El gobernador de Nevada, Brian Sandoval, afirmó hoy viernes que se opone al envío de miles de efectivos de la Guardia Nacional estadounidense a la zona fronteriza entre México y Estados Unidos para ayudar a agentes migratorios a combatir la inmigración ilegal y el narcotráfico, tal como lo ha ordenado el presidente Donald Trump.
La portavoz del gobernador, Mary-Sarah Kinner, dijo en un mensaje enviado a The Associated Press que el gobierno de Trump no se ha comunicado con la oficina del gobernador republicano para hablar del asunto.
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Sin embargo, agregó que el gobernador Sandoval no cree que el plan de Trump permita un “uso adecuado de la Guardia Nacional de Nevada”.
Trump quiere enviar entre 2,000 y 4,000 efectivos de la Guardia Nacional a la frontera. Los gobernadores republicanos de Arizona, Nuevo Mexico y Texas apoyan los planes.
Kinner dijo que la Guardia Nacional de Nevada ya ha participado en misiones para resguardar la frontera, que involucraron tanto “operaciones para salvar vidas y de vigilancia”. Agregó que Sandoval estaría dispuesto a analizar la decisión si fuera “consecuente con misiones para salvar vidas”.
En la misma línea de Sandoval, la gobernadora de Oregon, Kate Brown, afirmó ayer que no permitirá que la Guardia Nacional de su estado sea enviada a la frontera sur si el gobierno del presidente Trump se lo pide.
Asegurando que la situación ha alcanzado un “punto crítico”, el mandatario firmó el miércoles una proclama en la que ordena la movilización de elementos de la Guardia Nacional en la frontera con México para combatir la inmigración ilegal.
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Vieja práctica con nuevo ejecutor
La promesa del presidente de asegurar la frontera entre Estados Unidos y México con la Guardia Nacional no es un concepto nuevo, ya que Washington lo ha hecho en el pasado por distintas razones.
Sus dos predecesores, George W. Bush y Barack Obama, enviaron efectivos de la Guardia Nacional a la frontera.
Después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, el presidente George W. Bush envió efectivos desarmados de la Guardia Nacional como fuerza de apoyo.
En 2010, el presidente Barack Obama envió efectivos de la Guardia Nacional para responder a la violencia creciente del narcotráfico.
En la actualidad, hay más de 20,000 agentes de la Patrulla Fronteriza en la frontera entre Estados Unidos y México, y varias agencias federales también tienen presencia allí.