Dispuesto “Tatito” Hernández a impulsar reforma electoral sin consenso partidista

El presidente cameral argumentó que compartir información con todas las delegaciones es suficiente para hablar de un proceso inclusivo

Por Manuel Guillama Capella

Si bien la oposición al Código Electoral que el Partido Nuevo Progresista (PNP) aprobó unilateralmente hace un año se centró en la absoluta falta de consenso que imperó en el proceso, el presidente cameral, Rafael “Tatito” Hernández, sostuvo hoy que está dispuesto a llevar a votación enmiendas a esa ley que solo cuenten con el aval de la mayoría del Partido Popular Democrático (PPD).

Para Hernández, quien esta mañana se reunió con el gobernador Pedro Pierluisi y el presidente senatorial, José Luis Dalmau, es más importante que el primer ejecutivo consiga votos dentro de la minoría novoprogresista que elaborar un proyecto aceptable para las cinco delegaciones con representación en ambos cuerpos legislativos, al recordar que la Cámara baja solo confirmará al secretario de Estado, Larry Seilhamer, si se firman las enmiendas a la ley electoral.

“Yo la voy a aprobar con 26 votos, del Partido Popular. El acuerdo (sobre las condiciones para la confirmación de Seilhamer) fue un asunto estrictamente del caucus del Partido Popular. Se va a hacer en diálogo, en consenso. Hoy todo el país tiene el proyecto trabajado por el compañero (vicepresidente de la Cámara, José) Varela Fernández. ¿Cuándo el PNP le dio paso a un proceso de análisis y consulta?”, manifestó Hernández en alusión a la aprobación del Código Electoral en junio de 2020.

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Luego de que Varela circulara las enmiendas contenidas en el anteproyecto de ley, la oposición, y con mayor fuerza el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), ha criticado la propuesta y señalado que no han tenido una participación adecuada en la elaboración de la medida.

Hernández, sin embargo, calificó los señalamientos de estrategia política y planteó que el proceso no ha culminado en la Cámara de Representantes, pues las delegaciones aún pueden someter sus observaciones y presentar cambios en la sesión de enmiendas que se llevará a cabo antes de bajar el proyecto al hemiciclo.

“Yo fui minoría también y eso es parte. Ellos decidieron, en vez de sentarse con el señor Varela Fernández, hacer una conferencia de prensa (donde indicaron) que solamente tienen un reparo institucional como partido. No tiene más nada, un solo reparo político. Lo entiendo, tienen que hacerlo. Si no le votan a favor, nosotros tenemos los 26 (votos necesarios para aprobación)”, dijo Hernández, en aparente referencia al PIP, que esta semana tildó de “cosméticas” las enmiendas que el PPD propone al Código Electoral.

Una de las mayores objeciones del PIP a la reforma electoral es la definición propuesta para el balance electoral, que permitiría que todas las oficinas de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) funcionaran con presencia del PNP y el PPD y solo uno de los restantes tres partidos inscritos. El PIP, MVC y el Proyecto Dignidad se verían en la posición de tener que acordar cómo se repartirían el tercer espacio entre las distintas dependencias institucionales.

“El que tiene que estar claro no es Proyecto Dignidad, MVC ni el PIP. Es el gobernador de Puerto Rico, que cuando pase la medida al Senado, si no consigue los votos (del PNP), porque ellos (los partidos minoritarios) no le van a votar a favor, se va a colgar Seilhamer”, manifestó Hernández, quien justificó la posibilidad de que las reglas de juego electoral vuelvan a establecerse de forma no consensuada entre los actores políticos.

“En los procesos electorales lamentablemente lo más que puedes garantizar es el proceso inclusivo que se ha dado, es compartir el lenguaje. Pero no puedo garantizar que una persona le vote o no a favor. Yo voy a aprobarlo con los votos que voy a tener. Si al final tengo 27, tengo 28… Nuestro acuerdo con el gobernador es que vamos a aprobar el nombramiento de Seilhamer con enmiendas al Código Electoral del PNP. Si el resultado final es con los votos de los otros partidos, perfecto. Para ser consistentes con el mensaje, aquí se han hecho vistas, el PIP, MVC y el Proyecto Dignidad tienen el proyecto en sus manos y hay un ‘markup’ para recomendarle enmiendas”, expresó el presidente cameral.

Aunque, como resaltó Hernández, el PPD pudiera aprobar una reforma electoral sin votos de otros partidos en Cámara, en el Senado la Pava solo cuenta con 12 de los 14 votos requeridos para adelantar medidas.

Ante esa situación, Dalmau no precisó si el análisis en ese cuerpo se limitará al proyecto que reciba de la Cámara o si, incluso, se consideraría un proyecto propio.

“Yo me reservo el derecho de actuar conforme me comprometí con todos los partidos. La compañera (senadora independentista) María de Lourdes Santiago Negrón sabe que me comprometí con ella en discutir unas enmiendas o un nuevo Código Electoral profundamente, pero el proceso legislativo inició con un proyecto radicado en Cámara y no en Senado. Cuando ellos trabajen en la Cámara yo lo atenderé. Eso no quiere decir que tenga que atender exclusivamente ese o pueda surgir otro, o pueda haber un Código nuevo completo, o enmendarse el que ellos traigan con la anuencia de otros partidos políticos. En el Senado es distinto porque no hay mayoría absoluta y yo tengo que conversar con todos los partidos políticos para lograr la aprobación de un instrumento que no sea solo para el servicio del Partido Popular, es para todo Puerto Rico. No como ahora que un partido controla y tiene secuestrada la CEE”, afirmó el también presidente del PPD.

A preguntas de la prensa, Dalmau dijo que es prioritario aprobar una reforma electoral antes que concluya la presente sesión legislativa, el 30 de junio, pero aceptó que no hay garantías de que así ocurra.

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