Opinión: Boom
Nadie lo vio venir. Cuando hay un paro general de trabajadores a la vuelta de la esquina y el caso de Lutgardo Acevedo toca sus puertas, el gobernador nombró a la primera persona abiertamente homosexual al Tribunal Supremo de Puerto Rico.
Maite Oronoz, de 38 años y ahora con 32 por delante en la Judicatura, dejó a más de uno sin respirar por unos segundos cuando, en medio de los agradecimientos, reconoció a su pareja del mismo sexo y le dijo públicamente: “Sin ti no estaría aquí”. Sobre esa expresión, muy personal de ella, no voy a opinar, aunque hay quien podría cuestionarla por entender que las metas se alcanzan por muchos otros factores. Espero que no se haya referido a la influencia de su pareja, como chief of staff del Senado en este proceso.
Creo que se ha dado un paso importante en la lucha por la equidad. Sin embargo, Oronoz, si es confirmada por el Senado, formará parte de un Tribunal de línea conservadora en muchos aspectos. Será un voto minoritario, sobre todo en potenciales pleitos que pretendan legalizar el matrimonio gay en Puerto Rico. Además, ya ese es un asunto ante la consideración del Tribunal Supremo de Estados Unidos y ante el Tribunal de Distrito, así que con toda seguridad se resolverá por la vía “colonial”.
Así que, teniendo ese panorama ante nosotros, ¿cúal es la carta de presentación de Oronoz como jurista?
Ahí es donde La Fortaleza falló. No se presentaron ayer esas grandes credenciales para justificar una nominación de tal envergadura.
Sí sabemos que ha estado vinculada al Partido Popular. Su madre, además de ser jueza del Tribunal Apelativo, codirigió la transición del gobernador, entre otros datos. Trabajó con Hernández Denton, fue procuradora general bajo una administración popular y ahora es la principal asesora legal de la alcaldesa Carmen Yulín Cruz. Sobre esta última experiencia laboral, se ha cuestionado la otorgación de contratos al bufete con el que laboró y la asesoría que ofreció sobre polémicos asuntos como el #cateopatrio en las pasadas Fiestas de la Calle San Sebastián, revocado por un tribunal por inconstitucional. Sobre ambos asuntos ya responderá al Senado.
Es por esto que, dejando a un lado el tema de orientación sexual, hemos caído en lo que históricamente se ha criticado sobre los nombramientos al Tribunal Supremo. Se hacen designaciones de buenos seguidores políticos, jóvenes, que puedan perpetuar la filosofía partidista en la Judicatura.
Felicidades, licenciada Oronoz Rodríguez, por su valentía. Es un gran paso. Pero creo que necesitaremos un poco más para que la satisfacción colectiva sea mayor.


