Opinión de Alex Delgado: Apoyo a los guardias de la Baldorioty

Lee la columna de opinión del periodista Alex Delgado.

Por Alex Delgado

El pasado mes de enero, tres agentes del orden público, miembros de la Policía de Puerto Rico y de la Policía Municipal de Carolina, perdieron sus vidas en una persecución que comenzó en el referido municipio y que terminó en la avenida Ramón Baldorioty de Castro, a la altura de Isla Verde. El asesino disparó a un agente municipal e intentó escapar en su motora oficial, pero no pudo, por lo que realizó un carjacking a una mujer y escapó. Hablamos de delincuentes sin escrúpulos.

El asesino tomó la Baldorioty en dirección a San Juan y se detuvo en Isla Verde para abrir fuego indiscriminadamente contra los policías que le seguían. No le importó si mataba a un ciudadano inocente.

El pasado fin de semana circularon videos de unos ciudadanos que documentaron la persecución de unos motoristas, nuevamente en la Baldorioty.  Agentes intentaron bloquearles el paso con las patrullas en movimiento. Fue asombrosa y ágil la sincronización entre las tres patrullas. Uno de los motoristas logró escapar, pero al otro lograron detenerlo, no sin antes caer al pavimento con su motora. Si cayó rápido, más rápido se levantó y echó a correr, pero lo atraparon.

De inmediato comenzó el debate de si la policía actuó responsablemente en esta persecución o no. De lo que leí, la inmensa mayoría de los que escribieron en las redes respaldaron a los agentes. En mi opinión, esto agentes deben ser reconocidos y honrados, como muchos otros que también están comprometidos con nuestra seguridad.

Ser policía en esa área, entre la Ruta 66 y la Baldorioty, es un trabajo de alto riesgo. Balaceras de auto a auto, persecuciones, asesinatos… Fue precisamente entre estas rutas donde lamentablemente asesinaron a un líder sindical, a los tres agentes en enero, y a otras personas. No resto riesgo ni méritos a policías en otras áreas, pero esta es “fuego a la lata”.

Cuando vemos el video del pasado fin de semana se hace evidente que el mequetrefe conducía la motora de manera temeraria y no era estrictamente por la persecución policiaca. Estos maleantes conducían de forma temeraria antes de que iniciara el asedio “wheeleando” sus motoras entre otros autos. Al encontrarse con los agentes, intentaron huir y comenzó la persecución.

Cuando uno de los títeres conducía la motora en una sola rueda, se le levantó la camisa y uno de los oficiales avistó lo que parecía un arma de fuego. Ese fue el motorista que logró escapar. ¿Era realmente un arma? ¿Sería real? ¿Sería falsa? No se sabe, pero en un momento como ese, con unos motoristas temerarios, usted no puede pretender que los policías les dijeran desde la patrulla: “Buenas tardes, caballero. Por favor, si es tan amable, antes de continuar la persecución, y si no es mucha molestia, ¿nos puede decir si eso es un arma?”. Pueden presumir que es falsa y confiarse para probablemente terminar muertos. Pueden presumir que es real y actuar pensando que los delincuentes pueden matarlos a ellos, como ocurrió en enero, o que pueden matar a cualquiera. Tenían que detenerlos por las buenas o por las malas. No podemos seguir perdiendo policías por actuar como quieren unos grupos para complacerlos, grupos que miran para el lado y comienzan a pitar cuando matan a un agente.

Hace unos meses vimos un video grabado en Fajardo en el que varios motoristas conducían temerariamente en una autopista mientras un agente motorizado intentaba detenerlos. El agente podía tumbarlos, pero no lo haría por el riesgo para los títeres y para el propio agente. Estos tipos saben eso y lo aprovechan no solo para huir, sino también para burlarse de la policía.

Hay personas con la agenda de tirarle a la uniformada de forma ciega y fanática. Llegaron a decir que los policías se pasaron de la raya y abusaron de su poder intentando detener al delincuente motorizado. Los delincuentes siempre encontrarán quienes los apoyen, no porque se apoye la delincuencia, más bien porque tienen una campaña contra la policía y prefieren abanderarse y defender todo lo que sea un ataque a la uniformada. Pero solo se trata de fanáticos y así hay que tratarlos.

La Policía de Puerto Rico no necesita, ¡merece nuestro apoyo y respaldo! Obviamente, es una fuerza compuesta por miles de seres humanos y siempre habrá quienes fallen. Habrá momentos en los que tendremos que señalar lo que está mal con la misma fuerza, y se atenderán esos casos en su momento.

No podemos permitir que los títeres traten de adueñarse de las calles y que haya personas igual de títeres riéndole las gracias solo para atacar a la Policía como cuerpo de ley y orden.

Dice parte de la reforma de la policía: “Se prohíbe sobrepasar al vehículo perseguido o hacer cualquier intento con esa intención… Se prohíben las paradas forzadas, por tal motivo ningún MNPPR utilizará los métodos o tácticas de bloqueos, barricadas, embestidas, ni de encajonar al vehículo perseguido en medio de una persecución vehicular”. Dicha reforma, en un caso como el que vimos, protege al delincuente. En ese caso, la autopista estaba casi vacía, algo que supongo los agentes consideraron para proceder como lo hicieron. Es bien fácil criticar desde Facebook o Twitter. Vaya usted, que critica, a encargarse de esos títeres a ver si es verdad que tirándole flores van a lograr algo.

Estamos cansados de que nuestras calles sean tomadas por irresponsables, y en el caso de la Baldorioty había que detenerlos. No podemos permitir que se burlen de nuestros policías, y por default de los ciudadanos responsables.  

A estos policías hay que reconocerlos. Son ellos los que ponen sus vidas en riesgo por nosotros, incluyendo a los que escriben en redes sociales desde la estadidad o desde la colonia. A esos esos agentes, mi aplauso y mis respetos, como a la inmensa mayoría de la fuerza policiaca que honra su uniforme.

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