Añoranza por festividades de graduación

Metro entrevista a cuatro graduandas de diversos trasfondos y modelos educativos. Iniciamos con una estudiante de escuela pública.

Por Lyanne Meléndez García

Alcanzar el cuarto año de escuela superior es sin duda uno de los momentos más importantes en la vida de cualquier joven luego de tantos años de intenso sacrificio, por lo cual la celebración de la graduación se hace incluso necesaria. Ese es el sentir de la familia Maldonado Pastor, que sorprendió a su hija menor con un letrero que enclavaron frente a su residencia en Canóvanas para felicitar a Karolyn por su graduación de la escuela Luis Hernaiz Veronne. Un gesto de reconocimiento para compensar el hecho de que, al menos durante estos meses, la pandemia del COVID-19 les impide celebrar su graduación como la hubiesen querido.

Para inmortalizar el regocijo de su logro, Karolyn se tomó fotos, con toga y birrete, junto al letrero.

karolyn

“Me siento mal porque no tuve prom, graduación, ni despedida, no vamos a tener class day, nada de lo que todas las clases han tenido. Lo que estuvimos en la escuela fue un semestre porque desde enero están pasando los temblores y este semestre no tuvimos prácticamente nada de clases presenciales”, se sinceró en entrevista con Metro la estudiante de alto honor que aunque extraña a sus amistades, por otro lado, ha visto positivo pasar más tiempo junto a su familia.

 

Por el momento la comunicación que han recibido del plantel es similar al anuncio del Departamento de Educación que informan que las graduaciones se realizarán en meses posteriores. Sin embargo, también han hablado de la posibilidad de hacer una graduación por la plataforma Zoom, lo que a los estudiantes no les parece favorable. El dinero de la cuota les será devuelto a los padres, mientras que aún está por verse qué harán con los recaudos de las ventas. La sugerencia del estudiantado, según contó, es que se utilice más adelante para una fiesta para el grupo.

En cuanto a la experiencia de clases a distancia, comentó que fue difícil pues el aprendizaje era distinto ya que se basaba en entregar trabajos. “Si tienes dudas puedes preguntar online, pero jamás eso es igual que estar en el salón, en el salón una se siente más cómoda”, detalló la estudiante al explicar que para las clases en línea tenían un grupo en WhatsApp donde compartía dudas. Por otro lado, extraña los momentos en los que podía compartir con sus amistades y verse a diario en la escuela, salir a almorzar o verse juntos después de clases.

Aunque ya terminó con esta etapa escolar, Karolyn ahora se prepara para su vida universitaria como jerezana ya que fue aceptada en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, donde comenzará estudios conducentes a un bachillerato en Ciencias de Nutrición con concentración en Dietética.

Graduanda se las ingenia para celebrar su logro

El regocijo al alcanzar la meta de graduación fue motivación suficiente para que Paula I. Vargas Torres buscara alternativas para llevarse espléndidos recuerdos de su trayectoria por el Colegio CeDIn, Escuela Laboratorio de la Universidad Interamericana Recinto Metro.

Con la ayuda de su familia y debidas medidas de seguridad y distanciamiento, la joven presidenta de su clase graduanda coordinó visitar a sus amistades más cercanas para que le firmaran su camiseta de la clase.

paula

“Ahora que no íbamos a tener las actividades para que firmaran la camisa, quise hacerlo para tener ese sentido de clausura y de cierre. Iba con máscaras, guantes y ellos me dejaron mensajes en la camisa”, expresó Vargas Torres en entrevista con Metro. Contó que aunque la cuarentena no le ha afectado tanto como a otras personas que conoce, reconoce que siente un poco la nostalgia debido a que “ahora que se está acercando la fecha de la graduación, hubiera sido el 23”. El Colegio ha dicho que por ahora la graduación fue pospuesta por lo que la estudiante aguarda esperanzas de tener una celebración.

 

“Cuando se acabaron las clases online, es como bien abrupto y nunca uno se espera un final así, uno se queda pensando que el año termina igual para todos los seniors pero para ti termina diferente”, reflexionó la alumna, que ahora estudiará un Bachillerato en Literatura e Historia en la Universidad de Puerto Rico.

