Pierden terreno las parrandas navideñas

Al igual que otras tradiciones puertorriqueñas —como la celebración de las octavitas— las parrandas o trullas navideñas se han dejado de celebrar y una de las…

Por Cindy Burgos @Cindy_Andreina

22 dic 2013, 11:00 pm 2 min de lectura

Al igual que otras tradiciones puertorriqueñas —como la celebración de las octavitas— las parrandas o trullas navideñas se han dejado de celebrar y una de las razones primordiales se le atribuye a la seguridad.

“La tradición de la parranda no se ha perdido del todo. Todavía perdura, especialmente en el área de la montaña. En el área metropolitana quizá no debido a la situación de los asaltos y la criminalidad”, reconoció el guitarrista del grupo de música puertorriqueña Taller Campesino, Bill Colón Zayas.

Un incidente se suscitó a principios de este año, cuando el 7 de enero un grupo de parranderos llegó al negocio Joshua’s Café, en Bayamón, y gritaron “¡asalto!”. Entonces un hombre, supuestamente asustado, los recibió a disparos. “La gente ha cogido miedo a llevar la trulla por la inseguridad en las calles”, expresó a Metro Colón Zayas.

De manera similar se expresó el jefe de Finanzas y Operaciones de la compañía de seguridad Génesis Security, Pedro Morales, quien indicó que el factor sorpresa de las parrandas ha tenido que desaparecer debido a que en los edificios y urbanizaciones con control de acceso tiene que notificarse al guardia de seguridad con antelación. “A menos que sea un vecino, debe pasar por el guardia de seguridad, quien tiene que avisar al residente”, dijo a Metro Morales.

Mientras, el presidente de la Tuna Bardos de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Hilcon Agosto, explicó que, aunque la tradición de dar parrandas “ha ido mermando”, todavía continúa. Sin embargo, la crisis económica ha hecho que la gente limite sus compras, por lo que no se preparan para recibir una parranda. “Este año nos ocurrió que llevamos una parranda a una casa y la persona no abrió, pero posteriormente se disculpó con uno de nosotros porque dijo que no tenía nada y por eso no quiso recibirnos”, declaró.

El guitarrista de Taller Campesino agregó que el poco espacio que le dan los medios a la música tradicional ha sido otro factor en la merma de las parrandas, ya que la gente deja de reconocer la música y no se aprende las canciones. “Lo que estamos haciendo es convirtiéndonos en nuestros propios productores, debido a que muchos de ellos también inflan los precios y provocan que la gente no quiera contratar a grupos de música típica”, agregó.