Puerto Rico se convertirá en escenario de una iniciativa pionera que busca atender uno de los retos más apremiantes del país: la seguridad alimentaria y nutricional.
La organización Nutriendo Puerto Rico anunció una alianza con Fundación Paraguaya para implementar en la isla el proyecto “Clave Verde”, una herramienta digital diseñada para ayudar a las familias a evaluar su situación alimentaria y desarrollar planes de acción concretos que promuevan su bienestar.
Según ambas entidades, Puerto Rico será la primera jurisdicción en el mundo en adaptar esta metodología específicamente al tema de la seguridad alimentaria nutricional, un paso significativo en la búsqueda de soluciones sostenibles para mejorar la salud y la calidad de vida de las comunidades.
“Clave Verde nos permitirá convertir información en acción. Con esta herramienta, las familias podrán identificar sus necesidades y trazar soluciones concretas. Al mismo tiempo, ayudamos a las organizaciones comunitarias a enfocar mejor sus esfuerzos para mejorar la nutrición y el bienestar”, expresó Ángela Díaz, directora ejecutiva de Nutriendo PR.
La metodología evaluará siete dimensiones clave del bienestar familiar y calidad de vida: ingreso y empleo, salud y medio ambiente, vivienda e infraestructura, educación y cultura, organización y participación, interioridad y motivación, y resiliencia y manejo de crisis. A través de un sistema visual de indicadores representados por colores —rojo para situaciones críticas, amarillo para procesos en desarrollo y verde para condiciones adecuadas— las familias podrán identificar sus fortalezas y áreas de mejora, convirtiéndose en protagonistas activas de su propio desarrollo.
Además, los datos recopilados cumplirán con estrictos estándares de privacidad y seguridad, incluyendo las disposiciones de la Ley HIPAA y la certificación internacional ISO 27001, lo que garantiza la protección de la información personal de los participantes.
“Lo que hace único este programa es su capacidad para transformar datos en acciones concretas. Las familias no solo diagnostican su situación, sino que desarrollan planes de vida personalizados que abordan sus necesidades específicas con soluciones prácticas y alcanzables. El enfoque ha demostrado resultados significativos al empoderar a las familias para que identifiquen sus propias prioridades, movilicen recursos disponibles y midan su progreso de forma visual y motivadora. Los datos agregados también permiten diseñar intervenciones más efectivas y dirigidas a las necesidades reales de las comunidades”, explicó Díaz.
El proyecto Clave Verde se fundamenta en el modelo conocido como Semáforo de Eliminación de Pobreza, desarrollado en Paraguay durante la década de 2000 como respuesta a la necesidad de un enfoque más integral y participativo para combatir la pobreza. Desde entonces, la metodología ha impactado a más de medio millón de familias en más de 60 países, incluyendo 17 estados de Estados Unidos, así como México, Colombia, Tanzania, Sudáfrica y Filipinas, adaptándose a distintos contextos culturales y socioeconómicos.
“Llevamos 40 años desarrollando soluciones innovadoras para la eliminación de la pobreza, y el Semáforo ha demostrado resultados transformadores en diversos contextos culturales”, indicó la doctora Julia Corvalán, gerente global de operaciones del Semáforo de Fundación Paraguaya. “Esta colaboración con Nutriendo PR nos permite expandir nuestro impacto a Puerto Rico, donde vemos un gran potencial para integrar nuestro enfoque con las iniciativas locales de nutrición y salud”.
Como parte del acuerdo, Nutriendo PR será responsable de adaptar la metodología al contexto cultural puertorriqueño y coordinar su implementación junto a organizaciones comunitarias, mientras que Fundación Paraguaya proporcionará asistencia técnica, capacitación y las plataformas digitales necesarias para su ejecución.
La información recopilada a través de la herramienta no solo beneficiará a las familias participantes, sino que también servirá como base para que organizaciones comunitarias, empresas y entidades gubernamentales diseñen estrategias más efectivas para enfrentar la inseguridad alimentaria nutricional y la pobreza en Puerto Rico.
La implementación de esta herramienta cobra especial relevancia ante el panorama alimentario actual del país. Un estudio publicado en 2025 en la revista científica Frontiers in Nutrition, realizado por investigadores de la Universidad de Tufts, reveló que Puerto Rico importa el 81% de sus alimentos, mientras la producción local cubre apenas el 19% de las necesidades alimentarias de la población. Las brechas son aún más marcadas en alimentos esenciales para una dieta saludable: la producción local satisface solo el 13% de la necesidad de vegetales, el 6% de las frutas y el 11% de las proteínas recomendadas.
A este escenario se suma un contexto socioeconómico retante. Cerca del 43% de la población vive bajo el nivel federal de pobreza —una tasa tres veces mayor que el promedio de Estados Unidos— y aproximadamente el 57% de los niños puertorriqueños residen en hogares en condición de pobreza, según datos del Centro de Estudios Puertorriqueños de la Universidad de la Ciudad de Nueva York y la Encuesta de la Comunidad del Censo de Estados Unidos.
Frente a estos desafíos, iniciativas como Clave Verde buscan fortalecer la capacidad de las familias y comunidades para tomar decisiones informadas sobre su alimentación, su salud y su desarrollo, apostando por soluciones prácticas que promuevan un futuro más saludable y resiliente para Puerto Rico.





