Adopción sin prejuicios: Vital proyecto por la niñez
Existe una gran cantidad de niños y niñas en Puerto Rico deseosos de tener una familia. Pero no cualquier familia. Una familia donde se les ame, se les proteja y se les brinde el ambiente para crecer sanos y con todas las herramientas para convertirse en personas de bien.
Existen también muchos hombres y mujeres con la mejor intención de convertirse en padres y madres adoptivos, y brindar a un niño o niña un hogar seguro y lleno de amor.
Lamentablemente, los prejuicios y las leyes obsoletas impiden la formación de nuevas familias y que núcleos familiares existentes puedan disfrutar de todos los derechos y protecciones que goza la “familia tradicional”.
Aunque no son pocas las parejas del mismo sexo que crían menores de edad, el tema sigue siendo tabú para algunos sectores. Eso quedó demostrado con el caso de la mujer que reclamó infructuosamente poder adoptar a la hija biológica de su pareja, otra mujer con quien ha criado a la menor desde su nacimiento.
El Tribunal Supremo rechazó el pedido y pasó la papa caliente a la Legislatura. Allí, la senadora Mari Tere González radicó el año pasado el proyecto 437 que atiende la situación planteada por la madre que no puede adoptar a su propia hija.
El proyecto recibió un contundente informe positivo por parte de la Comisión de lo Jurídico, Seguridad y Veteranos del Senado y actualmente se encuentra en la Comisión de Reglas y Calendario antes de ser llevado a votación en el pleno del Alto Cuerpo legislativo.
Es vital que los senadores y las senadoras se hagan eco de los planteamientos a favor de la medida, esbozados por una pluralidad de agencias de gobierno, organizaciones profesionales y ciudadanos.
Numerosos estudios han demostrado que niñas y niños criados por parejas del mismo sexo tienen un desarrollo psicológico, físico y social igual a los que crían parejas heterosexuales. Algunas investigaciones apuntan a un mejor desempeño cuando quienes crían son papá y papá o mamá y mamá.
El mejor interés de cualquier niño o niña es ser parte de una familia. El proyecto 437 es un importante paso no solo a favor de la niñez, sino a favor de la equidad.
No todo el mundo nació para ser mamá o papá. Pero eso nada tiene que ver con la orientación sexual. Para ser un buen padre o una buena madre, lo primordial es tener un corazón lleno de amor para compartir.
A continuación varios enlaces a importantes estudios sobre el tema de adopción entre parejas del mismo sexo:
http://www.apa.org/about/policy/parenting.aspx
http://pediatrics.aappublications.org/content/131/4/e1374.full
Te invito a observar este vídeo donde un joven habla sobre su experiencia al crecer en un hogar con dos madres:


