Opinión de Rosa Seguí: El descontrol de la Contralora

Lee la columna de opinión de la abogada y portavoz del Movimiento Victoria Ciudadana, Rosa Seguí.

Por Rosa Seguí

Recientemente, la Contralora de Puerto Rico, Yesmín Valdivieso, emitió unas expresiones repudiables en contra de la Universidad de Puerto Rico y sus estudiantes. Este tipo de discurso en contra de los servicios públicos, se ha convertido en la norma de quienes lideran en el gobierno, en las agencias y corporaciones públicas. 

Valdivieso, nombrada en el 2010 por el entonces gobernador, Luis Fortuño, encarna la política del gobierno de entonces, que se recoge en la infame frase “such is life” de Jaime González Goenaga.  Desde su nombramiento, Valdivieso no ha perdido oportunidad en los medios para -sin vergüenza alguna- pedir la “implosión” del Departamento de Educación y ahora, el cierre de la Universidad de Puerto Rico. Sobre nuestra mundialmente reconocida Universidad, la Contralora se refirió a sus estudiantes despectivamente como “nenes”, ignorando completamente los reclamos justos de la comunidad universitaria. Una hermosa comunidad que está compuesta por jóvenes y personas adultas, estudiantes, docentes, no docentes, empleadas y visitantes. Una Universidad que le brinda un servicio esencial a nuestro pueblo, que incluye, pero no se limita a la educación de excelencia, sus museos, archivos históricos, sistema de bibliotecas, jardines botánicos, estaciones experimentales agrícolas, la red sísmica e innumerables estudios e investigaciones.

Las expresiones de la Contralora son tan escandalosas como reveladoras. Revelan la visión de una clase privilegiada que está totalmente desconectada de la realidad que viven las mayorías asalariadas. ¿Cómo es posible que el monitoreo de las finanzas del pueblo de Puerto Rico esté en manos de una persona que ha demostrado tal desprecio con las agencias y entidades públicas? La razón de ser de estas agencias es proveer servicios que el país necesita, misión que la contralora evidentemente ni entiende ni comparte. El único curso de acción sensato es presentar su renuncia inmediata, por no estar capacitada para continuar en este puesto. 

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