Opinión: Mueva las nalgas del mueble
Mi plan original para el día de hoy era escribir de Maripily y su búsqueda eterna del amor. Pero, en honor a la verdad, el maldito bloguero y adicto a Twitter, Gazoo Starr, escribió una columna sobre esa prócer de Ponce que no hay forma de que yo pueda superar.
Al tema de Maripily solo me queda añadir que, si de verdad, alguien pensaba que esa boda se iba a dar, no conoce las estrategias de esa muchachita para llegar a decorar todas las portadas del país. Ah, y quiero decir que nunca voy a superar la frase “No todo tipo de hombre puede tener un mujerón como yo”. Eso es verdad, María del Pilar, no todo tipo de hombre podría bregar contigo.
Entonces, luego de quedarme sin tema y ya al borde de inventarme alguna excusa para no publicar hoy, me acordé de un fenómeno que vi esta semana en Facebook y que me dio mucho dolor de barriga.
Cinco chamaquitos extranjeros vinieron a Puerto Rico porque, como mismo escribieron ellos, los pasajes estaban baratos. Hicieron un vídeo de 120 segundos en el que simplemente se ve lo brutal que ellos la pasaron. Sin embargo, esos 120 segundos fueron suficientes para hincharle el corazón a un par de puertorriqueños.
Mire, canto de joya, ¿de verdad tienen que venir extranjeros a demostrarle que su Isla es bonita? ¿Por qué en vez de compartir el video en las redes sociales usted no mueve las nalgas del mueble y se va a explorar la Isla? No, aquí la mayoría de las personas no sabe bien ni donde vive. Salga usted con su cámara y aprecie su país en vez de estar grabando fresquerías y enviándolas por mensajes con la esperanza de que no se hagan públicas.
No venga ahora a querer ser el más boricua bestial. La verdad es que cuando usted se quiere ir de vacaciones se va para Orlando, no se va para El Yunque. Ah no, pero vio estos nenes en el vídeo y se acordó rápido de que las aguas de El Yunque son más limpias que las de Splash Mountain.
Además, no nos hagamos los ciegos. Los nenes del video no están tratando de decir “mira, Puerto Rico es un paraíso”, están diciendo “mira, la pasamos brutal y tenemos chavos para una cámara que cuesta más que el pasaje a Puerto Rico”. Sin embargo, el país está en un momento tan históricamente esbarata’o y tan necesitado de buenas noticias, que un vídeo de 120 segundos lo hace olvidarse de la realidad.
De momento, en Facebook, todo el mundo quiere tirarle en la cara a los extranjeros que vive en el paraíso, pero cuando les preguntas ¿cómo está la Isla? te dicen “ay mija, estoy loca por mudarme”. Somos unos hipócritas —y me incluyo para que no me manden a tirar en la hoguera— que nos quejamos de todo en la Isla, pero un vídeo de cinco huevones brincando a la misma vez de la muralla de El Morro nos hace decir “qué grandes somos”.
¿Usted sabe cuándo vamos a ser grandes de verdad? Cuando dejemos de vivir de rodillas. Cuando dejemos de hablar tanto y tomemos más acción. Vamos a ser grandes de verdad cuando hagamos que el gobierno nos escuche.
Vamos a ser grandes de verdad cuando lo que se escuche y se vea de los puertorriqueños no sea un vídeo de 120 segundos grabado por extranjeros sentados bebiendo whisky, sino que sea un pueblo de pie, defendiendo lo que cree, peleando por sus ideales y dándose a respetar.
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