“Sin enfermeras, los hospitales no pueden operar”

Reconceptualizar la práctica intramural para la Escuela de Enfermería es una opción bajo análisis del Recinto de Ciencias Médicas.

Por Manuel Guillama Capella

Con miras a fortalecer el componente de enfermería del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR), que a su vez nutre las salas hospitalarias de las múltiples instituciones ubicadas en el Centro Médico, la Escuela de Enfermería ya ausculta alternativas dirigidas a robustecer sus programas de práctica intramural, una iniciativa que derivaría en beneficios para docentes, estudiantes y la ciudadanía que recibiría los servicios.

“Definitivamente volver a reconceptualizar la práctica intramural es uno de los issues emergentes y que estoy trabajando con la señora rectora (Wanda Maldonado). En esta situación donde estamos trabajando ahora, de los problemas de salud que tiene Puerto Rico y que ahora plantea la pandemia, enfermería tiene un rol vital en ese proceso de trabajar de forma integral con el paciente”, subrayó la decana de la Escuela de Enfermería, Suane Sánchez Colón.

Los llamados planes de práctica intramural universitaria se fundamentan en la Ley 174-1996, que autorizó a las unidades de la UPR a “contratar con personas e instituciones públicas y privadas, domésticas o foráneas, los servicios que estas requieran y en los cuales el personal de la Universidad de Puerto Rico podrá prestar servicios en forma voluntaria durante su horario regular o fuera de este, sin menoscabo a su carga académica y, además, recibir retribución en calidad de compensación fuera del horario regular o bonificación en función docente y administrativa dentro del horario regular en forma adicional a su sueldo regular”.

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Asimismo, la ley dispuso que los fondos generados por la práctica intramural tendrían como prioridad retribuir a los participantes del programa, seguido de fortalecer otros programas intramurales de menor demanda y, finalmente, utilizarse para cubrir gastos no recurrentes en el recinto o unidad correspondiente de la UPR.

Ibrahim Pérez, exdirector del Hospital Municipal de San Juan, opinó, en una columna en este medio, que el fortalecimiento de la práctica intramural desde la Escuela de Enfermería serviría para corregir la “disociación” que ha existido desde mediados de la década de 1990, cuando se creó el programa intramural de la Escuela de Medicina, entre los dos pilares del cuidado a los pacientes.

“Si la plantilla de cuidado directo médico y de enfermería no se puede mantener al nivel de excelencia que se espera para la complejidad de cuidado que brindan los principales hospitales de Centro Médico, la calidad en la prestación de servicios y en la educación se verá comprometida”, planteó Pérez, al indicar que la Escuela de Medicina genera cerca de la mitad de su presupuesto operacional de la práctica intramural.

Sánchez Colón explicó que la Escuela de Enfermería, en los pasados meses, ha operado un centro de vacunación contra el COVID-19 bajo la estructura del plan de práctica intramural del RCM.

“Es el primer ejercicio que hacemos y así lo estamos trabajando, como un ejercicio interprofesional, y todo trabajado administrativamente a través de la práctica intramural, con la eventualidad de que creemos este primer proyecto dentro de la práctica y otros que tenemos en mente, irlos incorporando. Es un proceso que hemos iniciado de incorporar (a la Escuela de) Enfermería en la práctica intramural del RCM con la Escuela de Medicina”, sostuvo la decana, quien aceptó que los detalles de los “mecanismos” administrativos para operar la práctica intramural deben definirse en los próximos meses.

“Aparte de generar un fondo extrauniversitario a la escuela y al docente, les da un espacio de práctica para ellos mantener actualizadas sus destrezas. De la misma forma que provee servicios y contribuye al sistema de salud, también pueden desarrollar y mantener sus destrezas clínicas”, puntualizó Sánchez Colón, al indicar que el impacto económico dependería del alcance de cada proyecto.

Un proyecto que la decana considera que el componente de enfermería podría trabajar en el corto plazo se enfocaría en la atención al cuidado de herida y pie.

“Es una de las áreas de mucha necesidad en términos de los pacientes con condiciones crónicas, especialmente entre la población diabética. (Existe) mucha población con problemas circulatorios, y entendíamos que es un área que, en vez de referirlos a lugares externos, podríamos hacerlo a través de un servicio integrado en la práctica intramural donde tenemos los médicos, cirujanos y las enfermeras”, explicó Sánchez Colón.

La decana auxiliar de Investigación de la Escuela de Enfermería, Milagros Figueroa, destacó la relación intrínseca que mantiene el RCM con las instituciones hospitalarias del Centro Médico, así como el beneficio mutuo que derivan las entidades.

“El Centro Médico recibe unos pacientes con unas características que requieren un nivel de cuidado que nuestros estudiantes se preparan en ese escenario para poder contribuir en la fuerza laboral. En términos de los escenarios de práctica, probablemente no se están ofreciendo las condiciones laborales y la oferta que necesitan los futuros profesionales de la enfermería. Siempre nosotros comentamos que los hospitales sin enfermeras no pueden operar. Podemos tener telemedicina, un montón de estrategias, pero el personal de enfermería es fundamental”, acentuó Figueroa, quien laboró en las unidades de intensivo del Centro Médico antes de incorporarse a la facultad de la Escuela de Enfermería.

A pesar de que a lo largo de la pandemia del COVID-19 constantemente se ha escuchado el reclamo de escasez de personal de enfermería en los hospitales del país, Sánchez Colón afirmó que la demanda por prepararse académicamente dentro de ese campo se mantiene elevada, al punto de que no hay cupo para todos los solicitantes. En el caso de la Escuela de Enfermería del RCM, recordó que los estudiantes pueden matricularse a partir de su tercer año de bachillerato, luego de comenzar la carrera en unidades como las de Bayamón o Carolina del sistema de la UPR.

Al presente, la Escuela de Enfermería cuenta con una matrícula que ronda los 360 estudiantes activos, incluyendo un programa doctoral que es único en Puerto Rico, dijo Sánchez Colón.

“El programa doctoral tiene el propósito de preparar estos profesionales de enfermería para trabajar en el desarrollo de investigaciones que aporten nuevos conocimientos a la profesión y desarrollen nuevos modelos de práctica. Veo que hay un mayor deseo de la profesión [de] legitimizar su identidad y la contribución de la enfermería a los servicios de salud”, destacó la decana.

“Yo creo que la enfermería a veces la vemos como una profesión que muchos dirían que no está bien remunerada, y es cierto, yo entiendo que debería tener mejor remuneración. Pero es un campo bien amplio de trabajo y servicios para los profesionales, porque la enfermería no solamente se desempeña en el ambiente de hospital, sino en el ambiente comunitario y educativo”, expresó Sánchez Colón.

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Aquí un mapa del Centro Médico:

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