Opinión: Acomódate en los zapatos de otro

Por David Hernández

22 abr 2014, 11:00 pm 3 min de lectura

Vivimos en un entorno individualista, donde anteponemos nuestros intereses por encima de los demás. No necesariamente porque seamos egoístas, es que vivimos en una sociedad egoísta. Comenzando con empresas privadas que anteponen sus intereses económicos por encima de los intereses humanos. Lo vemos reflejado en algunas religiones, donde la acumulación de las riquezas está por encima de alimentar al necesitado. En la política, donde se acomodan las leyes para proteger los grandes intereses.

Si afirmamos que el ser humano vive de ejemplos, entonces el ejemplo de aquellas personas y organizaciones influyentes que podrían dar el ejemplo de empatía, no lo dan; qué podemos esperar de los demás.

La empatía es la capacidad del ser humano de ponerse en el lugar de otro, interesarse por lo que siente, necesita, e incluso, en lo que está pensando.

La empatía requiere que nosotros le prestemos atención a la persona o personas que tenemos a nuestro lado. Es despertar en nosotros el “deseo” de querer sentir y saber si el pensamiento es similar al nuestro, con tal de entender lo que la otra persona está atravesando. Una persona empática siempre evalúa desde la perspectiva de cómo sus acciones pueden afectar a otro.  

Existe una estrecha relación entre la empatía y la compasión por los demás, permitiéndonos sentir el dolor y el sufrimiento de alguien a quien apreciamos, extendiéndoles de diversas maneras la ayuda que requieran.

¿Qué hace la empatía?

La empatía es poderosa, pues ayuda a sanar con las dolencias emocionales en los demás. Es la capacidad de uno en conectarse con una persona y sentir su dolor para luego derramar sobre esa persona un bálsamo de esperanza.

Entrénate para ser empático:

La empatía es una cualidad que se desarrolla. Si comenzamos con enseñarles a nuestros hijos como ser empáticos, entonces habrá mayor esperanza en lograr una sociedad más cooperadora, al asumir posiciones de importancia, llevarán esa misma filosofía de vida a sus empresas. ¿Cómo lo logramos?

Despierta la capacidad de escuchar: Deseamos que todos nos escuchen, pero se nos hace difícil escuchar a los demás. Aprende a ser atentos a lo que otros nos quieran expresar, busca leer entre líneas.

Pon a un lado tus creencias y prejuicios: Es la capacidad de ver a través del cristal del otro y no juzgar en base de nuestras propias creencias. No importa la religión que practique, sus preferencias sexuales, las debilidades o vicisitudes que pueda tener, es entender el dolor y el sufrimiento que este atravesando.

La capacidad de identificarte con sus experiencias: En el momento que comience a expresarse trasládate a ese momento en que probablemente viviste experiencias y lecciones similares. De esta manera tendrás la capacidad de entender mejor a la persona y aconsejarle.

Ten una perspectiva de ti: Es importante que no te ahogues en los problemas de los demás, que tengas clara la idea de quién eres, y hacia dónde vas. Recuerden que una persona empática no es la persona que sufre el dolor de los demás, es la persona que puede ponerse en el lugar de los demás y extenderle una ayuda.

Hay más, pero te quiero invitar a que participes conmigo en el programa de LineaLove por internet para que compartas tus experiencias de empatía con los demás o nos expreses tus preocupaciones y el dolor que probablemente estés atravesando. Permíteme continuar compartiendo contigo herramientas para que tú y tu familia comiencen a poner la empatía en práctica.

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