La Inversión en Carreteras
Lee la columna del secretario de asuntos públicos, Jean Peña Payano
Por Jean Peña Payano
En medio de la intensa discusión pública que vive Puerto Rico, terminamos perdiendo de vista las cosas positivas que también están ocurriendo. Una de ellas es la inversión histórica que se está realizando para mejorar nuestras carreteras. Los problemas de nuestra infraestructura vial no surgieron ayer ni desaparecerán de la noche a la mañana. Pero reconocer lo que falta no debe impedirnos reconocer lo que se está haciendo.
Bajo la administración de la gobernadora Jenniffer González Colón, Puerto Rico cuenta con $1,447 millones en proyectos activos de infraestructura vial, según cifras oficiales del Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP). A esto se suman 261 proyectos completados y otros 363 activos a través de la isla.
No hablamos únicamente de anuncios. Hablamos de obras terminadas, trabajos en ejecución e inversiones concretas que comienzan a transformar nuestras carreteras. A estos fines, procederé a mencionarles tan solo algunos de los proyectos que no se limitan a la zona metropolitana.
En septiembre, la gobernadora consiguió la aprobación de $114.4 millones adicionales para 45 proyectos de rehabilitación que abarcarán aproximadamente 291 kilómetros de carreteras estatales en 40 municipios y la Ruta Panorámica.
En Toa Baja, se asignaron $801,645 para repavimentar 1.9 kilómetros de la PR-866. En Peñuelas, una inversión de $1.1 millones en la PR-391 beneficiará a cerca de 9,900 conductores diariamente, particularmente en las comunidades de Tallaboa Alta, La Moca y El Rusio.
En la PR-52, una inversión federal superior a $46.7 millones permitirá rehabilitar una vía utilizada por más de 150,000 conductores diariamente. Mientras, en la PR-181, una inversión aproximada de $11.9 millones atenderá una carretera por la que transitan más de 30,000 personas cada día.
También avanzan inversiones de $49.7 millones en la PR-100 de Cabo Rojo y $2.23 millones en la PR-905 de Las Piedras, donde sus residentes llevaban 25 años esperando por su rehabilitación.
Igualmente importante es la atención a nuestras comunidades rurales. De los 261 proyectos completados, 221 corresponden a intervenciones por deslizamientos, obras fundamentales para proteger la seguridad y conectividad de familias que dependen de estas carreteras.
Las cifras importan, pero importan todavía más las personas. Hablamos de miles de trabajadores que necesitan llegar a tiempo a sus empleos, comerciantes que dependen de nuestras vías, estudiantes que transitan diariamente hacia sus escuelas y familias que merecen carreteras seguras.
¿Significa esto que todos los problemas están resueltos? Evidentemente, no. Todavía existen carreteras deterioradas, proyectos pendientes y comunidades que esperan soluciones. La propia magnitud de la inversión confirma cuánto trabajo queda por hacer.
Pero tampoco sería justo ignorar los resultados que ya comienzan a materializarse.
La discusión pública tiene que ser rigurosa, crítica y exigente. También debe ser capaz de reconocer los avances cuando ocurren. Una controversia puede dominar los titulares durante días, pero una carretera rehabilitada puede mejorar la vida de una comunidad durante años.
La gobernadora Jenniffer González Colón ha colocado recursos importantes detrás de una necesidad que afecta directamente la calidad de vida de nuestro pueblo. Ahora corresponde continuar ejecutando, fiscalizando y entregando resultados.
Puerto Rico tiene problemas que debemos enfrentar, pero también tiene avances que merecen ser reconocidos.
Porque mientras la discusión pública continúa, hay carreteras que se están rehabilitando, proyectos que se están completando y comunidades que comienzan a recibir las inversiones que durante años esperaron.
Eso también está pasando en Puerto Rico. Y también merece ser noticia.


