Clave la atención médica a tiempo ante un accidente cerebrovascular

En Puerto Rico, la incidencia de accidentes cerebrovasculares alcanza los 5,000 casos cada año

Por David Cordero Mercado

El accidente cerebrovascular (ACV) representa la segunda causa de muerte y la primera causa de incapacidad entre los adultos a nivel global, según datos de la Organización Mundial de la Salud (WHO, por sus siglas en inglés). Se estima que cada año mueren unas  6.7 millones de personas por causa de este tipo de accidentes, que se clasifican dentro de las enfermedades cardiovasculares (ECV).

Según definen los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés), hay dos tipos principales de accidente cerebrovascular: isquémico y hemorrágico.

El ACV isquémico ocurre cuando un vaso sanguíneo que inyecta sangre al cerebro resulta bloqueado por un coágulo de sangre, mientras que un ACV hemorrágico ocurre cuando un vaso sanguíneo de una parte del cerebro se debilita y se rompe. Esto provoca que la sangre se escape hacia el cerebro. Algunas personas tienen defectos en los vasos sanguíneos del cerebro que hacen que esto sea más probable.

En Puerto Rico, la incidencia de ACV es de unos 5,000 casos cada año, aunque solo 1 de cada 20 recibe el tratamiento adecuado a tiempo, indicó el doctor Juan Ramos, neurocirujano vascular (uno de los pocos en la isla), en entrevista con Metro.

Según datos de la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés), frente a un ACV de tipo isquémico, que representa aproximadamente el 85 % de los casos, por cada minuto sin tratamiento el cerebro pierde 1.9 millones de neuronas y por cada hora, el vital órgano envejece 3.6 años.

Por eso, apuntó Ramos, “es imprescindible restablecer rápidamente el flujo sanguíneo”.

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Para lograr ese objetivo, es necesario aplicar en el paciente un fármaco trombolítico para disolver la obstrucción de la arteria cerebral, no más tarde de cuatro horas de iniciados los síntomas del ACV, o extrayendo el coágulo mediante un procedimiento llamado trombectomía mecánica, de ser necesario.

“Tenemos tecnologías y terapia disponible que pueden salvar la vida a mucha gente”, apuntó el especialista. 

“Tenemos tecnologías y terapia disponible que pueden salvar la vida a mucha gente”, apuntó el especialista.

La alteplasa, por ejemplo, es un fármaco trombolítico disponible desde la década del noventa, aunque no muchos conocen sobre la importancia de la aplicación del medicamento a tiempo. Asimismo, tan reciente como en 2015, estudios en diversas partes del mundo demostraron que la trombectomía mecánica en combinación con fármacos trombolíticos duplica las posibilidades de recuperación y calidad de vida posterior a un ACV.

“Reconocer los signos a tiempo, brindar atención médica urgente en unidades especializadas de stroke y facilitar el acceso a tecnologías diagnósticas y terapéuticas mejoran sustancialmente los resultados clínicos en los pacientes”, apuntó el especialista. “Un paso importante en esa dirección es asegurar que existan las herramientas educativas tanto para médicos como para la población en general, ya que todos podemos ayudar a salvar una vida”, añadió.

En esa dirección, la compañía Medtronic lanzó ayer la campaña Héroe Todos los Días, en el contexto del Día Mundial de Prevención de los Derrames Cerebrales. Dicha campaña tiene como propósito contribuir a mejorar la rápida atención de los accidentes cerebrovasculares en Puerto Rico y América Latina. Como parte de los esfuerzos, lanzó el portal www.heroeacv.com, en donde individuos particulares y profesionales de la salud pueden completar un entrenamiento corto que te enseñará a identificar un ataque cerebrovascular y qué hacer en caso de que lo identifiques. Saber identificar los síntomas principales y acudir de urgencia a un centro especializado para atención de ACV es clave para prevenir la incapacidad. 

Los síntomas de un derrame cerebral son:

  • Entumecimiento o debilidad repentinos en el rostro, brazos o piernas (especialmente de un lado del cuerpo)
  • Confusión súbita, dificultad para hablar o entender
  • Problemas repentinos para ver con uno o ambos ojos
  • Dificultad repentina para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación de los movimientos
  • Dolor de cabeza súbito y severo sin causa conocida
  • Datos: NIH

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