Un monitoreo comunitario de calor extremo en el suroeste de Puerto Rico identificó “islas de calor” con diferencias de hasta 12.3 °F dentro de una misma zona, además de señalar a Mayagüez, San Germán y Sabana Grande como los municipios más afectados por las altas temperaturas.
El estudio, presentado por la organización Desarrollo Regenerativo de Comunidades Caribeñas (CRCD), evidenció que las áreas urbanas con mayor presencia de concreto y menor cobertura vegetal concentran las temperaturas más elevadas, especialmente durante las horas de mayor calor.
Según los hallazgos, sectores con grandes superficies impermeables, como zonas comerciales y alrededores de instalaciones deportivas, registran temperaturas significativamente más altas, mientras que áreas con mayor densidad de árboles funcionan como “bolsillos frescos” dentro de los mismos municipios.
El monitoreo cubrió 105 millas cuadradas, incluyó 11 rutas, contó con 32 recolectores comunitarios y recopiló más de 83,000 mediciones de temperatura y humedad, lo que lo convierte en una de las radiografías más completas del calor extremo en la región.
El gerente del proyecto U-TREE PR de CRCD, Yasiel Figueroa, explicó que los datos permiten identificar zonas prioritarias para siembra de árboles y planificación urbana, al tiempo que visibilizan las diferencias térmicas dentro de las comunidades.
Por su parte, el investigador Pablo Méndez Lázaro destacó que es la primera vez que se pueden cartografiar con precisión las áreas más calientes del suroeste, lo que facilita la toma de decisiones y el diseño de estrategias de mitigación.
El informe también advierte sobre los riesgos a la salud, ya que el calor extremo puede provocar deshidratación, mareos y golpes de calor, afectando especialmente a poblaciones vulnerables.
Los autores del estudio subrayaron que los resultados llegan en el inicio de la temporada de mayor calor, por lo que urgieron a comunidades, municipios y agencias a tomar medidas inmediatas para reducir el impacto de las altas temperaturas.