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Como otras alternativas de celebración, Paula comentó que la clase graduanda que preside modificó algunas actividades para hacerlas a distancia. Este fue el caso del Senior Week que hicieron de forma virtual, así también como el fin de semana de despedida senior que se realizaría por la plataforma Zoom.

“Las escuela hace posts en la página de Instagram que hicimos de la clase. Dependemos mucho de la cuenta de la clase, que hicimos el año pasado pensando que no iba a tener tanta importancia como ahora. Los papás han puesto fotos y la INTER puso un anuncio en los medios”, detalló Paula, quien mantiene contacto con sus amigos y amigas a través de las plataformas de Facetime y Zoom.

Descubre el homeschooling por emergencias y continuará en él

A raíz de las clases presenciales que se perdieron por las emergencias que ha estado atravesando la isla, Gabriela Ramírez se graduará de su octavo grado desde homeschooling, lo que describió como una experiencia única que la ha motivado a querer continuar con esta modalidad educativa.

gabriela

En entrevista con Metro, la graduanda contó que comenzó su octavo grado en escuela pública y a raíz de la emergencia de los terremotos y las clases que se perdieron, su madre decidió ponerla en homeschooling, o educación en el hogar. “Me encanta ya que tengo la oportunidad de empamparme de los temas, me encanta leer así que tengo tiempo para leer y además me ha dado la oportunidad de desarrollar mi propia empresa porque me gusta hacer prendas”, manifestó Gabriela. Relató que además por razones de salud tuvo que salir del país por los últimos dos meses y esta modalidad de escolarización le permitió continuar con sus cursos.

 

“Tuve la oportunidad de ir al local y los maestros son muy buenos, la directora es un amor. Si hubiera conocido antes el homeschooling hace mucho tiempo hubiera comenzado”, planteó Gabriela, quien explicó que aunque su mamá le da las clases en su casa, tiene “guías educativos” que los “llevan de la mano en el proceso”.  Contó que ha tenido la oportunidad de relacionarse con otros alumnos de esa mismo tipo de formación.

“Ha sido algo bien bonito porque es como una familia y ha sido muy bueno porque uno crea amigos y tiene el apoyo de los maestros para relacionarnos con otros estudiantes”.

“Uno se siente un poco triste por la pandemia no pudimos tener la fiestecita (de fin de año)pero al mismo tiempo me siento agradecida porque los maestros han sido bien buenos, nos envían mensajes motivacionales, y eso nos ayuda”, destacó.

Viva la esperanza por festejar sus metas alcanzadas

Tras el sacrificio que representa terminar el cuarto año en medio de retos por la pandemia del COVID-19, Julyannie Meléndez Navarro todavía tiene la esperanza de lanzar su birrete cuando la declaren graduada.

Y es que la escuela alternativa, Nuestra Escuela, celebra sus graduaciones en septiembre, por lo que aún quedan esperanzas de que se pueda llevar a cabo de manera prevista. “En Nuestra Escuela la graduación siempre es en septiembre 14, hasta ahora no han mencionado nada porque no se sabe si de aquí allá esto cambie… Estamos en espera de si van a cambiar eso o lo van a hacer ese mismo día o cómo lo vamos a hacer”, explicó la graduanda que narró en entrevista con Metro cómo fue su experiencia concluyendo su cuarto año de escuela superior en medio de una cuarentena.

julyannie

La joven terminó a principios de abril su cuarto año debido a que el modelo educativo de la Nuestra Escuela establece que cada estudiante completa las clases a su ritmo. En el marco de la experiencia de la emergencia del coronavirus, detalló que “a veces se me hacía algo difícil porque no es lo mismo el salón de clase que explicarte todo en video llamada. Pero los maestros siempre estuvieron presentes, si les escribía y necesitaba ayuda ellos siempre respondían”.

Uno de los principales retos que enfrentó fue la conexión de internet que a veces fallaba para ella o para el maestro, lo que les tomaba más tiempo pues en ocasiones tenía que guardar los trabajos y enviarlos posteriormente.

 

“Me sentí frustrada porque era mi último año y lo esperaba muy distinto con las amistades, poder pasar tiempo con ellos, pero no fue así. Pero es algo que he podido controlarlo poco a poco”, confesó la graduanda quien ya se matriculó en National University para estudiar un curso de Técnica de Uñas y luego Administración de Empresas, con miras a crear su propio negocio.

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