Opinión de Alex Delgado: AEE raya en lo criminal

Lee la columna de opinión del periodista Alex Delgado.

Por Alex Delgado

Las acciones de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) rayan en lo criminal. Sus directivos parecen no tener idea de la responsabilidad que tienen en sus manos o sencillamente sienten menosprecio por la vida de los demás.

La energía eléctrica no es solo para prender el acondicionador de aire, los abanicos, o para tener agua caliente.

Con lo que ocurre, el caso más dramático es el de los enfermos. ¿Cuántos ciudadanos, especialmente viejitos, dependen de equipos médicos eléctricos para mantenerse vivos? ¿Cuántos en los hospitales? Aquí se anuncia que no habrá energía hoy, mañana y pasado con la misma frescura con la que se le echa la culpa al sargazo. Eso es, en mi opinión,  negligencia criminal. En la AEE parecen haber perdido el respeto al sentido de vida. Casi dicen “no te podemos dar luz, resuélvete como puedas”. No vemos del gobierno, ante la peor crisis energética luego del huracán María, ni siquiera un plan para amortiguar en lugares sensitivos, como los hospitales. ¿Hemos escuchado que hay un plan para mantener abastecidos de diésel los generadores de estas facilidades y otras? Yo no lo he escuchado. Por eso digo que es un “resuelvan como puedan”. Quizás no sea necesario ese plan, quizás sí, pero no vemos ni un aguaje de que están preocupados.

Hay familias que deben haber perdido alimentos refrigerados porque no hay energía desde el fin de semana, y el flow de la AEE es como si perder una compra se compensara con otra gratis en el supermercado. ¿Saben en la AEE de cómo ha aumentado  el costo de alimentos? ¿Saben que hay familias que viven estirando el peso para poder alimentarse? Hasta los que reciben ayuda del PAN pierden porque no pueden ir al Departamento de la Familia a que le den más dinero de forma inmediata. Tienen que esperar el próximo depósito. Yo sé que no necesariamente son la mayoría, pero sí debe haber miles de familias humildes y de escasos recursos que se ven afectados por esta incapacidad gubernamental.

¿No es necesaria la electricidad para mantener unos niveles de seguridad en las calles y en las mismas residencias? Nada mejor que la oscuridad de la noche para que los delincuentes hagan de las suyas. No tenemos policías y ahora tampoco luz. ¿Cuán dependiente de la electricidad son las telecomunicaciones? ¿Qué me dice del impacto a la economía?

“Es que son plantas viejas…”, “…es que hay que invertir”. Ese discurso lo llevo escuchando desde hace años, ¿y qué han hecho?

La tragedia es que la AEE se comporta como la mafia: una vez entras, no sales. ¿Ha escuchado las historias de cómo la Autoridad le hace la vida de cuadritos y arrastra los pies con los que montan sistema de energía solar? El ciudadano no tiene tantísimas opciones para mandar al infierno a la autoridad y, como ellos saben eso, vemos hoy cómo no les importa mucho lo que le pase a usted.

Hay que hacer la aclaración: el problema que tenemos desde el sábado pasado no tiene que ver con LUMA, pero esta compañía privada tampoco ha venido con una política de transparencia, o por lo menos su presidente. ¿Como opera hoy el sistema? La AEE produce la energía en sus plantas. LUMA “recoge” la energía en esa planta y la lleva a su casa por el sistema de cables. Si hay problema de generación, es problema de la AEE. Si hay problema con los sistemas de cables (transmisión y distribución), eso es LUMA. El problema que traemos desde el sábado es de producción, no de “transportación”. Más sencillo no se puede explicar. Por eso LUMA no tiene que ver con lo que ocurre. Podemos eliminar a LUMA hoy del panorama y los problemas que tenemos desde el fin de semana, los tendríamos igual.

A LUMA le queda un largo trecho por mejorar, y su reto mayor hoy es su incapacidad o falta de deseo de comunicarse con el pueblo. Publicaciones en redes sociales no es comunicación efectiva. De otra parte, la actitud de su presidente, Wayne Stenby, es la del vaquerito jaquetoncito que entiende que está bregando con personas en taparabos. Ya el Tribunal Supremo le dió la orden de entregar a la Cámara de Representantes información y él dice que no va a obedecer. Yo no creo que aquí el gobierno tenga que estar exigiendo para publicar los salarios de las empresas que hagan negocios con el propio gobierno. Cómo ellos utilizan sus ganancias es su asunto. Ahora, si se demanda un servicio y se sirve, se paga. Si no se sirve como se acuerda, se cancela. Pero en lo solicitado hay información con la que no debe haber razón para negar.

La situación del sistema energético está en su punto más crítico en los pasados cuatro años, y lo más inquietante es que ni desde La Fortaleza se ve sentido de urgencia, o más bien, de emergencia. Mucho menos en la AEE.

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