El creador de contenido y cazador, José Luis Morales Berríos, mejor conocido como “Gongo Fishing”, compartió este sábado a través de sus redes sociales el impactante caso de una serpiente que mató y devoró a un perro en el barrio Sumidero, en Aguas Buenas.
Morales Berríos detalló en una transmisión a través de Facebook que la pitón reticulada, que fue sacrificada por el dueño del can, medía 17 pies. El cachorro se encontraba amarrado en el patio de una residencia al momento del ataque.
“Esto está fuera de control. La culebra se comió al perro con todo y cadena. Esto no es un chiste. Esto no es normal”, dijo el joven.
Y agregó: “Esto súper triste (por este caso). Por favor, estén pendiente de sus mascotas”.
Por su parte, Huellitas de la Montaña, una organización dedicada a salvar animales abandonados, maltratados y marginados, reaccionó ante el caso y advirtió sobre los riesgos de mantener a los perros amarrados.
“Un perro amarrado no puede defenderse. Y miren los alrededores de como vivía ese perro. Cuando hay presencia de culebras u otros peligros en una zona, un perro amarrado queda completamente vulnerable. No puede huir, no puede buscar refugio y muchas veces termina enfrentando el peligro solo. Amarrar un perro por largos periodos no lo protege. Al contrario, lo expone a ataques de animales, golpes de calor y otras tragedias evitables”, sostuvo la entidad.
De la misma forma, el ente recordó que la prevención es sencilla: mantener los patios limpios y sin maleza, tener a los perros en áreas seguras y cercadas, no mantenerlos amarrados de forma permanente y supervisarlos cuando estén afuera.
“Los animales dependen totalmente de nuestras decisiones. La protección empieza con la responsabilidad”, finalizó el colectivo.
Según el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), la pitón reticulada es considerada la serpiente más larga del mundo, con ejemplares que pueden superar los 20 pies de longitud y pesar más de 200 libras. Es originaria del sudeste asiático, particularmente de países como Indonesia, Filipinas y Malasia.
La especie no es nativa de Puerto Rico, pero en los últimos años se han reportado avistamientos en municipios como Toa Alta, Bayamón y Naranjito, posiblemente por mascotas exóticas liberadas o escapes accidentales.
La pitón no es venenosa, aunque mata a sus presas por constricción, envolviéndolas hasta asfixiarlas. Puede alimentarse de aves, roedores y pequeños animales domésticos.
Si observa una serpiente de este tipo, se recomienda comunicarse el Cuerpo de Vigilantes del DRNA al (787)-999-2200 ext. 2911, así como a Manejo de Emergencias al (787)-724-0124.
