Opinión: Después de un año, ¿estamos con o sin?

Lea la opinión de Marta Michelle Colón

Por Marta Michelle Colón

Esa es una pregunta esencial, que requiere tiempo y la opinión de otros para responderla. El futuro de cualquier sociedad depende de su capacidad de fomentar una vida saludable. Investigaciones demuestran que la salud puede ser descarrilada por la activación excesiva o prolongada de los sistemas de respuesta al estrés. El “estrés tóxico” puede tener efectos dañinos en el comportamiento, la interacción social y la salud. Para muchos, este ha sido el caso del huracán María.

Lidiar con la adversidad es esencial. Amenazados, respondemos aumentando el ritmo cardíaco, la presión sanguínea y las hormonas del estrés, como el cortisol. Sin embargo, si la respuesta al estrés es extrema y duradera, se puede afectar nuestro sistema.

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¿Cuáles son los tres tipos de respuestas al estrés?:

• Respuesta positiva que ocurre en situaciones tales como una presentación al frente de personas desconocidas o el primer día de trabajo.

• Respuesta de estrés tolerable, es el resultado de dificultades mayores y duraderas, tales como la pérdida de un ser querido, un desastre natural o una lesión. Si la activación es limitada a tiempo y está protegida por relaciones de apoyo, el cerebro y otros órganos se recuperan más rápido. ¿Suena familiar?

• Respuesta al estrés tóxico ocurre cuando se experimentan adversidades fuertes, frecuentes y/o prolongadas, interrumpiendo nuestro estado de ánimo, el funcionamiento saludable del cerebro y órganos, aumentando el riesgo de enfermedades relacionada con el estrés.

Cuando la respuesta al estrés tóxico ocurre continuamente, se acumula en la salud física y mental. En días recientes, visité un recetario para vacunarme contra la influenza y, después de 75 minutos, amablemente pregunté por qué tomaba tanto tiempo. La Farmacéutica me indicó que “hasta para comprar pintura hay que esperar”. ¿Quién le responde a un cliente de esa manera? ¿Y qué clase de respuesta es esa? ¿Cómo nos atrevemos a relacionar la salud preventiva con comprar pintura? Semanalmente, soy testigo de cómo la constante queja a compañeros de trabajo, la actitud negativa hacia colegas y el querer “microcontrolar” hasta la saciedad a supervisados repercute negativamente la armonía y el desempeño organizativo.

El estrés tóxico es real, y necesitamos hacer un alto para analizar cómo nos está afectando y les afecta a los demás. No atenderlo repercute en nuestra salud física y emocional, en nuestras relaciones familiares y sociales, y en la vida profesional.  La infraestructura física es necesaria, la infraestructura emocional es inminente.

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