De paseo y playa con el perro

Por Betsy Rivera @VidadePerroPR

25 may 2014, 12:00 am 3 min de lectura
De paseo y playa con el perro

El día está perfecto para ir a la playa o para dar un paseo. Decides llevar a tu perro, animado por lo chévere que se ven las escenas de ese comercial de televisión o las películas donde los perros van de paseo en el carro. Se les ve feliz con su cabeza afuera de la ventana y el viento dándole en la cara.

También está esa otra donde el perro, corre por la orilla de la playa, se mete al agua, nada y disfruta su aventura playera.

Son sólo treinta segundos o menos lo que duran las escenas. En la vida real el paseo o la salida a la playa tomará todo el día.

Por eso, si vas a incluir el perro en tus planes de chinchorreo o de domingo playero, es importante que conozcas algunas recomendaciones para que la salida sea placentera.

Prepara un bulto con agua, golosinas para el perro, un plato y bolsitas para limpiar luego de que el perro haga sus necesidades.

Identifica los lugares donde puedas llevar al perro. No todas las atracciones como parques, playas, cafés, restaurantes aunque sean al aire libre son “pet friendly”. A diferencia de otras ciudades del mundo, en Puerto Rico esos lugares no abundan. La mayoría están en áreas de interés turístico.

En el auto, el perro debe estar seguro. Existen correas, asientos protectores y aditamentos para los cinturones de seguridad para este propósito. En Puerto Rico la ley prohíbe que el perro esté suelto en el carro y menos en el asiento de al frente. Todo lo que pueda representar una distracción para el conductor está prohibido y eso incluye las mascotas.

Si vas a la playa lleva sobrilla o busca un lugar con sombra. El perro debe estar bajo supervisión, debe tener acceso a agua fresca y sombra todo el tiempo.

En la pasada entrada al blog explicamos cómo proteger al perro de las altas temperaturas y el calor del verano.

Al llegar al destino, mantén tu perro con su correa. Antes de que interactúe con otros perros, asegúrate que no sean agresivos. Si lo vas a dejar suelto, es porque tu perro conoce y respeta los comandos básicos de obediencia y se mantiene cerca de ti todo el tiempo.

Si es la primera vez que tu mascota va a la playa, asegúrate que le guste nadar, no todos los perros son nadadores. Puedes llevar una pequeña piscina con agua potable para que se mantenga fresco e hidratado. Evita que tome agua salada.

Al llegar al hogar, baña el perro y limpia sus orejas para evitar infecciones. Verifica que no tenga picadas de insectos o heridas ocultas en el pelaje.

Si quieres disfrutar el día relax, sin preocupaciones, no lleves al perro al paseo o a la playa. Esa es una salida que demanda actividad física y supervisión.

Si la disfrutas, toma muchas fotos y “selfies” de la experiencia. Compártelas con tus amigos y educa sobre la sana convivencia entre humanos y sus mascotas.

Si deseas compartirlas, etiquétalas en Facebook y Twitter con el hashtag #VidadePerro

Que se diviertan.