Anatomía de un “smoothie”
En estos días el calor no está teniendo piedad de nosotros. Tampoco parece que vaya a tenerla en los próximos meses. Así que, aunque nunca he sido muy fanática de esto de “comer” líquido, en algunos momentos lo único que quiero es un batido frío, no solo para neutralizar mis barómetros internos de calor, sino para evitarle a mi sistema digestivo el trabajo de una digestión pesada. Porque este calor te deja así, sin energía.
Por eso hoy les comparto lo que debe ser la anatomía de cada “smoothie” que nos preparamos, para que sea una alternativa real de comida ligera. Así evitamos que cuando nos hacemos uno sólo de vegetales nos convirtamos en Godzilla 1 hora después porque el hambre nos tiene mal. O peor aún, estar fajao’s haciéndonos varios solamente de frutas sólo para darnos cuenta dos semanas después que el mahón ahora si que no cierra. Porque el desbalance lo hace una mala alternativa de nutrición. Con sólo vegetales no estamos aportando al cuerpo los nutrientes necesarios para la energía y reparación muscular. Y con sólo frutas podemos caer en ingerir cantidades de azúcar tan elevadas que quizás salíamos mejor comiéndonos un cupcake.
Consulté con la Lcda. Irma Nydia Martínez, puertorriqueña licenciada en nutrición y radicada en California, los componentes ideales en un “smoothie” y son:
- Vegetales – 1 a 1 ½ taza, excelente oportunidad para comer tus verdes, como espinaca, kale, brécol, lechuga romana o celery. También puedes hacer una combinación de estos.
- Frutas – 1 a 1 ½ taza, puedes hacer también combinación de frutas, pero lo ideal es que una de ellas sea guineo o mango porque ayudan a enmascarar el sabor de los vegetales y a que la textura quede cremosa.
- Fuente de Proteína – de 5 a 7 gramos, para esto puedes usar ½ taza de yogurt bajo en grasa, nueces o granos como habichuelas y garbanzos. Se que suena extraño, pero si enjuagan bien las habichuelas el sabor no se sentirá gracias a otros sabores ricos como los de las frutas.
- Fuente de grasa – para mantener el balance puede ser 1 Cdta. de aceite de coco, mantequilla de almendra, mantequilla de maní, semillas de lino o de chia o un pedazo pequeño de aguacate.
- Extras – Yo no le hecho nada de sabores a mis “smoothies”, he aprendido a apreciar el sabor natural de los ingredientes, pero siempre se le puede añadir un poquito de vainilla, canela, miel o cacao puro en polvo.
- Líquido – Las frutas y vegetales, sobre todo si están congeladas, contienen bastante agua que ayudará a que la mezcla se licúe. Pero puedes añadir agua extra, leche de almendra o de soya si lo necesitas.
Si acostumbras a tener frutas y vegetales congelados puedes disfrutar de esta alternativa en cualquier momento. Es importante que no quede muy líquido, porque el cuerpo lo procesará muy rápido y te dará hambre en menos de dos horas. La consistencia ideal es que puedas tomarlo con un sorbeto pero que también puedas servir el contenido en una cuchara y no se caiga completo por los lados.
Puedes crear combinaciones como espinaca, guineo, piña, yogurt y aguacate para algo sustancial y tropical o uno de kale, pepinillo, manzana verde, pera, jengibre, yogurt, semillas de lino y canela para un detox de emergencia. El que les comparto hoy en la foto es una de mis combinaciones favoritas para desayuno, es bien sencillo y casi todo el tiempo tengo los ingredientes a la mano: red swiss chard, blueberries, fresas, guineo, yogurt y mantequilla de almendra. Así de sencillo.
Agradecimiento especial a West Elm de Plaza las Américas por la vasija Mason, ideal para cargar con nuestro “smoothie” a donde sea. ¡Hasta pronto!
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“Smoothie” de swiss chard, fresas, blueberries y guineo – para 1 persona
Equipo – Licuadora
Tiempo activo y total – 10 minutos
Red Swiss Chard, picado en pedazos – 1 taza
Fresas – ½ taza
Blueberries – ½ taza
Guineo en rueditas – ½ taza
Yogurt estilo griego sin grasa – ½ taza
Mantequilla de almendra – 1 Cdta.
Líquido – 1 a 2 CDAS.
En una licuadora combina todos los ingredientes con un poco del líquido y tritura hasta que el contenido comience a ponerse líquido. Añade más líquido de ser necesario para que la licuadora pueda correr hasta que triture y mezcle bien todos los ingredientes. Sirve en vaso.


