Estados Unidos decide el control del Congreso en unas elecciones de alto riesgo para Trump
Los demócratas llegan con ventaja en las encuestas para recuperar el Senado y la Cámara de Representantes en una votación marcada por la polarización
Los estadounidenses acudirán este martes a las urnas para unas elecciones de medio término que podrían cambiar el equilibrio de poder en Washington, con los demócratas posicionados para recuperar el control tanto del Senado como de la Cámara de Representantes, lo que supondría un duro revés para el presidente Donald Trump en la segunda mitad de su mandato.
Los 435 escaños de la Cámara baja estarán en juego, al igual que 35 de los 100 asientos del Senado, además de más de una treintena de gobernaciones y cientos de cargos estatales y locales.
A menos de 24 horas de la votación, los principales modelos electorales y las encuestas más recientes favorecen a los demócratas. El modelo de Decision Desk HQ les otorga un 84 % de probabilidades de recuperar la Cámara de Representantes y un 65 % de opciones de hacerse con la mayoría en el Senado, un escenario que cambiaría el panorama político en Washington durante los próximos dos años.
De concretarse ese resultado, el Congreso quedaría dividido con un presidente republicano y un Legislativo controlado por la oposición, lo que dificultaría la aprobación de la agenda de Trump y aumentaría las investigaciones y el escrutinio sobre la Casa Blanca.
Las últimas encuestas del The New York Times/Siena College también muestran a los demócratas liderando en cinco de las siete contiendas senatoriales consideradas decisivas. Los sondeos les dan ventaja en Michigan, Texas, Maine, Ohio y Kansas, mientras que las carreras en Alaska e Iowa permanecen prácticamente empatadas.
Trump endurece el tono
En el cierre de campaña, Trump calificó estos comicios como “las elecciones más importantes” de la historia reciente de Estados Unidos y volvió a recurrir a una retórica agresiva contra la oposición.
Durante un acto frente al Monumento a Abraham Lincoln, en Washington, afirmó que el Partido Demócrata ha presentado “a los candidatos más radicales y peligrosos” del país e incluso repitió acusaciones sin fundamento al describir como “yihadistas” a algunos aspirantes demócratas, entre ellos el candidato al Senado por Michigan, Abdul El-Sayed.
En las últimas semanas, el mandatario realizó una intensa gira con 25 mítines en estados considerados claves, incluidos varios bastiones republicanos donde las encuestas muestran un avance demócrata.
Batalla por el voto
La jornada electoral también llega marcada por una disputa judicial sobre el voto por correo.
La Administración Trump solicitó al Tribunal Supremo intervenir para impedir que California contabilice alrededor de 20,000 papeletas correspondientes a personas que el Gobierno considera “probables no ciudadanos”. Sin embargo, tribunales federales rechazaron la petición al considerar que las acusaciones no estaban sustentadas y que modificar el proceso electoral en la víspera de la votación pondría en riesgo el derecho al voto de ciudadanos estadounidenses.
Mientras tanto, decenas de millones de electores ya habían emitido su sufragio de forma anticipada o por correo antes de la jornada electoral.
Michigan refleja la tensión
Uno de los episodios más llamativos del cierre de campaña ocurrió en Michigan, donde el Partido Demócrata estatal expulsó de sus filas a la congresista Haley Stevens después de que anunciara públicamente su respaldo al candidato republicano al Senado, Mike Rogers, en lugar del demócrata Abdul El-Sayed, vencedor de las primarias.
La dirección nacional y estatal del partido respondió reafirmando su apoyo total a El-Sayed, quien, según las encuestas, mantiene una ventaja de dos dígitos sobre Rogers.

