Golpeado el acceso de los jóvenes a oportunidades de desarrollo deportivo y artístico

El dinero público asignado a estos ámbitos ha visto una reducción dramática en el periodo de crisis fiscal.

Por Manuel Guillama Capella

La crisis fiscal que por casi dos décadas ha atravesado Puerto Rico, y que se ha traducido en las medidas de austeridad ordenadas por la Junta de Control Fiscal en los últimos cinco años, no ha tenido piedad con el acceso de los niños y jóvenes a oportunidades recreativas a través del arte, la cultura y el deporte, renglones cuyo presupuesto asignado ha recibido algunos de los recortes más dramáticos en ese periodo.

“Nosotros hemos seguido, hasta el año pasado, las inversiones en la niñez que hacía el gobierno en el área recreativa y cultural e identificamos esa área como una de las que tiene unas bajas bien grandes”, sostuvo María Enchautegui, directora de Investigación y Política Pública del Instituto del Desarrollo de la Juventud (IDJ).

A través del estudio Presupuesto de la Niñez 2019, el IDJ analizó la inversión gubernamental –hasta ese año– en decenas de áreas de servicio directo o que tienen un impacto sobre los niños y jóvenes del país. Los resultados fueron reveladores, pues, si bien es cierto que en la mayoría de las 10 categorías analizadas se observaban reducciones significativas de presupuesto, el renglón de “arte, cultura y deportes” reflejó el recorte más significativo al compararse con los datos del año fiscal 2014.

Específicamente, los $15.6 millones que se asignaron para esa área de impacto en el 2019 representaron un recorte de 55 % respecto al 2014, al tiempo que apenas componía un 0.3 % del “Presupuesto de la Niñez” de ese año, que ascendía, en términos globales, a $5,244 millones.

En el caso del Departamento de Recreación y Deportes (DRD), por ejemplo, el programa de Promoción y Fomento del Deporte había perdido para el 2019 $7 millones de los $14.8 millones que se le habían asignado en el año fiscal 2014.

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En el ámbito artístico, el IDJ resaltó los recortes que sufrió el programa de Promoción Cultural y de las Artes, adscrito al Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), que pasó de tener un presupuesto de $10.2 millones en 2014 a apenas $1.6 millones en cinco años.

Otras instituciones que proveen servicios y oportunidades de desarrollo artístico, académico y cultural a los jóvenes, y que sufrieron reducciones presupuestarias sustanciales en ese tiempo, incluyeron al Ateneo Puertorriqueño ($1.2 millones a $0), la Corporación de las Artes Escénico Musicales ($1.2 millones a $625,000) y el programa de Servicios Integrados a las Comunidades ($614,000 a $347,000).

Metro solicitó el presupuesto que destinan a programas que impactan a niños y jóvenes entidades como el ICP, el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio –por medio del Programa de Desarrollo de la Juventud– y el DRD, pero solo esta última había provisto la información al cierre de esta edición.

De acuerdo con los datos ofrecidos, el DRD, para este año fiscal, asignó $3 millones a “programación de categorías menores”, que incluye iniciativas que impactan a jóvenes hasta los 18 años de edad. El dinero, detalló la agencia, se distribuye entre 15 programas, entre los que se encuentran Centros de Formación de varias disciplinas deportivas, iniciativas como Deporte Escolar, y apoyo a diversos torneos como el JJ Barea Classic (baloncesto), el Torneo de Béisbol de Escuelas Especializadas y carteleras de boxeo aficionado.

Casi el 57 % de los niños en Puerto Rico vive bajo el nivel de pobreza, lo que ciertamente dificulta el acceso a poder costear estas oportunidades. Ciertamente genera un efecto cascada de nieve que empeora la situación en ese sentido”, dijo, por su parte, la gerente de Estadísticas del IDJ, Caridad Arroyo.

“En los últimos datos que pudimos actualizar, que son los estimados de cinco años para el 2019, los municipios con las tasas más altas de pobreza (infantil) son Vieques, Lajas, Maricao, Guánica y Arroyo. En estos municipios la tasa de pobreza fluctúa entre 76 % y 83 %. No tenemos el dato de cuánto de estas partidas gubernamentales (para desarrollo artístico y deportivo) están asignadas a estas zonas, pero sí vemos unas altas proporciones de pobreza”, puntualizó la investigadora.

Enchautegui recordó que el análisis trabajado por el IDJ no incorpora las inversiones en estos campos que puedan realizarse con fondos municipales u organizaciones privadas o del tercer sector.

“Esa es la manera en que se está atendiendo (pero) no es suficiente. Estos son bienes públicos en términos de que todo el mundo genera un beneficio, (en términos de) actividades culturales, actividades recreativas. Entendemos que hay un rol bien importante que el sector privado ha estado jugando, pero el gobierno tiene que retomar esta agenda y promover, porque esto va al desarrollo integral de los niños y niñas de Puerto Rico”, sostuvo la analista de política pública.

Arroyo, en tanto, puntualizó en la importancia de que los planteles escolares provean alternativas de horario extendido, periodo que bien puede incluir el desarrollo de actividades recreativas y culturales. El horario extendido en las escuelas públicas ha sido una promesa del gobernador Pedro Pierluisi, quien anunció el mes pasado que a partir de enero de 2022 se implementarían estos programas en un número indeterminado de planteles.

“No solamente tiene la capacidad de brindarle acceso a esas actividades extracurriculares al menor, sino que ayuda a remover barreras para que los padres puedan permanecer más tiempo en sus trabajos, (funcionando) como una extensión de cuido a los menores y (permitiendo que) las familias aumenten su movilidad y desarrollo económico”, acentuó Arroyo.

Mira aquí el vídeo de la Junta Editorial donde nació esta historia con Wisin como editor invitado:

 

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