Iglesia regresará al Tribunal federal en caso de pensiones

Arzobispo propone la creación de un fondo para ayudar a los maestros que eran participantes del programa

Por Lyanne Meléndez García

En medio del embargo que enfrenta la Iglesia católica y sus dependencias en Puerto Rico por el caso de las pensiones que dejaron de pagar a los maestros de los colegios, el arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves, señaló que proyectan volver al Tribunal Supremo federal para que reconsidere la decisión sobre este caso.

“Se están considerando todas las opciones posibles. Yo creo que van a recurrir una vez más al Tribunal Supremo de Estados Unidos, veremos a ver”, explicó el monseñor González Nieves a preguntas de Metro. Planteó, además, que su llamamiento es al diálogo entre los demandantes y los patronos, con el fin de llegar a un acuerdo para resolver la situación de los docentes de los colegios. “Dicen que yo puedo tomar las decisiones para rectificar todo esto, pero no soy yo la arquidiócesis, yo soy un solo voto, una sola presencia, una sola persona entre los patronos participantes, entonces, de mi parte, yo he animado a que se dé un diálogo para resolver esta crisis”, manifestó.

Pese a que ya embargaron las cuentas de la arquidiócesis y varias parroquias, el prelado propuso crear un fondo para subsanar la situación con las pensiones.

“Queremos ver de qué manera se distribuyen los fondos que quedaron en el plan, que son como 1.3 millones, y ver de qué manera podemos crear algún fondo de solidaridad, más allá de lo que ha pasado”, precisó el religioso.

Explicó que se trataría de un fondo para los jubilados y los que estaban investidos, es decir, los que siguen trabajando y pertenecían al plan. “Es importante recordar que los empleados no aportaban al plan. El plan era completamente sostenido por las escuelas”, detalló González Nieves. Aclaró que esa opción de crear un fondo monetario no la había presentado, ya que había un proceso judicial corriendo.

La arquidiócesis ha gastado alrededor de 600 mil dólares en abogados representados por el licenciado Pedro Buxó. “De parte de la arquidiócesis, donativos han podido cubrir los gastos legales”, explicó.

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Sin embargo, el Fideicomiso de Escuelas Católicas tiene su propio abogado.

“Hemos aprendido a prepararnos como un recomienzo de las estructuras arquidiocesanas. Confiamos mucho en la providencia de que Dios no abandonará a su pueblo”, reflexionó el arzobispo en un aparte con periodistas tras presidir una misa en la Parroquia San Mateo en Santurce.

La parroquia fue una de las afectadas por el embargo. Esta tenía dos cuentas: una con seis mil dólares para las operaciones de la Iglesia, y otra con otros seis mil procedentes de un seguro para la restauración del templo tras el huracán María.

El monseñor explicó que acudió a esa parroquia en solidaridad, ya que es una entidad que ofrece caridad a personas de escasos recursos e inmigrantes.

“Las operaciones de la arquidiócesis están inoperantes. Hay algunos que se han ofrecido de voluntarios para mantener un mínimo de servicios”, planteó.

Para contrarrestar las iglesias afectadas por los embargos, estas están subsistiendo gracias a donativos y ayudas de los feligreses.

No obstante, recordó que la resolución judicial establece que se pueden embargar obras, mobiliarios, vestimentas, entre otros artículos de la Iglesia. También podría afectar monasterios, conventos y otras dependencias católicas.

Reflexiona en su homilía sobre caso de pensiones

El arzobispo de San Juan aseguró que las riquezas de la Iglesia católica no están en los bancos. “Se han metido en los pasados días en los bancos, en las cuentas de la arquidiócesis para buscar las riquezas de la Iglesia”, dijo González Nieves durante su homilía en la misa. Mencionó una leyenda que se le atribuye a San Lorenzo, relacionada con las riquezas en referencia a que “los pobres son las verdaderas riquezas de la Iglesia”.

“Eso mismo decimos hoy (ayer) a aquellos que buscan las riquezas de la Iglesia. Las riquezas de la Iglesia no se acumulan en los bancos, sino que se reparten en caridad, entre los necesitados, pobres, desvalidos, inmigrantes, ancianos”, manifestó el prelado.

Y añadió: “Aunque les vacíen sus cuentas, nuestras cuentas, nadie les podrá vaciar su corazón, nuestro corazón, nuestras esperanza y fe”.

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