Opinión: Discrimen, lucha y ¡feliz aniversario!
Hace 42 años un maestro en el estado de Washington fue despedido por el simple hecho de ser homosexual. En días recientes, el distrito escolar donde se produjo el despido se disculpó públicamente con el educador.
Una demanda radicada a raíz del despido, ocurrido en 1972, llegó al Tribunal Supremo estatal. Allí la decisión mayoritaria estableció que, si el maestro no hubiera sido despedido tras conocerse que era homosexual, “el resultado habría sido temor, confusión, suspicacia, preocupación por parte de los padres y presión sobre la administración por parte de estudiantes, padres y otros maestros”.
La opinión es prueba del discrimen que la comunidad LGBTT ha sufrido a lo largo de los años y cómo las estructuras gubernamentales han sido cómplices en la demonización de personas por su orientación sexual. Lejos de brindar protección al ciudadano, el tribunal legitimó la persecución. Décadas más tarde, tribunales y legislaturas en Estados Unidos y en numerosos países han comenzado a tomar el camino correcto. Hoy en día abundan las leyes que prohíben el discrimen por orientación sexual en el lugar de trabajo. Son comunes los estatutos que reconocen la unión civil entre personas del mismo sexo, brindándoles importantes protecciones en áreas como la salud y la herencia. El matrimonio igualitario es legal en 16 países, 19 estados de EE. UU. y el Distrito de Columbia.
Cada vez más personas entienden que la orientación sexual de alguien es solo un aspecto de su humanidad. Con el pasar del tiempo hombres y mujeres han tomado la decisión de vivir sus vidas libremente. Lejos de ocultar su naturaleza, celebran su sexualidad orgullosos y dispuestos a defender su dignidad.
Claro que no todos disfrutan de un entorno que les permita esa libertad. El clóset es una realidad para muchos. Por eso los medios de comunicación dan tanta cobertura a la decisión de cualquier celebridad de anunciar que es gay o lesbiana. Tan reciente como el pasado fin de semana, la estrella olímpica australiana Ian Thorpe dijo en una entrevista de televisión que es gay. Su anuncio se produjo luego de años de especulación y de un largo proceso de aceptación.
Cuando una figura reconocida revela que es gay o lesbiana, se desmoronan un poco más los conceptos erróneos sobre la homosexualidad. Queda demostrado que la orientación sexual no es un defecto, y miles de personas, incluyendo niños y adolescentes, comienzan a entender que son normales y que no tienen de qué avergonzarse.
Creo que en un futuro cercano la orientación sexual de una persona dejará de ser noticia. La aceptación y la equidad se encaminan a ser la norma, y menos seres humanos sufrirán el rechazo de sus familias y de la sociedad.
Todos tenemos el mismo derecho a ser felices, a compartir nuestras vidas con quien queramos y a celebrar a los cuatro vientos importantes eventos como, por ejemplo, un aniversario. ¡Ya son 13 años, querido!


