Gastronomía

Marcus Samuelsson resalta impacto de chefs puertorriqueños

El chef celebridad cocinó a cuatro manos con Ciarán Elliott en uno de los eventos más exclusivos del Puerto Rico Wine & Food Festival.

Puerto Rico Wine & Food Festival
Marcus Samuelsson Almuerzo en 1919 con los chefs Marcus Samuelsson y Ciarán Elliott. (Suministrada)

Para el chef Marcus Samuelsson, la influencia puertorriqueña en la cocina global no es reciente ni pasajera: es estructural.

“Cuando yo comenzaba en los ’90 y principios de los 2000, la columna vertebral de las cocinas en Nueva York era puertorriqueña”, expresó el reconocido chef en un aparte con Metro Puerto Rico. “La cocina de Nueva York no funcionaría sin el trabajo de los chefs puertorriqueños”, agregó.

Esa mirada —que reconoce a Puerto Rico no solo como destino gastronómico, sino como semillero de talento— fue el punto de partida de una de las experiencias más exclusivas del Puerto Rico Wine & Food Festival: un almuerzo a cuatro manos en el restaurante 1919 del Condado Vanderbilt, junto al chef ejecutivo Ciarán Elliott.

El evento, titulado “The 1919 Table: A Signature Lunch”, reunió a un grupo selecto de comensales que incluía aficionados de la alta cocina, expertos en vino, figuras de la industria culinaria, hospitalidad y prensa. Durante poco más de dos horas, la sala se convirtió en un escenario donde técnica, producto local y narrativa culinaria dialogaron en tiempo real.

Samuelsson —uno de los chefs más influyentes del mundo, ganador de ocho premios James Beard y exchef invitado en la primera cena de estado de la administración Obama— destacó no solo la calidad del producto local, sino el potencial de la nueva generación.

“Cuando veo esta cocina, veo mucho talento joven. La próxima generación de chefs puertorriqueños está ahí”, sostuvo.

Una cocina a dos voces

La propuesta culinaria fue diseñada como un recorrido que fusionó la identidad caribeña con técnicas de alta cocina internacional, reflejando el ADN de ambos chefs.

El menú abrió con un hibiscus cured hamachi acompañado de guanábana, plátano verde y cilantro, seguido de un spiny lobster en hojaldre con repollo Napa, trufas de verano y jugo de langosta. Como plato principal, un pollo guisado reinterpretado con pork belly crujiente, mofongo y chimichurri de aceitunas, cerró con un postre de chocolate mousse con notas de café y parcha.

Cada plato fue maridado con vinos cuidadosamente seleccionados, elevando la experiencia a un nivel sensorial completo. La selección de vinos incluyó etiquetas desde California, Alemania hasta Grecia.

Desde cocina, la dinámica también fue visible: un intercambio constante entre ambos equipos, donde la precisión europea de Elliott —formado en cocinas Michelin como Per Se— se encontró con la visión global y cultural de Samuelsson.

“Es un honor cocinar aquí en Puerto Rico, en un espacio tan espectacular como 1919, y hacerlo con un equipo comprometido con la excelencia”, expresó Samuelsson durante la experiencia.

Por su parte, Elliott subrayó el entusiasmo del equipo ante la colaboración. “Toda la cocina y el equipo de sala estaban emocionados desde que supieron que trabajaríamos juntos. Diseñar el menú fue una experiencia en sí misma”, dijo en un aparte con Metro.

Producto local, visión global

Más allá de la técnica, el hilo conductor fue claro: el producto local como punto de partida.

“El océano está ahí, el mejor pescado está ahí… y el fine dining hoy es eso: una mezcla entre lo local y las técnicas que aprendimos en lugares como Francia o Nueva York”, explicó Samuelsson.

Esa filosofía conecta directamente con la evolución que vive 1919 bajo la dirección de Elliott.

La experiencia no fue simplemente un almuerzo de alta cocina. Fue una validación —desde una de las figuras más influyentes del mundo culinario— del rol que juegan los chefs puertorriqueños en la gastronomía global.

Y, al mismo tiempo, una muestra de hacia dónde se dirige la isla: una cocina que ya no solo exporta talento, sino que también atrae colaboraciones de primer nivel.

En 1919, por unas horas, ese cruce de caminos quedó servido en cada plato.

Tags