Visiones encontradas sobre la autonomía del Hospital de Trauma

El director médico del centro aboga por una separación de la estructura de ASEM, mientras se contempla la construcción de una nueva sede.

Por Manuel Guillama Capella

Mientras parece existir consenso de que Puerto Rico –y el Centro Médico– necesita un nuevo Hospital de Trauma, así como un sistema que acelere el proceso para los pacientes que requieren este tipo de intervención de emergencia, al presente prevalece un choque sobre la forma en que, administrativamente, se conceptualizaría el modelo a largo plazo.

Pablo Rodríguez, quien ha fungido como el director médico del Hospital de Trauma desde finales de la década de 1990, tiene como objetivo principal que la institución obtenga la certificación Nivel I que concede el Comité de Trauma del Colegio Americano de Cirujanos. El galeno, sin embargo, asegura que es una meta imposible de cumplir bajo la estructura administrativa actual.

La certificación Nivel I “requiere autonomía. Yo tengo que salirme de ASEM (Administración de Servicios Médicos). ASEM, donde estamos nosotros ahora, es un impedimento para su Nivel I. Aquí vinieron dos cirujanos y una enfermera que evalúan centros de trauma Nivel I en Estados Unidos para una visita amigable. Vieron todas las estructuras, el presupuesto, cómo está el organigrama, cómo lo dirige ASEM, y se dieron cuenta que ASEM ha sido un obstáculo para el desarrollo del trauma Nivel I. Mi lucha ha sido así por años”, sostuvo Rodríguez en entrevista con Metro.

“Tiene que haber una autonomía fiscal y administrativa para que nosotros, cuando el director de Trauma diga que hay que hacer tal cosa, se haga, porque eso es lo que el Comité de Trauma dice que hay que hacer”, puntualizó el cirujano, quien aseguró que el gobernador Pedro Pierluisi ha mostrado su respaldo cuando le ha planteado el reclamo.

De acuerdo con Rodríguez, en visitas del Comité de Trauma del Colegio Americano de Cirujanos ha sido incapaz de contestar preguntas relacionadas, por ejemplo, al panorama financiero de la institución.

“El Comité le requiere al director médico que tenga injerencia en el presupuesto. Son cosas que no es que yo no quisiera saberlas, es que no las comparten conmigo. El director tiene intervenir en qué se usa el presupuesto. En el organigrama, debajo del Centro de Trauma, no hay una raya que me permita tener control de la Sala de Operaciones ni la Sala de Emergencias. Eso es lo que ellos (el Comité de Trauma) ven”, insistió Rodríguez, quien en el pasado ha presidido el propio Comité.

El Hospital de Trauma, que atiende unos 1,300 pacientes anualmente, es una de varias entidades del Centro Médico que quedan bajo la supervisión administrativa de ASEM, junto a la Sala de Emergencias, la Sala de Operaciones y el laboratorio. Otras entidades ubicadas en el complejo médico operan con estructuras distintas, ya sea independientemente o bajo la tutela del Departamento de Salud, si bien dependen de ASEM para, por ejemplo, obtener los equipos necesarios.

El director ejecutivo de ASEM, Jorge Matta González, no obstante, rechazó la idea de que sea necesario transformar el modelo organizacional del Hospital de Trauma, al tiempo que afirmó que la figura del director médico sí participa de las decisiones administrativas que rigen el funcionamiento de la institución.

“El director médico tiene injerencia administrativa actualmente. Obviamente, y eso no ocurre nada más con Trauma, ocurre yo creo en todos los hospitales de Estados Unidos, (existe) esa parte donde hay una labor administrativa que usualmente hacen los administradores de los servicios de salud y que en Puerto Rico, por ley, tiene que hacer un administrador de servicios de salud. También está la parte médica de los servicios que atiende el director médico. Esa relación tiene que fluir pero, personalmente, yo no veo que sea un impedimento o algo necesario para que llegue al Nivel I. Si uno mira el Orange Book, que es la guía del Colegio de Cirujanos, no habla nada de eso”, señaló Matta González, quien añadió que el enfoque debe centrarse en garantizar que el Hospital de Trauma cuente con los recursos humanos y fiscales para proveer servicios de calidad a largo plazo.

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Un nuevo hospital

A pesar de que Matta González indicó que ASEM impulsa una serie de remodelaciones que incluyen una sala de espera en la actual sede del Hospital de Trauma, aseguró que ello no conflige con la idea de construir una nueva instalación, desarrollo que incluso se encuentra en la lista de proyectos prioritarios designados por La Fortaleza.

Para Rodríguez, la construcción del nuevo hospital es vital ante la existencia de un estudio del Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico que arrojó dudas sobre la capacidad de la instalación actual para resistir un sismo de gran magnitud. La posibilidad de un Hospital de Trauma destruido por un terremoto abriría la puerta a un escenario catastrófico en el que pacientes en una situación de vida o muerte a consecuencia del sismo no contarían con el único centro capacitado en el país para atender sus lesiones.

Si mañana hay un terremoto, como ocurrió en Haití, o colapsa un edificio, como ocurrió en Miami, y hay múltiples víctimas, ¿qué pasaría si no tenemos la capacidad de dar el cuidado en el único hospital de trauma de Puerto Rico y el Caribe?”, cuestionó el médico.

De otra parte, Rodríguez lamentó que, al presente, el tiempo promedio de espera para que un paciente politraumatizado sea atendido ronde las seis horas, cuando el 80% de las muertes ocurren dentro de la primera hora de las lesiones catastróficas. En ese sentido, abogó por que se establezca un modelo que permita intervenir con las personas en puntos estratégicos, como Mayagüez y Ponce, así como que se enmiende la ley que obliga a los paramédicos a trasladar a los pacientes al hospital más cercano, en lugar de a un centro con capacidad de brindar el cuidado crítico requerido.

“Hay que montar una respuesta. Hacer telemedicina, que la gente llegue al Centro Médico de Mayagüez y un médico allá nos llame y nos diga ‘tengo este paciente con este problema y no estoy acostumbrado a bregar con esto’. Y nosotros, nuestra facultad Trauma, decirle lo que tiene que hacer. Hay que establecer una cubierta médico legal para que los médicos en esas áreas se atrevan a manejar los pacientes”, subrayó, al añadir que también es importante introducir ambulancias Tipo III, que permiten llevar a cabo funciones como intubar y dar suero a pacientes.

 

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Aquí un mapa del Centro Médico:

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