Opinión: Si todos fuéramos Mr. Cash

Por Dennise Y. Pérez @denniseypr

4 jun 2014, 12:00 am 4 min de lectura

Esta semana perdimos dos reyes: a Juan Carlos de España y a Mr. Cash.

Es extraño. En España están contentos de haber perdido a Juan Carlos, que, aunque ha sido un rey bastante querido, ha estado al frente de una monarquía cuestionada y anquilosada, absurda para muchos en momentos en que el país enfrenta una dura crisis económica. Y al abdicar el rey, para dar paso a su hijo, la gente se tiró a la calle a pedir un referéndum, exigiendo tener la oportunidad de poder elegir entre la monarquía y la república. Causa sensata esa.

Y como en Puerto Rico no tenemos monarquía, nos hacemos nuestros propios ídolos criollos y los defendemos a capa y espada. De repente somos un pueblo extremadamente solidario y comprensivo.

La más reciente demostración me dejó sin palabras. Por poco lloro. El gran hombre de la televisión, del mundo de los valores y de las casas de empeño fue arrestado. No por comerse una luz ni por un chequecito sin fondos, cositas así que son delito, pero son petite. No. Lo arrestaron en el aeropuerto por intentar transportar un arma de fuego fuera del país.

¿Cuál era la razón para tener el arma? ¿Por qué la tenía en un aeropuerto? ¿Por qué pretendía sacarla del país? No lo sabemos. Lo que sí es claro es que Mr. Cash mínimamente parece que se olvidó del 9-11… y durmió esa noche en la cárcel… y, luego, esperó a salir de ella cuando le llevaron su traje Armani.

Ya en este punto yo iba por medio dron de lágrimas. Pero me faltaba lo mejor de la novela. No esperaba que ante la caída del “rey” la gente se tirara a la calle. Tampoco me esperaba el titular de que había un protesta por su salida del canal. Mucho menos me esperaba el titular de que el público lloraba por él.

 Pero ver el video que acompañaba las notas de la protesta fue lo más emocionante.  Varias personas, mayormente señoras, portando carteles en apoyo al “rey”. Unas lloraban, y otras enfurecidas decían ante las cámaras que o volvía el “rey” o comenzarían un boicot tremendo y una protesta brutal.  Y hasta la pobre Maripily cogió su agüita y nos hizo olvidar un rato sus extraños líos amorosos. Las doñitas la querían sacar de allí por el pelo si era necesario, “porque ella no es animadora”. ¡Joder! ¡Y Mr. Cash no es el papa!

Esto, coño, se merece un gran QUÉ, QUÉÉÉ.

 Yo no sé si el hombre es inocente o es culpable, o si tiene explicación para lo del arma. Ojalá que haya sido un descuido y que se aclare todo. Y le deseo todo el bien del mundo. Pero, mi pana, hacer todo este show es una clara señal de cómo nos estamos devaluando socialmente.

 Como digo lo uno digo lo otro. No eran muchos los manifestantes. Era un puñado de personas, pero que congregados provocaron un titular bastante impensable para muchos.

 Me pregunto si esos manifestantes conocen lo que es una causa por la cual luchar y levantarse todos los días. Le doy gracias a Dios porque estaba lejos de la protesta porque, cuando vi los titulares, las ganas que tenía eran de olvidarme por unos minutos de la libertad de expresión y darme una vueltita por allí y agarrar las cartulinas y quemarlas en una hoguera.

Por momentos pensé que estaba soñando y que esta gente no protestaba a favor de Mr. Cash, sino por la falta de cash. Me rascaba la cabeza tratando de comprender si era que había comenzado el mentado paro general, pero no. Ahí no había pancartas contra los aumentos de agua y luz, ni por las acciones en contra de los empleados públicos, no. Ahí querían a Mr. Cash.

¿Qué es eso de que “todos somos Mr. Cash”? ¿Qué es eso de amenazar con parar Puerto Rico si no vuelve el “rey”?

Ah, pero no olvidemos que este es el Puerto Rico del #FreeTempo. Ya mismo mandan a hacer camisas de #FreeLutgardo. Y, como casi siempre pasa, se convierten y se entregan a Cristo y muchos caen en el juego. Aquí hay gente que no sabe quién es Mandela, pero que a gritos pide #FreeMr.Cash.

Nos hemos hecho una paila de ídolos de papel y ya no sabemos ni si tenemos causas. Pero a esos manifestantes les digo: “NO. No todos somos Mr. Cash”.