Se crece en su segundo año
Luego de ser seleccionado en el sorteo de nuevo ingreso 2013 por los Dodgers de Los Ángeles, José de León muestra sus habilidades en la organización Clase A, los Loons de Great Lakes.
Por Christian Fuentes @chrisfuentes24
Si el nombre de uno está asociado a un pelotero como Clayton Kershaw, es porque debe ser bueno. En esa posición se encuentra José de León. El lanzador boricua, de 22 años, ponchó a 14 bateadores en seis entradas para Great Lakes (Dodgers de Los Ángeles) de Clase A. De Léon superó el récord de 12, que tenía Clayton Kershaw, el dos veces ganador del Cy Young. El joven conversó con Metro sobre su segundo año en el béisbol profesional.
Háblame sobre esa salida. ¿Cómo te sentiste en la loma?
––Primero que todo, esa loma fue de las mejores en las que he lanzado en toda mi vida. Eso ayuda mucho. Las instalaciones en A son superiores. Me he estado sintiendo muy bien este año desde que empezó. Sentí confianza, que no tuve el año pasado. Lo más importante es lo mental y la tengo en donde se supone que esté.
¿En qué momento sentiste que estabas en la zona, que ibas a tener una buena noche?
––Desde el primer ponche. En eso momento dije: “Ok, ahora es que es”. Me di cuenta de que mi slider estaba funcionando, ya que rompió bien y parecía recta. De ahí en adelante, ponché a nueve corridos y con dos carreras en el pizarrón estaba seguro de que esto era de nosotros. Lo importante para mí es ganar.
Ponchaste a 14 y superaste una marca que tenía Clayton Kershaw. ¿Cómo se siente ser asociado con ese nombre grande del deporte?
––Pues, imagínate. Muchos lo consideran a él como el mejor lanzador en la MLB. De verdad que es algo bien especial. Realmente, mi mente está en ayudar a mi equipo entrar a la postemporada y ganar. Si se rompen récords en el camino, pues bien. Pero no es lo que más busco.
Has tenido una sólida temporada. Cuéntame sobre el resultado del trabajo que has hecho para tu segundo año como profesional.
––Todo el crédito se lo doy a Héctor Berríos. El es un pitching coach puertorriqueño de la organización. Yo trabajé con él en extended spring training y me ayudó a encontrarme a mí mismo. Gracias a Dios, este año, todo está bien y estoy con salud.
¿Qué has aprendido este año que te ayudó en tu desarrollo?
––Siendo un jugador profesional, hay que preocuparse mucho sobre tu cuerpo. Cuando llegué a spring training, estaba algo sobrepeso. Trabajé duro y rebajé de 20 a 25 libras, y eso tiene mucho que ver con lo que ha pasado. En el terreno se trata de competir y salir a darle la oportunidad de ganar a mi equipo.
¿Cuáles son los ajustes que has aprendido en el terreno?
––Estoy más pendiente a los swings de los bateadores y leo lo que hacen. Poco a poco he desarrollado esa habilidad. Trato de leer lo que hacen y tirar según sus debilidades.
¿Piensas que en algún momento jugarás en Puerto Rico para ayudar en tu desarrollo?
––¡Sí! Creo que este año tendré la oportunidad si los Dodgers me dan el permiso. Creo que Caguas tiene la idea de darme la oportunidad de jugar.
Háblame claro. En tres años, ¿estarás en las Grandes Ligas y representando a Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol 2017?
––Solo Dios sabe. Sería un sueño hecho realidad representar a Puerto Rico. Siempre lo he visto como algo que quiero hacer. Se lo dejo en las manos de Dios. Si está para uno, está para uno.


