Transición a nuevo sistema de tasación podría retrasar cierres

UAD 3.6 moderniza la documentación y uniforma la información; el exito dependerá de la preparacion tecnologic de la industria hipotecaria.

Por Eva Llorens

22 oct, 3:00 am 4 min de lectura
Transición a nuevo sistema de tasación podría retrasar cierres
Los efectos de los altos costos de las hipotecas en EU.

La entrada en vigor del estándar Uniform Appraisal Dataset (UAD) 3.6 el próximo 2 de noviembre podría provocar retrasos temporeros en el procesamiento y cierre de préstamos hipotecarios mientras tasadores, bancos y plataformas tecnológicas completan su adaptación al nuevo sistema digital de tasación, advirtió Jorge M. López, presidente de Property Advisers Real Estate.

Una tasación es un informe técnico y objetivo que determina el valor de mercado de un inmueble y que los bancos exigen para otorgar préstamos. La UAD 3.6, desarrollada por Fannie Mae y Freddie Mac bajo la dirección de la Federal Housing Finance Agency, moderniza y estandariza las tasaciones residenciales. Sustituye formularios separados y narrativas extensas por un sistema digital uniforme y estructurado.

“Yo te adelanto y entiendo que posiblemente esto va a atrasar los cierres, por lo menos un período de seis a diez meses, posiblemente, si es que no están listos”, dijo López, corredor de bienes raíces, al señalar que la transición requerirá actualizaciones tecnológicas, capacitación y ajustes operacionales tanto para tasadores como para instituciones financieras.

El sistema abandonará los formularios tradicionales para distintos tipos de propiedades y adoptará un informe residencial dinámico, que exigirá documentar cada inmueble con mayor detalle y uniformidad.

“Va a ser una modernización importante [...] en una plataforma completamente digital”, expresó. “Va a ser un proceso más detallado”.

López sostuvo que el nuevo modelo busca reducir la subjetividad mediante respuestas estructuradas y criterios estandarizados: en vez de expresar opiniones, el tasador tendrá que contestar las preguntas del formulario único.

“Se acabó con la opinión. Tiene que ser más objetivo”, López afirmó.

Antes, los tasadores podían complementar sus evaluaciones con comentarios narrativos y anexos. Con UAD 3.6, gran parte de esa información deberá incorporarse en categorías definidas por la plataforma.

Aunque considera positiva la modernización, López expresó preocupación por la posibilidad de que el sistema limite excesivamente el criterio profesional de los tasadores. “Lo único que me preocupa es que sea un sistema demasiado rígido. Eso sí me preocupa. Y que el tasador no pueda tener flexibilidad de poner su prerrogativa como profesional”, opinó “Ningún sistema digital, por más bueno que sea, puede sustituir el profesionalismo de un tasador”.

La plataforma busca fortalecer la consistencia y calidad de la información utilizada por los mercados hipotecarios secundarios y entidades como Fannie Mae y Freddie Mac, pero no garantizará la aprobación de préstamos ni reemplazará la evaluación crediticia de los bancos.

“Esto no determina el valor de una propiedad ni garantiza la aprobación de un préstamo hipotecario”, sostuvo. “La institución financiera también tiene que hacer su análisis”.

Asimismo, rechazó que el nuevo estándar provoque automáticamente cambios en los valores de las propiedades.

“Las condiciones de la propiedad, las ventas comparables y las condiciones del mercado inmobiliario siguen siendo las mismas”, explicó. “Esto solamente es un nuevo sistema digitalizado.”

El impacto económico podría darse en los costos de tasación y cierre, pues los profesionales deberán invertir en plataformas, software y capacitación.

“Lo que yo estoy viendo es que el precio de tasación al consumidor puede aumentar”, señaló. “El precio de la propiedad no va a subir ni bajar, pero sí los gastos de cierre, de tasación y todo lo demás posiblemente aumenten”.

Los tasadores deberán actualizar programas, capacitarse en el nuevo formato, recopilar información más detallada y revisar informes mediante nuevos sistemas de validación digital.

“El que no esté preparado para este cambio, si no actualiza sus programas y no recibe las capacitaciones necesarias, no va a poder ejercer”, afirmó.

Sobre la preparación de la industria, dijo que algunos tasadores ya trabajan con el nuevo formato, aunque persisten dudas sobre la banca.

“Hay tasadores que yo sé que ya sí están listos. Hay otros que lamentablemente no están listos. Y lo que he escuchado es que la banca, como tal, tampoco se sabe si están listos”, indicó.

Una ventaja de UAD 3.6, según López, será crear una base de información más uniforme y accesible, que facilite revisar informes, identificar inconsistencias y analizar riesgos crediticios.

“Va a ayudar a identificar las inconsistencias en los datos y mejorar el análisis de la propiedad”, señaló.

También dijo que el sistema podría moderar expectativas poco realistas sobre los valores en un mercado con poco inventario y fuertes aumentos de precios.

“Entiendo que este sistema, de cierta manera, va a ayudar a regularizar”, expresó.

No obstante, los compradores deberán atender el financiamiento y confirmar que la propiedad sea compatible con los programas hipotecarios de su banco. Aconsejó orientarse con un corredor de bienes raíces.

“El consumidor tiene que orientarse cuando va a comprar una propiedad y decirle al originador bancario acerca de la propiedad que va a comprar, y que se asegure el originador bancario de que tiene el producto correcto para que ese comprador pueda comprar esa propiedad según su situación”, sostuvo.

López resumió que UAD 3.6 moderniza la documentación y uniforma la información, pero su éxito dependerá de la preparación tecnológica y operativa de la industria hipotecaria.

“Su efectividad dependerá de la preparación de los profesionales y de una implementación adecuada”, concluyó.