Enfermera de la abuela de Thalía da su versión y se defiende de las acusaciones de maltrato

El asilo donde estaba recluida doña Eva Mange fue clausurado tras la denuncia interpuesta por Laura Zapata.

Por María Fuenmayor

El revuelo por el caso de Eva Mange, la abuela de Thalía, luego que Laura Zapata la encontrara en condiciones deplorables y con nueve escaras decúbito el pasado 18 de enero, día de su cumpleaños, dentro del asilo Le Grand Senior Living, donde estaba internada.

Después de que las estrellas develaran los hechos en redes sociales y Zapata procediera ante los organismos pertinentes con la denuncia contra la casa de retiro, ubicada en el Estado de México, y las personas responsables del cuidado por el aparente descuido y maltrato contra doña Eva, las autoridades hicieron una investigación que concluyó en la clausurar el lugar.

Ahora, en medio del  complicado panorama, Jessica de Jesús Martínez, quien fue la enfermera de doña Eva durante más de un año, rompió el silencio para defenderse de las acusaciones de negligencia y aseguró además que Zapata también tenía una parte de la responsabilidad en cuanto a la situación de su abuelita porque supuestamente limitaba los recursos que se le administraban.

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Durante una reciente entrevista para las cámaras del programa matutino Un Nuevo Día, Martínez declaró su versión de los hechos con el fin de “aclarar las cosas y cada quien acepte la parte de culpa que tiene” en la lamentable situación.

La enfermera comenzó especificando que no eran nueve sino siete las escaras que tiene la centenaria. “Una no es tan profunda, es  amplia, la otra es profunda. Y las otras cinco eran muy pequeñas. Yo la encontré con una lesión pequeña en el coxis que, me comentó mi compañera, ella sola se la estaba curando entonces nosotras se la seguimos curando”, aseveró.

Reveló que se hacían los reportes pertinentes sobre el caso de la señora Mange pero el departamento de enfermería “no subía o no como debería” a la habitación. Igualmente, destacó que rara vez los doctores del recinto iban a chequear la salud de la abuela.

“Los doctores nunca pasaron, yo creo que dos veces. Las demás veces (…) solamente eran por la hoja de la renta de la silla de ruedas porque la de la señora Eva ya estaba muy maltratada entonces le rentaban una aquí que después también le quitaron”, dijo.

Afirmó también que Zapata imponía restricciones en los recursos que limitaban el cuidado que se le brindaba a Mange Márquez, lo que a su parecer resultaba en que las labores no se desempeñaran como es debido.

“A mí opinión, no al 100% por la limitación de sus cosas (…). Un pañal diario con incontinencia urinaria no puede ser posible. En alimentos, pues solo eran los que le daba Le grand. Le mandaba galletas, dátiles pero como tal, alimentos no”, dijo.

No obstante, Martínez aseguró que nunca vio a la villana de telenovelas maltratando a su abuela. “Nunca vi que la maltratara solo, a veces si la señora Eva ya se quería dormir ella trataba de que la tuviéramos el mayor tiempo posible despierta”, comentó. “Cuando yo declaré esto, que solo usaba un pañal al día por indicaciones de la señora Laura, sí me dijeron que era maltrato pero yo solo seguía indicaciones”, sentenció.

Igualmente destacó que la actriz de 64 años “tardaba mucho en contestarle los mensajes”. “A veces, si yo le decía que su abuelita quería hablar con ella, a veces si le marcaba, otras veces ya le marcaba muy tarde y otras veces la señora Eva ya no quería hablar con ella porque se ponía triste”.

Asimismo, resaltó que jamás huyó de su responsabilidad como lo afirmó Zapata en su denuncia ante los medios de comunicación; de hecho, sostuvo que le avisó que no podía seguir cuidando a su abuela porque tenía un complicado problema familiar.

“¿Huir? No. Yo regresé a los dos días por mis pertenencias y me dijeron que regresara un martes después. Regresé pero ese día me encerraron hasta con llave porque querían mi declaración al ministerio público, la cual di”, comentó la profesional de la salud, quien confirmó que no le han devuelto sus posesiones, no la dejan entrar al recinto y tampoco contestan sus llamadas.

Por último,  aseguró que se está asesorando desde el momento en el que no la dejaban salir. “La señora Laura me dijo: ‘deje de amedrentar con su abogado’ y yo le dije: ‘no estoy amedrentando, me estoy asesorando”, concluyó.

Sin duda, la situación es muy lamentable. Por fortuna, doña Eva ya se ha rodeado del mimo y atención de sus seres queridos.

 

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