Advierten sobre impacto de posible aumento en la luz a hospitales
El Colegio de Administradores de Servicios de Salud pidió al Negociado de Energía una audiencia pública para presentar sus preocupaciones
Por Metro Puerto Rico
El Colegio de Administradores de Servicios de Salud de Puerto Rico (CASS) solicitó al Negociado de Energía que celebre una audiencia pública para exponer su oposición al aumento propuesto en la tarifa de energía eléctrica y las consecuencias que tendría para hospitales y otras instituciones de salud.
La presidenta del CASS, Tania Conde Sterling, presentó la petición junto al presidente de CooLab, Teo Rolón; la directora ejecutiva de la Asociación de Farmacias, Linda Ayala; y la expresidenta del Colegio de Tecnólogos Médicos, Barbara Surillo.
Mediante una carta dirigida al presidente del Negociado de Energía, Edison Avilés Deliz, y a los comisionados del organismo, el Colegio reclamó que se escuche a los profesionales responsables de administrar hospitales, salas de emergencias, centros de diagnóstico y tratamiento, centros de diálisis, hogares de cuidado prolongado y otras instalaciones médicas en los 78 municipios, incluidos Vieques y Culebra.
“No podemos permitir que un aumento en la factura de energía eléctrica se convierta en una amenaza adicional para la estabilidad de nuestros hospitales y demás instituciones de salud. La electricidad no es un lujo para el sector de la salud; es un servicio esencial para salvar vidas”, expresó Conde Sterling.
La presidenta sostuvo que el dinero adicional que las instituciones destinen al pago de electricidad dejaría de estar disponible para adquirir equipos, contratar profesionales y fortalecer los servicios médicos.
Según el CASS, las instalaciones de salud tienen que mantener operaciones las 24 horas del día, los siete días de la semana, y dependen de la electricidad para el funcionamiento de equipos médicos, sistemas de ventilación, laboratorios y unidades de refrigeración para medicamentos y vacunas.
“Estamos hablando de instituciones donde una interrupción del servicio eléctrico puede poner en riesgo la vida de un paciente. A esa realidad se suma el alto costo de mantener generadores de emergencia, combustible y sistemas de respaldo”, añadió Conde Sterling.
Durante la conferencia, administradores de los hospitales Menonita y Presby, Ruberte Norat y Héctor Ortiz, respectivamente, presentaron evidencia y comparativas sobre el aumento en los costos de energía en sus instituciones. Según el comunicado, ambos advirtieron que otro incremento, como el propuesto, tendría un impacto crítico en la estabilidad financiera de los hospitales.
El CASS, que agrupa a más de 800 administradores de servicios de salud, propuso presentar ante el Negociado una ponencia con información económica y operacional, además de recomendaciones para proteger la continuidad de los servicios médicos.
Entre las alternativas planteadas figuran evaluar tarifas especiales para las instalaciones de salud, establecer incentivos para mejorar la eficiencia energética y facilitar la transición a fuentes de energía renovable.
“Antes de aprobar cualquier aumento que afecte a las instituciones de salud, el Negociado de Energía debe escuchar a quienes tienen la responsabilidad de administrar estas instalaciones y garantizar que sus servicios continúen disponibles para los pacientes”, sostuvo Conde Sterling.
La organización reiteró su disposición a colaborar con el Negociado en la evaluación de alternativas que permitan atender las necesidades del sistema eléctrico sin comprometer el acceso, la calidad ni la continuidad de los servicios de salud.


