Penepés y populares destacan la intensidad y entrega de Romero Barceló durante homenaje legislativo

El exgobernador ocupó cargos electivos por 27 años y se erigió como una de las figuras cimeras del movimiento estadista, al tiempo que figura como uno de los principales enemigos del sector independentista

Por Manuel Guillama Capella

Líderes del Partido Nuevo Progresista (PNP) y el Partido Popular Democrático (PPD) recordaron hoy la extensa trayectoria de Carlos Romero Barceló, una de las figuras políticas puertorriqueñas más determinantes en la segunda mitad del pasado siglo pasado y el primer mandatario estadista en gobernar el país durante más de un cuatrienio.

Los líderes estadistas que se dirigieron a los invitados en la rotonda del Capitolio, donde Romero Barceló pasó un cuatrienio como senador por el distrito de Bayamón, reconocieron al exgobernador, quien falleció el pasado domingo, como la pieza piedra en la transformación del movimiento anexionista en la ideología mayoritaria dentro del espectro político puertorriqueño.

“Hoy, luego de esas luchas y esa vida productiva, Carlos Romero Barceló nos vuelve a convocar a otro encuentro, un encuentro diferente. Porque hoy, el pueblo de Puerto Rico, por tercera ocasión, de manera contundente ha dicho que quiere convertirse en un estado de la unión norteamericana, gesta que don Carlos, don Luis (A. Ferré) y muchos hombres y mujeres en Puerto Rico estuvieron luchando contra viento y marea. Hoy, aquel partido que perdió en aquel plebiscito en 1967 y que no le daban la oportunidad de prevalecer en las elecciones de 1968, lo hizo […] Hoy, orgullosamente lo digo, somos el partido más grande de Puerto Rico y el movimiento ideológico más fuerte”, manifestó el expresidente del Senado y del PNP Thomas Rivera Schatz.

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La comisionada residente Jenniffer González mencionó que Romero Barceló luchó por la inclusión de Puerto Rico en programas de beneficencia federal, entre ellos el acceso a las becas Pell, la asistencia nutricional y el salario mínimo federal.

Asimismo, recordó las diversas posiciones que ocupó Romero Barceló en su longeva carrera política, incluyendo 27 años en cargos electivos: la alcaldía de San Juan (1969-1977), la gobernación (1977-1985), el Senado (1986-1988) y la propia comisaría residente (1993-2001).

“Don Carlos nunca dejó de ser presidente del PNP, nunca dejó de ser líder estadista, nunca dejó de ser gobernador, comisionado residente ni alcalde de San Juan porque dondequiera que se paraba hablaba como tal. Eso nos hace hoy, a los que hemos ostentado puestos de poder, decirle gracias, don Carlos. Aun cuando su familia fue vilipendiada con ataques, vejaciones, usted siempre estuvo ahí, erguido como un roble, diciéndole a los que pensamos diferente que podíamos ser mayoría. Como dijo Thomas, creemos en un movimiento donde el pueblo de Puerto Rico ha votado por esa igualdad plena”, sentenció González.

Aunque la comisionada residente no lo precisó, las “vejaciones” a las que se estaba refiriendo pudieran ser las críticas que por décadas enfrentó Romero Barceló tras la ejecución extrajudicial de dos jóvenes independentistas en el infame caso del Cerro Maravilla, a donde, según el testimonio de un taxista, fueron llevados por un agente encubierto de la Policía.

En la mañana de hoy, antes de que los restos de Romero Barceló llegaran a la Casa de las Leyes, a eso de las 10:15 a.m., varios ciudadanos que pasaron en sus vehículos por el lado norte del Capitolio bajaron los cristales para exclamar “Romero asesino”, la expresión que representa el sentir hacia el exgobernador de gran parte del movimiento independentista desde el incidente en Cerro Maravilla en 1978.

