alguna probabilidad de proceder. De hecho, ya el Tribunal de Apelaciones desestimó la mayoría de ellas. En la palestra pública se han mencionado varias mentiras, injurias y calumnias sobre este servidor. Decir una mentira muchas veces no lo convierte en verdad. A los que han realizado estas expresiones les digo: Dios les bendiga. Gracias a todas las personas que me han apoyado durante estas semanas difíciles. Les agradezco su preocupación y sentido de hermandad”, expresó Dávila, a quien la inmensa mayoría de los sectores políticos le exigía la salida desde la debacle primarista del 9 de agosto.

“Pido a nuestro Dios que el evento electoral del 3 de noviembre de 2020 se pueda dar como nuestro Pueblo merece. Esto requerirá el trabajo en equipo de todos los partidos políticos en la CEE. Independientemente de las circunstancias, para mí ha sido un honor poder servir al Pueblo de Puerto Rico desde la CEE”, agregó el ahora expresidente de la CEE, subrayando que no haría más expresiones sobre el asunto.

Esta mañana, Dávila se ausentó, sin previo aviso a los comisionados, a la reunión del pleno de la CEE que él mismo había convocado.

Al abandonar el cargo, Dávila deja a la CEE momentáneamente descabezada, toda vez que el Partido Nuevo Progresista (PNP), como partido de mayoría, no propuso hasta esta semana alternativas para llenar la vacante de presidente alterno, cargo creado por el Código Electoral que se convirtió en ley el 20 de junio.

La renuncia, de hecho, se produce en momentos en que los comisionados electorales de los cinco partidos se encuentran reunidos precisamente para discutir los nombres de jueces que podrían reemplazar a Dávila. El comisionado electoral del PNP, Héctor Joaquín Sánchez, se comprometió esta mañana con sus homólogos a presentar, al menos, una terna de la que se podría obtener un consenso sobre la persona indicada para dirigir la CEE.

El pasado martes, Sánchez nominó únicamente al juez Juan C. Negrón Rodríguez para cubrir, en ese entonces, la vacante de presidente alterno.

Luego de la reunieron que sostuvieron esta mañana, Sánchez y otros comisionados electorales indicaron que el proceso de evaluación de candidatos tomaría varios días, en tanto los funcionarios analizan junto a sus respectivos partidos los méritos de los candidatos para encabezar la CEE.

Bajo el Código Electoral, y por encontrarse a menos de 120 días de un evento de votación, los comisionados electorales tienen únicamente 15 días para llenar las vacantes. Si en ese periodo no se alcanza unanimidad sobre alguna de las posiciones, correspondería a la gobernadora Wanda Vázquez someter las nominaciones ante la Legislatura. Ambas cámaras, entonces, requerirían el voto afirmativo de dos terceras partes para poder confirmar al designado.

De tampoco poder obtenerse el aval legislativo dentro de un periodo de 15 días, el Tribunal Supremo estaría llamado a llenar las sillas por mayoría simple.

Sin embargo, bajo las circunstancias actuales difícilmente los comisionados electorales puedan permitirse el lujo de no alcanzar un consenso, particularmente luego de que el nuevo Código Electoral colocara el peso de los trámites administrativos sobre los hombros del presidente o, en su ausencia, del presidente alterno.

A dos meses exactos de las elecciones, la CEE aún no ha comenzado con el proceso de diseño de papeletas, toda vez que el PPD aún no ha culminado el escrutinio general de las primarias. Asimismo, aunque el 14 de septiembre cierra el registro electoral, los materiales escasean en las Juntas de Inscripción Permanente, causando problemas para los ciudadanos que buscan inscribirse, reactivarse o realizar otros trámites necesarios para poder votar el 3 de noviembre.

La campaña educativa de la CEE, para la que se identificaron $2.5 millones la semana pasada, apenas debía estar comenzando en estos días. La CEE, por otro lado, aún no ha concluido el análisis para determinar cuáles serán los centros de votación el día de las elecciones generales, proceso junto al cual además se llevará a cabo una consulta ‘estadidad sí o no’ desautorizada por el gobierno federal.

Dávila, en tanto, podrá regresar a la rama judicial para estrenarse como juez superior, cargo al que fue confirmado en noviembre de 2018, de manera paralela a su confirmación legislativa como mandamás de la CEE.

Anteriormente, Dávila se desempeñaba como secretario del Tribunal Supremo.

Loading...
Revisa el siguiente artículo