Opinión: AEE: ¿Subirá o se apagará la luz?
El tema de la Autoridad de Energía Eléctrica se complica más cada día. El que la empresa no tenga dinero para comprar su materia prima le añade un elemento de alarma al debate que, en medio de la coherencia y la profundidad, también encuentran su espacio las agendas escondidas.
Juan Rosario y Juan Alicea aseguraron que la idea de un apagón selectivo como medida inmediata para atender el problema de cash flow de la corporación pública no es opción. Sin embargo, la expresión de Rosario, representante del ciudadano en la Junta de Gobierno de la AEE, va acompañada de un “todavía no”. Mientras, el director ejecutivo de la Autoridad, en una entrevista a primera hora de ayer en mi programa radial, no descartó revisar la tarifa básica de la luz que ha permanecido intacta desde hace 20 años. Más tarde, ante las cámaras de Noticentro, bajó el tono y dijo que la prioridad era controlar los gastos de la corporación pública.
A todo esto le añadimos la investigación del Departamento de Justicia y el operativo del NIE, la ya firmada Ley de Reforma Energética, la elección de un nuevo representante ciudadano en la Junta de la AEE, la aspiración a ese organismo de un contratista del Senado y todos los cabos sueltos que siguen surgiendo, como las andanzas de William Clark, que incluyen ahora como elemento taquillero el viaje a Venezuela con Alejandro García Padilla, cuando era secretario del DACO.
La Autoridad se ha convertido en nuestro foco de atención. Se están presentando sobre la mesa de discusión viejos problemas que desde hace mucho tiempo vienen denunciando muchos sectores, incluyendo la UTIER.
Rosario dijo ayer que los problemas fiscales de la AEE se resolverían a corto plazo, cobrando al Gobierno la deuda de sobre $300 millones que tiene con la Autoridad, revisando todos los subsidios y revirtiendo la tarifa preferencial que la actual administración le concedió a la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados, lo cual no ha redundado en una reducción tarifaria en el servicio de agua potable.
Alicea confía en el ingreso millonario diario que reciben por el cobro del servicio de energía eléctrica. Sin embargo, esto podría no ser el oxígeno que espera la AEE ante la realidad de que muchos abonados están optando por pagar parcialmente sus deudas ante la situación económica en la mayoría de los hogares puertorriqueños.
La Autoridad parece acercarse a un callejón sin salida, y el peligro de todo es que se tomen los remedios que a la larga puedan ser perjudiciales para todos. Aquí tienen que evaluarse de manera rápida las opciones viables y convenientes para el país. Ceder a presiones políticas o intereses económicos por parte de los que toman o tomarán las decisiones (por ahí viene una Comisión Reguladora) sería peligroso. Igualmente lo es el que los empleados se atrincheren y evadan una discusión sobria. Cuidado.


