Lola Rosa reabre en Condado con propuesta “como de la abuela”

El restaurante apuesta por las recetas tradicionales, los ingredientes locales y los sabores que evocan nuestras raíces.

Por Sabrosía Puerto Rico

27 oct, 3:45 pm 3 min de lectura
Lola Rosa reabre en Condado con propuesta “como de la abuela”
Foto Elizabeth Disdier

Por Elizabeth Disdier, especial para Sabrosía.PR

Entre alcapurrias, bacalaítos, arroz con habichuelas y recetas que evocan la cocina de nuestras abuelas, el restaurante Lola Rosa regresó a Condado con una propuesta centrada en los sabores tradicionales de Puerto Rico.

El establecimiento, que reabrió sus puertas en julio bajo una nueva administración, apuesta por acercar la cocina criolla tanto a los visitantes que buscan conocer la gastronomía local como a los puertorriqueños que disfrutan de los platos de siempre.

Al frente de esta nueva etapa se encuentran el chef Lorenzo Flores, con más de 30 años de experiencia en la industria gastronómica, y el gerente Juan Ruiz, quienes buscan que cada plato sea una oportunidad para conectar con las raíces culinarias de la isla.

“En un área turística, el cliente quiere probar la comida criolla de Puerto Rico; las alcapurrias, los bacalaítos, el arroz con habichuelas, el bistec encebollado. Eso es lo que los trae hasta acá”, afirmó Flores durante una entrevista.

Sin embargo, más allá del movimiento turístico de Condado, el equipo de Lola Rosa tiene claro que la experiencia gastronómica debe mantener su identidad puertorriqueña.

Uno de los platos que forma parte de esa apuesta es el caldo santo, una preparación tradicional de la cocina puertorriqueña, especialmente asociada con la temporada de Semana Santa. En Lola Rosa, la intención es que los comensales puedan disfrutarlo durante todo el año, sin esperar una fecha particular.

“Queremos que quien nos visite se lleve la experiencia de comer comida como de la abuela”, expresó Ruiz.

La parcha puertorriqueña también tiene su espacio

Aunque las recetas tradicionales ocupan un lugar importante en el menú, la propuesta también incorpora ingredientes locales en preparaciones que exploran otras combinaciones de sabores.

Un ejemplo es el ceviche de parcha, un plato que utiliza esta fruta tropical para aportar acidez y un contraste refrescante.

Según explicó Flores, el restaurante trabaja directamente con agricultores locales para conseguir la parcha fresca. De la fruta aprovechan tanto el jugo como la pulpa, mientras que las semillas también forman parte de la presentación.

“La parcha puertorriqueña es bien especial. No se da en otros lugares como aquí y no mucha gente la cultiva”, señaló el chef.

La incorporación de este ingrediente refleja el interés del equipo por aprovechar productos cultivados en Puerto Rico y darles protagonismo en la cocina.

Un mural que también cuenta una historia

La identidad de Lola Rosa no se limita a los platos que salen de su cocina.

En el interior del restaurante, un mural realizado a mano por el artista puertorriqueño Hans De María, vinculado al grafiti y al tatuaje, aporta color y personalidad al espacio.

La obra integra flores, espejos y distintos elementos visuales que acompañan el ambiente del establecimiento.

“Esto no fue con un molde. Esto fue con amor”, describió Flores al referirse al trabajo del artista.

La decoración complementa la experiencia de un restaurante que, en medio de una de las zonas turísticas más concurridas de San Juan, busca mantener una conexión con la cultura local.

Para Flores y Ruiz, la nueva etapa de Lola Rosa representa una oportunidad de compartir los sabores de Puerto Rico con quienes llegan a conocer la isla, pero también con quienes crecieron disfrutando de estas recetas en sus hogares.

Pocas experiencias gastronómicas despiertan tantos recuerdos como volver a probar esos sabores que nos transportan a la cocina de nuestras abuelas.

Lola Rosa está ubicado en el 1104 de la avenida Ashford, en Condado, San Juan.