“En un mundo donde el odio habla en voz alta, es más urgente que el amor responda en voz alta”

Cientos de mujeres salieron esta noche a las calles nuevamente para reclamar la acción inmediata ante la ola sin freno de violencia de género

Por Manuel Guillama Capella

Procesando todavía la confirmación de la muerte de la joven de 20 años Rosimar Rodríguez Gómez, en una tragedia que aún no ha sido esclarecida por las autoridades, cientos de mujeres recorrieron una vez más las calles del Viejo San Juan para exigirle a la presente administración gubernamental que atienda de una vez y por todas sus exigencias y asuma la responsabilidad de atacar las raíces de la violencia de género.

La concentración, convocada por la Colectiva Feminista en Construcción, arrancó esta vez frente al cementerio Santa María Magdalena de Pazzi en el Viejo San Juan, donde descansa el cuerpo de Mónica Marie Carazo Vergel, una joven boricua de 24 años que fue asesinada el 4 de diciembre de 2019 por su esposa en la ciudad de El Paso, en el estado de Texas.

“Hasta cuándo hay que soportar la pérdida de las mujeres y seres humanos de la comunidad LGBTTQ para entender que necesitamos la atención del gobierno y entidades que tienen el poder para recibir los recursos necesarios para ayudar y educar. Esto se puede prevenir. Tenemos los recursos y podemos ayudar a identificar. Establecer un apoyo real y que le brinde confianza a las víctimas de violencia antes que se conviertan en una más”, expresó Rafael Carazo, el padre de Mónica Marie, previo a la salida de la marcha rumbo a la calle Fortaleza.

“Lo que quiero decir aquí es que ni une más, ni une menos. Hay que tomar en serio, establecer un estado de emergencia y que todo el mundo siga apoyando y hagamos lo que sea necesario para que nos oigan y podamos echar para adelante un mundo de paz y justicia. Gracias por el apoyo… no hay que ser parte de la comunidad (LGBTTIQ) para entender lo que está sucediendo y todo el mundo puede apoyar. Gracias a todos y no se quiten”, añadió Carazo.

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El diluvio que arropó el Viejo San Juan minutos antes de que arrancara la marcha, poco antes de las 7:00 p.m. no amilanó al cerca de medio millar de personas –en su mayoría jóvenes– que tomaron rumbo con antorchas en mano hacia la esquina de las calles Fortaleza y Cristo, donde, como es costumbre ante las protestas multitudinarias, los esperaba un numeroso contingente de la Policía de Puerto Rico.

“Hoy la lluvia expresa su indignación también, y nosotras no le tenemos miedo a la naturaleza. Nosotras a lo que sí le tenemos miedo es a no llegar a nuestras casas durante el día de hoy. A lo que sí le tenemos miedo es a que un conocido o desconocido nos agreda. Si hablamos de miedo, tenemos que hablar de un sistema patriarcal que genera desigualdad, que produce violencia. Pero hoy estamos aquí con otras, otros y otres, porque juntamos voluntades. Aquí no hay miedo que nos detenga”, exclamó la portavoz de la Colectiva Femisista, Shariana Ferrer.

El año pasado, semanas después asumir la gobernación, Wanda Vázquez declaró un estado de “alerta nacional”, luego de sostener una serie de reuniones con múltiples organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, así como con parte del componente gubernamental encargado de ponerle un alto a las alarmantes cifras de violencia machista.

Sin embargo, el estado de alerta nunca se materializó en políticas públicas concretas, y la gobernadora no se ha reunido con organizaciones como la Colectiva Feminista desde diciembre pasado, puntualizó Zoán Dávila, otra de las líderes del grupo.

Apenas 24 horas después de que Carlos Delgado Altieri y Pedro Pierluisi, los favoritos para ocupar la gobernación a partir del 2 de enero, trastabillaran en un debate al abordar el tema de las identidades de genero y orientación sexual, la joven trans Joanna Cifredo leyó una lista de mujeres pertenecientes a esta comunidad que han sido asesinadas en los pasados en incidentes de violencia de género.

“Elles, que no están aquí para poder decir ‘ya basta’. Ya basta de los chistes transfóbicos, homofóbicos. Ya basta de los discursos de preferencias y estilos de vida. Ya basta con sus invalidaciones y ya basta de negar nuestras identidades. Las personas trans existen. Es una realidad humana científica. Imponer sus ideales limitados no quita que las personas trans siempre han existido, está bien documentado en la historia de la humanidad y las civilizaciones alrededor del mundo. También está bien documentado violencia y persecución que enfrentan de las personas trans a manos de hombres machistas que se niegan a reconocer la complejidad y diversidad del ser humano”, manifestó Cifredo.

“Estamos aquí para exigir a nuestro gobierno que declare un estado de emergencia por la violencia de género, pero más allá de eso estamos aquí para hacer un llamado a la conciencia boricua. En un mundo donde el odio está hablando en voz alta, es más urgente que nunca que el amor responda en voz alta”, puntualizó la activista a pasos de la barricada que separaba a los miembros de la Uniformada de los y las manifestantes.

Tania Rosario, de Taller Salud, le pidió perdón a Rosimar, la joven asesinada.

“Quiero pedir perdón a nombre de toda mi generación, de las generaciones que nos precedieron, le quiero pedir perdón a tu familia. Te quiero asegurar que, aunque llegamos tarde para salvar tu vida, estamos a tiempo para salvar miles de ellas. Rosimar, esto es una promesa y la tenemos que llevar a cabo hasta las últimas consecuencias. Ya está bueno, es suficiente, no hay que tener hijas, hermanas, no hay que tener madre o identidad específica que te haga extraordinario: humanas. Nadie merece salir a la calle con miedo… Ya está bueno, son siglos. Ni una más”, resumió la líder feminista.

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