Trump retira a Estados Unidos de acuerdo sobre cambio climático

La decisión se tomó, pese a que el país es el segundo que más emisiones de gases envía a la atmósfera

Por David Cordero

Como había sido previsto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre cambio climático, uno de los más importantes revés de la administración actual a medidas implementadas por la administración del presidente Barack Obama.

Trump hizo el anuncio hoy, desde el Jardín de las Rosas en la Casa Blanca, al tiempo que dijo que comenzaría nuevas negociaciones para lograr acuerdos sobre cambio climático que a su juicio sean más convenientes para los Estados Unidos.

“Para cumplir con mi deber solemne de proteger a Estados Unidos y sus ciudadanos, Estados Unidos se retirará del acuerdo climático de París, pero hará negociaciones para volver a entrar en el acuerdo de París o en una transacción completamente nueva en términos justos para Estados Unidos”, puntualizó el mandatario estadounidense.

“Una por una estoy cumpliendo con mis promesas de campaña”, afirmó el presidente, al tiempo que aseguró que continuar en el Acuerdo de París le hubiera costado a Estados Unidos unos 2.7 millones de empleos en el sector privado. “La realidad es que el retiro es en beneficio de la economía de Estados Unidos”.

En respuesta, Francia, Alemania e Italia emitieron un comunicado conjunto en el que aseguran que el Acuerdo de París no es renegociable. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, también reaccionó de inmediato a la noticia, a través de su cuenta de Twitter.

“Estamos profundamente decepcionados de que el gobierno federal de Estados Unidos haya decidido retirarse del Acuerdo de París. Canadá está firme en nuestro compromiso de luchar contra el cambio climático y apoyar el crecimiento económico limpio”, puntualizó

El presidente también anunció que Estados Unidos eliminará sus contribuciones al Fondo Verde del Clima de las Naciones Unidas.

De acuerdo a Trump, el país puede ser un país “eco-amigable”, sin tener que ser parte del Acuerdo de París y poner en riesgo “los trabajos” delos estadounidenses.

Luego de China, Estados Unidos es la nación que más emisiones de gases lanza a la atmósfera, produciendo altos niveles de efecto de invernadero y, por consiguiente, el calentamiento global, precisamente lo que busca reducir —en términos generales— el Acuerdo de París. Pero desde el punto de vista del presidente de los Estados Unidos, los protocolos en beneficio del ambiente dejarían rezagada la economía estadounidense o en desventaja, en comparación con naciones como China y Rusia.

Para el profesor de Ciencias Políticas, José Rivera, la decisión es “un golpe fuerte al consenso de los países desarrollados, […] un golpe que se le da al multilateralismo, en términos de todo el esfuerzo que se hizo en París y evidentemente el consenso alrededor del cambio climático”.

Trump tuvo diferencias la pasada semana en una reunión con los líderes del G7, a quienes había pedido más tiempo para decidir si apoyará o no el acuerdo climático de París. La decisión de Trump, podría dejar a Estados Unidos rezagado, más que en términos económicos, en una política pública de avanzada que ya está en vigor desde el 4 de noviembre de 2016 y que fue firmado por 195 países. 

El acuerdo mundial podría sobrevivir

Pero aún con la salida de Estados Unidos, el Acuerdo de París podría tener éxito con el aval del resto de las naciones que ya lo firmaron. 

La Unión Europea y China reafirmarán esta semana su compromiso de aplicar el Acuerdo de París sobre el cambio climático, independientemente de la decisión del presidente Trump, según se informó ayer.

Asimismo, la India y España expresan su compromiso de luchar contra el cambio climático y ratificaron su apoyo al Acuerdo de París.

“Si suficientes poderes económico se quedan en ese protocolo, no habría entonces razón para predecir el fracaso del acuerdo climático y ciertamente podría ser efectivo, lo único que cada país, de acuerdo al tamaño de su economía y su huella contaminante, tendría que probablemente apretar un poquito más para entonces amortiguar el cantazo que la ausencia de los Estados Unidos podría producir”, explicó Rivera.

De acuerdo al portal de la Comisión Europea, los gobiernos firmantes acordaron (entre otros puntos):

  • el objetivo a largo plazo de mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C sobre los niveles preindustriales
  • limitar el aumento a 1.5 °C, lo que reducirá considerablemente los riesgos y el impacto del cambio climático
  • que las emisiones globales alcancen su nivel máximo cuanto antes
  • aplicar después rápidas reducciones basadas en los mejores criterios científicos disponibles.
  • reunirse cada cinco años para fijar objetivos más ambiciosos basándose en criterios científicos
  • informar a los demás gobiernos y a la ciudadanía sobre sus avances
  • evaluar los avances hacia el objetivo a largo plazo mediante un sólido mecanismo de transparencia y rendición de cuentas.
  • reconoce la importancia de evitar, reducir al mínimo y atender a los daños y perjuicios debidos a los efectos adversos del cambio climático

Según la Comisión, en marzo de 2015, la Unión Europea (UE) fue la primera gran economía en presentar su contribución prevista al Acuerdo. La UE, por ejemplo, ya está tomando medidas para alcanzar su objetivo de reducir las emisiones un 40% como mínimo en 2030.

Antes de retirarse, el objetivo que había planteado la administración del presidente Barack Obama era reducir las emisiones contaminantes entre un 26% y 28% para el año 2025, con respecto a los niveles de 2005

Para el experto en política internacional, la salida de Estados Unidos no necesariamente significaría un aumento de emisiones de gases por parte del país, aunque eso dependerá de las empresas e industrias.

El profesor señaló que en Estados Unidos se ha desarrollado un gran mercado de energía limpia y que en la medida en que las empresas privadas generen ganancias o ahorros utilizando ese tipo de energía industrial podría generarse un impacto positivo al ambiente en términos de una reducción de emisiones. Pero ese cambio o esfuerzo, a juicio de Rivera, no sería coordinado por Trump.

“Yo no le asigno suficiente astucia ni mucho menos inteligencia al presidente de Estados Unidos como para hacer de esto un plan coordinado”, apuntó el experto.

“Si lo que te dije anteriormente, la producción de tecnología limpia y la industria de energía limpia en Estados Unidos crece, va a ser a pesar de la gestión gubernamental que hagan y no necesariamente porque haya un plan suscrito, expreso o diseñado por parte de la institucionalidad estadounidense”, aseguró Rivera.

El Acuerdo de París había sido catalogado como una de las gestiones más importantes del presidente Obama. La Organización de las Naciones Unidas marcó el 4 de noviembre de 2016 la entrada en vigor del acuerdo sobre cambio climático.

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