Apagones de mala leche

Por Karla Figueroa @LaKarlaFigueroa

12 jul 2014, 12:00 am 3 min de lectura

Lo correcto sería escribir en relación al gran alcalde de Río Grande. En un momento en que su pueblo tenía un déficit más grande que los implantes de Bebe Maldonado, ese caballero se aumentó el sueldo de $3,900 a 7,500 y (según publicó un rotativo del país) “ofreció mandar a matar” a un testigo del caso contra el alcalde de Barceloneta… Nuestros líderes no dejan de sorprendernos.

Por otra parte, voy a tomar un momento para mandar un cordial saludo a toda esa gente que te saluda y tiene que decir algo de tu apariencia: “Hola… Tú estás comiendo mucho”. Sí señora, me alimento más que un Pac-Man porque soy parte de la población que tiene situaciones económicas y emociones, y mi método de defensa es comer. Cuando tenga unas cinco horas nos sentamos y hablamos de mis issues mientras nos comemos un cheesecake.

Culminada mi descarga, siento la necesidad de dedicar esta columna a la cantidad increíble de apagones que están ocurriendo en la Isla. Tenemos más horas de oscuridad que Alaska.

Aunque en mi corazón siento que se están llevando la luz por mala leche, eso no me consta. Yo no sé si se están llevando la luz a propósito –para demostrar que la Autoridad de Energía Eléctrica tiene el poder de hacer sufrir al país– o si de verdad hay tantos problemas con los ordenadores. Al fin y al cabo no me importa la razón, simplemente quiero tener luz todo el tiempo; quiero prender mi aire acondicionado porque en esta joya caribeña hace más calor que en las pailas del infierno.

La semana pasada se llevaron la luz en Carolina, mi pueblo de gigantes, pistolas y reguetón. Entré a las redes sociales y me di cuenta que Trujillo Alto tampoco tenía luz… al igual que Caguas y Ponce (la distancia entre los pueblos me hizo pensar que se llevan la luz por una sola razón: mala leche).

Me parece interesante que la AEE es muy activa en las redes sociales. Hace meses cuando se iba la luz yo escribía en Twitter y ellos mes respondían rápidamente. Incluso, su cuenta @AEEONLINE fue tema de conversación durante la transmisión de la serie investigativa “¿Por qué pagamos tanto? Nuestra crisis energética” cuando uno de sus representantes se dedicó –a través de dicha cuenta– a defender a la autoridad con uñas y dientes.

Sin embargo, estas semanas la historia ha cambiado un poco. Si escribes que no tienes luz en tu comunidad la respuesta se tarda en llegar el mismo tiempo que la electricidad… Y no intente llamar porque se va a quedar sin carga en el celular antes de que llegue la luz. Mis esperanzas de que la AEE me explique lo que pasa desaparecieron igual que mis esperanzas de que me llegue el reintegro.

…y así ha sido el último mes. Hace unos días nos quedamos sin electricidad en medio de una fiesta familiar, lo que creó una crisis en casa de mi tío que había prometido freír arepas. También me quedé a oscuras hace unos días cuando me estaba maquillando, cuando llegó la luz tenía el rimel más regado que Miss Coco después de una noche de pachanga.

No hay dinero, la gente se mata en las calles, molestan a los manatíes, estamos en sequía y al borde de un racionamiento, hace un calor horrible y, como si todo eso no fuera suficiente, nos dejan sin luz semanalmente. El que sobrevive en esta Isla, va a sobrevivir sin problema alguno la venida de Cristo, una pandemia y el ataque de los zombies.