Opinión: ¿Tenemos una buena prensa?
En estos días he estado inmerso en los preparativos de la Convención de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (Asppro), que se celebrará a partir del jueves, 31 de julio, Día Nacional del Periodista. En medio de todas las reuniones sobre la logística del evento, es imperativo, de cara a la semana próxima, promover el debate sobre la situación de nuestra prensa.
A la pregunta que encabeza este escrito, mi contestación tiene que ser sí. ¿Hay espacio para mejorar? La contestación es la misma, claro, y mucho que hay que mejorar. Los periodistas de Puerto Rico no enfrentamos grandes riesgos, como los tienen compañeros de otras partes del mundo. En condiciones normales, nuestra integridad física no está en peligro mientras ejercemos nuestra profesión. Una amenaza equivalente a esa, es la que en muchas ocasiones enfrentamos como gremio. Se trata de esa censura silente que, en los casos más dramáticos, representa la pérdida del empleo. Ello, sin duda, es una amenaza a la vida misma.
Debo decir que ese no ha sido mi caso. He logrado ejercer el periodismo con mucha libertad, con unos supervisores que son conscientes de la importancia de la libertad de prensa en nuestra sociedad y que combaten esas fuerzas internas que se dan en los medios de comunicación, para que los intereses económicos, que legítimamente tienen las empresas mediaticas, no penetren indebidamente en nuestras redacciones.
Lamentablemente, esa no ha sido la experiencia de otros compañeros periodistas en Puerto Rico y contra ello hay que luchar siempre.
Aparte de este enemigo que resurge ocasionalmente, creo que los periodistas enfrentamos otra gran amenaza: la ausencia de una formación permanente. Esa ausencia para algunos se explica con la falta de un colegio profesional. A mi juicio, ese es un debate que ya expiró.
Sin embargo, la realidad es que, con una frecuencia mayor a la que quisiéramos todos, nos topamos con periodistas pobremente formados y con un pobre contexto histórico y sociopolítico al momento de cubrir los importantes debates que tenemos como pueblo.
Estos casos no son la norma, pero esas excepciones se hacen muy sonoras ante los oídos de todos.
Para combatir este gran reto, todos los involucrados en esta profesión tenemos que trabajar, desde las asociaciones, las uniones, hasta los patronos.
El esfuerzo de realizar una Convención como la que tendremos en la Asppro la semana próxima no es únicamente con el propósito de lograr una gran confraternización. Esta gran reunión a la que están invitados periodistas, editores, productores, supervisores, jefes, estudiantes, profesores y ciudadanos tiene como meta la formación. El que todos nos reunamos para aprender y así poder informar mejor a nuestra ciudadanía. En esta jornada tendremos a nuestro haber expositores en temas fundamentales para nosotros y, por ende, para el pueblo.
En la Convención de la As-ppro discutiremos cómo estamos cubriendo la crisis fiscal, cómo estamos manejando los casos de violencia de género y menores, si amerita un mayor acceso a los tribunales, y cómo podemos mejorar todos en el campo de la investigación periodística.
El debate será amplio y público, para que, a la pregunta del título, podamos contestar que sí, pero con una mayor certeza. Les espero.


