Opinión: Despierta, Puerto Rico ¡somos únicos!

Por Padre Orlando Lugo Pérez @PadreOLugo

14 jul 2014, 12:00 am 2 min de lectura

Se acabó el fútbol; ahora a la realidad.

La recientes degradaciones de distintas casas acreditadoras han puesto a temblar a muchos individuos y a los mercados internacionales con relación a los negocios y acuerdos que tienen con y en Puerto Rico. Creo que aún algunos sectores políticos y sociales de nuestra sociedad no acaban de entender que este asunto debe  irse resolviendo en la medida en que se promueve una escucha atenta de distintas voces autorizadas que con su ciencia y experiencia pueden colaborar en el paulatino desarrollo económico de la isla.

Los cristianos debemos hacernos más visibles en la búsqueda de caminos concretos para salvar nuestra economía junto con las autoridades civiles. Como ejemplo de ello, el pasado viernes, el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes del Vaticano publicó su mensaje con ocasión a la Jornada Mundial del Turismo 2014, actividad promovida por la Organización Mundial del Turismo (OMT), que se celebrará el 27 de septiembre bajo el lema “Turismo y desarrollo comunitario”.

El turismo es motor indiscutible e inigualable para la economía de cualquier país, pues es el mercadeo de nuestro terruño lo que solo nosotros tenemos y queremos compartir. Lo que nosotros tenemos no lo tiene nadie; lo que podemos dar al mundo no lo da más nadie. Despierta, Puerto Rico, ¡somos únicos!
Aunque usted no lo crea, la Iglesia católica no solamente habla de temas relacionados con la sexualidad humana y la familia. Con este documento pretende colaborar con los gobiernos del mundo para abrir caminos legítimos de desarrollo cultural y económico desde la doctrina social de la Iglesia. En el texto se subraya la vinculación del desarrollo comunitario con el concepto desarrollo integral.

También se habla de los programas de turismo sustentable y solidarios en zonas desfavorecidas, y se hace hincapié en el papel que juegan las comunidades locales en la defensa y valorización de su patrimonio natural y cultural, así como el enriquecimiento humano y económico que el turismo responsable aporta a sus protagonistas favoreciendo valores como el respeto mutuo y la tolerancia. ¿Es prioridad para Puerto Rico desarrollar su turismo desde esta óptica integral?

En serio, estoy preocupado. La semana pasada un amigo que trabaja en la AAA cerró, él solo, 30 cuentas personales y comerciales de personas y familias que, hartas del hundimiento económico que sufrimos, emigraban hacia Estados Unidos. ¡Basta ya! Pongamos manos a la obra, porque, cuando un pueblo se une, cosas nuevas, grandes y bellas resurgen.

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