Opinión: Amenazada la Internet

Por Juan Carlos Pedreira @juancpedreira

7 jul 2014, 12:00 am 2 min de lectura

Si hay algo que me fascina de todo este mundo digital es la manera acelerada en que la tecnología está transformando industrias que parecerían invencibles. Desde la televisión hasta la medicina, no hay escapatoria de la fuerza con la que están ocurriendo estos cambios. Les he comentado en columnas anteriores cómo la Internet se convertirá en una especie de servicio eléctrico en el que pagarás según la cantidad de datos que consumas. O cómo en la “Internet de las cosas” todo nuestro entorno estará todo el tiempo conectado a la Web impactando aún más nuestra vida diaria.

La pasada semana, el instituto de investigación Pew publicó un interesante escrito denominado “Net Threats 2025”, en el que plantean que la Internet estará amenazada por naciones que cerrarán el acceso a la Web, aumento en la vigilancia online, pérdida de la neutralidad de la Web y sistemas que intentarán controlar el exceso de información que recibimos diariamente.

Más allá de la vigilancia que pueda estar realizando el Gobierno al tráfico en la Internet, me preocupa que se bloqueen servicios en la Web, redes sociales y portales de información. Lo hemos visto anteriormente en Egipto, Cuba, China, entre otros, en donde se ha reprimido la libertad de expresión y asociación de sus ciudadanos en medio de revueltas sociales. En Puerto Rico, no me preocupa que esto pueda ocurrir por la manera en que la isla se conecta y el control que mantienen empresas privadas de estos nódulos de acceso. El día en que el Gobierno quiera jugar un papel protagónico como proveedor de Internet, daremos la voz de alerta.

Lo que sí creo es una realidad para nosotros es la pérdida de neutralidad. Tarde o temprano nuestra Internet será medida por su uso y tendremos varios niveles de acceso según el servicio que paguemos. Espero que la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) no les dé paso a estas medidas. Servicios como Netflix están consumiendo demasiados recursos de la Web y de alguna manera estos proveedores querrán costearlos.

Así las cosas, debemos estar vigilantes ante todos estos retos de la era digital. Muchas veces damos por sentado que la Internet es algo como el aire, disponible siempre y en todo momento. Sin embargo, podemos perder muchísimo si la defendemos de la misma manera que hacemos con nuestros derechos fundamentales constitucionales.