La senadora del Partido Independentista Puertorriqueño María de Lourdes Santiago y la representante del Movimiento Victoria Ciudadana Mariana Nogales también se expresaron en forma de protesta. En el caso de Santiago, colocó en la ventana de su oficina legislativa un cartel con el mensaje “Ni perdón ni olvido”, y otro con dos cruces, simbolizando las muertes de Carlos Soto Arriví y Arnaldo Darío Rosado, los jóvenes asesinados en el Cerro Maravilla. Nogales, en tanto, se acercó a la rotonda del Capitolio, donde se encontraban los restos de Romero Barceló durante la actividad, portando una camiseta que llevaba el mensaje de “Prohibido olvidar” alrededor de las fotos de ambos jóvenes.

El agente encubierto que, según el testimonio del taxista, llevó a Soto Arriví y Rosado Torres al Cerro Maravilla, Alejandro González Malavé, salió airoso de los cargos criminales que enfrentó, pero posteriormente fue asesinado, mientras que a Romero Barceló nunca se le vinculó oficialmente a los hechos.

Sin embargo, al exgobernador igualmente se le responsabiliza por dar continuidad a la larga práctica de la División de Inteligencia de la Policía de “carpetear” a ciudadanos vinculados a las luchas proindependencia de Puerto Rico.

“Un líder de envergadura”

El primer ejecutivo Pedro Pierluisi, quien comparte con Romero Barceló la distinción de ser los únicos líderes penepés en haber ocupado tanto la gobernación como la comisaría residente, no acudió a las honras fúnebres organizadas en el Capitolio, toda vez que mañana en La Fortaleza llevará a cabo un funeral de Estado.

La secretaria de la Gobernación, Noelia García Bardales, a nombre del mandatario, describió a Romero Barceló como “un líder de envergadura a todo nivel en nuestra isla. Su lucha por la igualdad para todos los ciudadanos americanos en Puerto Rico fue su norte durante toda su vida”.

Melinda Romero Donnelly, hija del exgobernador, tuvo a su cargo el mensaje a nombre de la familia. La exsenadora igualmente destacó tanto la férrea lucha por la estadidad que caracterizó la vida pública de su padre, pero además su ímpetu para “defender” a los “menos afortunados”, una cualidad que, dijo, transmitió a sus hijos y nietos.

“Nos enseñó que teníamos que defender a los menos afortunados que nosotros y que, irrespectivamente que no coincidiéramos en visiones ideológicas, no nos hacía enemigos, sino compañeros de lucha”, sostuvo Romero Donnelly.

La hija de Romero Barceló mencionó el vínculo que, luego de sus retiros, desarrollaron su padre y el exgobernador popular Rafael Hernández Colón, contra quien se enfrentó por la gobernación en cuatro elecciones consecutivas y fue siempre considerado su principal rival en la arena política.

El vicepresidente de la Cámara de Representantes, José “Conny” Varela, en representación del presidente, Rafael “Tatito” Hernández, llamó a Romero Barceló “una de las personas más influyentes de la política de Puerto Rico”.

Durante el mensaje de Varela, el arreglo floral que cubría el féretro de Romero Barceló cayó al suelo.

“Ese es el espíritu de don Carlos que todavía está peleando. Ese hombre, sinceramente, aún después de muerto, sigue y así era”, dijo en tono jocoso el vicepresidente cameral, arrancando aplausos de las personas presentes.

Tanto Varela como el presidente senatorial, José Luis Dalmau, resaltaron la relación entre Romero Barceló y Hernández Colón. Dalmau llamó la atención al hecho de que los antiguos archirrivales fallecieran un 2 de mayo, con dos años de diferencia.

“Crecí viendo a dos gladiadores, don Carlos y don Rafael, por más de dos décadas enfrentándose, en partidos opuestos en la política puertorriqueña. El destino nos da unas sorpresas que no comprendemos, ambos fallecen el 2 de mayo. Como si esa rivalidad continuara, para que nadie se olvide”, subrayó Dalmau.

El también presidente del PPD igualmente destacó el vínculo de la familia de Romero Barceló con el Senado. Antonio Barceló, abuelo del exgobernador, se desempeñó como el primer presidente del cuerpo, donde también serviría Romero Donnelly.

De esa forma, la familia se convirtió en la única “con tres generaciones de senadores: don Antonio, don Carlos y Melinda”, puntualizó Dalmau.

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