Tres recetas para celebrar la calabaza, del primer plato al postre
Cremosa, versátil y con ese dulzor natural que funciona tanto en preparaciones saladas como dulces, la calabaza puede convertirse en protagonista de todo un menú.
Su textura y sabor ligeramente dulce permiten incorporar la calabaza a recetas reconfortantes, platos más elaborados e incluso postres.
Desde una crema sencilla para comenzar hasta un flan para cerrar con algo dulce, compartimos tres maneras de llevarla a la mesa.
Crema de calabaza asada
Una receta reconfortante y sencilla en la que asar primero la calabaza ayuda a intensificar su sabor.
Ingredientes:
- 4 tazas de calabaza cortada en cubos
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 3 tazas de caldo de vegetales o pollo
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
- Una pizca de nuez moscada
- Semillas de calabaza tostadas para servir
Preparación:
Precalienta el horno a 400 °F. Coloca la calabaza, la cebolla y el ajo en una bandeja, añade el aceite de oliva y sazona con sal y pimienta. Asa durante unos 30 minutos o hasta que la calabaza esté tierna y ligeramente dorada.
Lleva los vegetales a una licuadora junto con el caldo caliente y procesa hasta conseguir una textura cremosa. Añade la nuez moscada, ajusta la sazón y sirve con semillas de calabaza tostadas.
Risotto cremoso de calabaza y parmesano
La calabaza aporta color, sabor y cremosidad a este clásico italiano.
Ingredientes:
- 1 ½ tazas de arroz arborio
- 1 taza de puré de calabaza
- 4 tazas de caldo de vegetales o pollo
- ½ cebolla finamente picada
- ½ taza de vino blanco
- 2 cucharadas de mantequilla
- ½ taza de queso parmesano rallado
- Sal y pimienta al gusto
Preparación:
Mantén el caldo caliente a fuego bajo. En otra cacerola, derrite una cucharada de mantequilla y sofríe la cebolla hasta que esté transparente.
Incorpora el arroz y cocina durante uno o dos minutos. Añade el vino blanco y deja que se reduzca. Agrega el caldo caliente poco a poco, removiendo con frecuencia y esperando a que el arroz absorba el líquido antes de añadir más.
A mitad de cocción incorpora el puré de calabaza. Continúa añadiendo caldo hasta que el arroz esté al dente y cremoso.
Retira del fuego y termina con la mantequilla restante y el parmesano. Para darle un toque especial, puedes acompañarlo con hojas de salvia crujiente.
Flan de calabaza y especias
Para el final, la calabaza se transforma en un postre cremoso con notas de canela, vainilla y nuez moscada.
Ingredientes:
- 1 taza de puré de calabaza
- 1 lata de leche condensada
- 1 lata de leche evaporada
- 4 huevos
- 1 cucharadita de vainilla
- ½ cucharadita de canela
- Una pizca de nuez moscada
- 1 taza de azúcar para el caramelo
Preparación:
Derrite el azúcar a fuego medio hasta obtener un caramelo dorado y distribúyelo cuidadosamente en el fondo del molde.
Licúa el puré de calabaza con las leches, los huevos, la vainilla, la canela y la nuez moscada. Vierte la mezcla sobre el caramelo.
Cocina a baño María en un horno precalentado a 350 °F durante aproximadamente 50 a 60 minutos, o hasta que el centro esté firme.
Deja enfriar y refrigera durante varias horas antes de desmoldar.


