Opinión: Arango sigue metido en el clóset

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Por Rafael Morales @RafaelMoralesPR

3 jun 2014, 12:00 am 3 min de lectura

Miembros de la comunidad LGBTT se lanzaron el pasado domingo a la calle en una demostración de visibilidad y de reclamo de igualdad en una sociedad donde, aunque se han logrado avances, el discrimen aún forma parte de nuestro ordenamiento.

Como es tradición, en la Parada de Orgullo LGBTT desfilaron sectores de la comunidad, que aunque pueden tener diferencias, están unidos en la lucha para que todos los puertorriqueños, sin excepción, tengan los mismos derechos.

Pocos días antes del evento, el senador Ramón Luis Nieves anunció que había solicitado al Departamento de Justicia no defender en los tribunales la permanencia de los estatutos que definen el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.

Contrario a otros políticos, que asoman la cara en eventos como el desfile del domingo, para ‘ponchar’, subir una foto a las redes, y luego olvidarse del asunto, Nieves acudió a la parada porque tiene un verdadero compromiso con la igualdad. Su lucha el año pasado por la aprobación del proyecto que prohíbe el discrimen por orientación sexual en el empleo pasará a la historia como un importante paso.

Por otro lado, tenemos el caso del exsenador y precandidato a la alcaldía de San Juan, Roberto Arango. Este político dijo hace meses –en una entrevista- que es homosexual. Al presente, Arango no ha pronunciado una palabra adicional sobre la comunidad a la que dice pertenecer. Y se le está haciendo tarde.

Como era de esperarse ninguno de los otros tres precandidatos se acercó   a la parada el pasado domingo. Arango no se dejó ver ni por casualidad, contrario a la reciente actividad de la comunidad dominicana, donde recibió un cuestionado endoso.

Arango vuelve a defraudar al mismo sector que atacó en el pasado. Su ausencia justifica el escepticismo que provocó su comentada salida del clóset y que a todas luces respondió a una movida política, estratégica y de conveniencia.

En aquella entrevista, el exsenador aseguró que había pedido “excusas” a la comunidad LGBTT. Atribuyó sus ataques homofóbicos al proceso de aceptarse. Eso puede ser verdad.Pero lo que también es verdad es que Arango, quien aspira a ser el primer candidato abiertamente gay a la alcaldía capitalina, sigue dando la espalda al importante asunto   de la lucha por la igualdad. Y no es que centre su campaña en el tema. Pero en este momento histórico que vivimos, lo menos que esperarían los sanjuaneros LGBTT –y todo aquel que cree en la equidad- es que el candidato gay los mire de frente y les anuncie su compromiso de combatir todo escenario de discrimen en la Ciudad Capital.

¿Qué piensa Roberto Arango de la adopción por parte de parejas del mismo sexo? ¿Erró el Tribunal Supremo al negarle a una mujer adoptar a su propia hija, hija biológica de su compañera? ¿Favorece el matrimonio igualitario? Su silencio sobre estos temas causa un mal sabor y mantiene alejados a muchos que de otra forma, podrían ver en él un candidato real y no uno que –para efectos prácticos- sigue metido en el clóset.