Opinión: Una caricia para el alma

Por Natasha Sagardía @NatashaSagardia

23 may 2014, 12:00 am 2 min de lectura
Opinión: Una caricia para el alma

“Papi siempre ayudaba a todos los vecinos de la comunidad”. Así recuerda Roberto a su padre fallecido, el Sr. Heriberto Rivera, uno de los líderes reconocidos por el Club “JCC” ( Jóvenes Comprometidos Comunicadores), en  el homenaje que el pasado fin de semana ofrecieron a los líderes comunitarios que tanto han entregado por sus semejantes del sector Víbora, en Islote.

Con lágrimas en los ojos y acompañados por sus familias y amigos, los líderes fueron agasajados con una puesta teatral descriptiva sobre las tradiciones y gustos de la comunidad. Así fueron sucediendo situaciones simpáticas usuales como la pesca, el bodyboarding, el vendedor de viandas que las repartía entre los presentes, una plana interpretada pro los mismos jóvenes actores. Entre las gratas sorpresas constantes, impactó el ingreso de una yegua al escenario guiada por dos niños vecinos como cierre a la puesta en escena de la obra titulada: ”Campo y Playa” .

La obra, durante la actividad de madres y homenaje a los líderes, fue preparada desde su idea inicial por los jóvenes del CLUB JCC, sus madres, padres, abuelos y diversas familias que dijeron presente. Familias que prepararon y sirvieron comidas típicas, aportaron ideas, ensayaron, vistieron el salón y contagiaron con gran entusiasmo cada instancia de esta simple, pero emotiva realización.

La emoción tuvo su punto superior cuando los presentes recibieron con un aplauso cerrado a los señores líderes comunitarios pertenecientes a la Asociación Recreativa Social y Cultural de Víbora. Líderes que luego de largos años de participación activa y profundo compromiso con su comunidad, fueron reconocidos por los hijos de aquellos jóvenes que ellos estimularon a crecer.

Como parte de la presentación de la tarde, la Fundación Luciérnagas, auspició una presentación del grupo: “Y entonces Tango… ” llevando Tango al barrio de Víbora, en Islote Arecibo. Los vecinos y las hermosas madres, lograron disfrutar de la especial presentación y algunos de ellos; como el Sr. Miguel Campo Rojas, octogenario homenajeado, se emocionaron con las canciones que revivieron viejos tiempos. 

“Gracias por este reconocimiento tan especial, todo lo que hemos hecho por la comunidad ha sido de corazón y de manera completamente desinteresada”, dijo Ana Julia Rosado, líder de la Asociación por mas de 24 años. Como coordinadora del CLUB JCC, puedo decir que el espíritu compartido en este  proyecto es el de unir a los jóvenes con intereses sociales y estimularlos en esa dirección. Fue un verdadero placer para mí presenciar que cuando existe un interés genuino de agradecimiento por la historia compartida, la integración de la comunidad ocurre.

Por su parte los presentes agradecieron el gesto coincidiendo en que estas personas desinteresadas y generosas han recibido una merecida caricia para su alma. Esta noticia es una de carácter positivo y pretende ser un estimulo de la conciencia colectiva de nuestro país.