Relatos de espanto de Centro Médico episodio III

Esta es la tercera parte de nuestra entrevista con una doctora residente de Centro Médico. Como indicamos, su identidad ha sido protegida ante sus exigencias.

Por Hermes Ayala
Relatos de espanto de Centro Médico episodio III

 

Como indicamos en las primeras dos partes de esta entrevista, decidimos llamarla Helen, en homenaje a Helen Rodríguez Trías, activista y pediatra puertorriqueña que en el siglo XX luchó por el derecho a la salud pública de niños y mujeres de escasos recursos, tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos.

A continuación la tercera parte de nuestra plática.

Metro: Las administraciones gubernamentales, las del mismo Centro Médico, ¿entienden lo que sucede? Uno quisiera entender que sí, que lo entienden, porque uno los ve. Pero la dinámica para hacer pensar que las cosas están mejor de lo que están es otra. ¿Cuál es la dinámica de los doctores residentes con los doctores que mandan, con la gerencia? ¿Cómo se desenvuelve aquello allí con respecto a lo que es la realidad y lo que entienden que se deben percibir?

Dra. Helen: Me he dado cuenta que hay este afán por encubrir de alguna manera lo que está ocurriendo, y de verdad que no entiendo porqué. No entiendo porque hay un ímpetu por encubrir lo que está, y hacemos referencia a que nos dijeron que sería inconveniente y sería impropio hablar con la prensa, pero yo no veo la razón para hacer esto porque mientras más esto salga a la luz, más el gobierno va a sentir la presión para solucionar estos asuntos, que son solucionables. Te doy un ejemplo. Yo visité hace poco el hospital Auxilio Mutuo y allí me contaron que nunca ha habido un apagón, pues entonces uno piensa que es posible que Centro Médico también funcione con plantas y generadores óptimos.

Metro: ¿Cómo uno logra trabajar, aparte de ese estrés de Centro Médico, con este otro estrés de ‘No hables’, ‘No digas nada’, ‘Mantenlo acá en una burbuja’? ¿Cuán frustrante es – y se lo digo porque usted finalmente decidió entrevistarse con nosotros en una barra fuera de Centro Médico, llegar a un sitio donde nosotros le dijimos, para hablar de esto… ¿Cuán frustrante es hacer el trabajo así?

Dra. Helen: Pues, entre los residentes te cuento que hay unas ansias bien marcadas de sacar esto a la luz públicas y hacer algo al respecto. Nosotros hablamos constantemente en nuestras guardias, cuando estamos juntos. Y la gente quiere hacer algo y quiere cambiar la situación y la realidad q estamos viviendo. Y que nos afecta a todos, en especial a los pacientes. La cuestión es que, para empezar, uno no tiene ni tiempo para sentarse a redactar algo. Y también hay miedo a represalias en el futuro.

Metro: Bueno, pero los attending (doctores de alto rango, mandan sobre los residentes) tienen que estar también struggling (dando la lucha) con todo esto…

Dra. Helen: Los attending están struggling pero no tanto como los residentes, porque ellos viven de los residentes, ellos no están allí todo el tiempo. Ellos cobran gracias a que nosotros hacemos el trabajo. Pero ellos no están allí todos los días, ellos no están allí a todas horas. Ellos también trabajan en otros hospitales privados. Ellos tienen sus intereses en Centro Médico. No quieren que la residencia cierre. No quieren que las agencias acreditadoras sepan que nosotros estamos viendo más pacientes de los que se supone que veamos. En ese sentido, a pesar de que están struggling también, jamás los sufren como nosotros lo sufrimos.

Metro: ¿Es un momento de los doctores quedarse? ¿O la luz de adelante es la que alumbra?

Dra. Helen: Pues mira, esta es mi opinión bien personal, que nosotros, por lo menos, dentro de todas las personas que hay en la isla, nosotros por lo menos tenemos un trabajo. Sea como sea, sea mal pago, sea en malas condiciones, por lo menos tenemos un trabajo. Y en ese sentido, pues hay gente que se ha tenido que ir porque no tienen trabajo. Eso es diferente. No tienen opciones. Pero nosotros… primero que hace una falta increíble de médicos en el país y segundo que sí, si te vas teniendo trabajo aquí, pues yo creo que es un momento para los médicos quedarse y se están yendo

Metro: Una pregunta y no se me asuste… Estamos hablando con su nombre off the record, pero vuelvo a preguntarle, a intentar de convencerla para que salga…

Dra. Helen: En verdad, prefiero no ponerlo. Y no por miedo, sino para poder continuar haciendo esto. Esto es información que me parece pertinente que salga a la luz pública, para poder seguir trabajando sin ningún tipo de restricción.

Metro: ¿Las autoridades son obstáculo para los doctores jóvenes que está tratando de ayudar a su pueblo?

Dra. Helen: No sé si un obstáculo, pero definitivamente no son una ayuda. Te doy el ejemplo del [U.S.S] Confort. Eso lo trajeron como una medida para aliviar la carga de Centro Médico y, sin embargo, sus criterios para admisión al barco eran tan y tan y tan limitados, de nada nos servían a nosotros. Acá nosotros lo que tenemos son pacientes críticamente enfermos, con condiciones crónicas, que se tienen que ir a sus casas con cuidados especializados y los doctores del Confort lo que estaban aceptando eran pacientes mucho más sencillos, lo que nosotros llamamos goodies. En Centro Médico los goodies son bien raros. Acá no llegan goodies. Goodies son los pacientes a los que tú puedes darle un tratamiento de unos cuantos días y los mandas pa’ las casas. Pero a Centro Médico no llegan goodies, eso es bien raro, y el Confort solo aceptaba los goodies y aún cuando flexibilizaron los criterios de admisión, que eso fue el viernes pasado [tercer viernes de octubre], que tuvieron que flexibilizarlos porque Centro Médico estaba cien por ciento lleno, no había camas disponibles. No habían camas disponibles y ellos se vieron forzados a flexibilizar los criterios de admisión y aún así no han podido descongestionar el hospital. Quizás a los hospitales de la periferia que ven cosas más sencillas los han aliviado, pero a nosotros, aún con los criterios flexibilizados no han sido una ayuda.

Así que, en ese sentido, no sé si las autoridades han sido un obstáculo, pero yo no siento que hayan ayudado en lo absoluto a aliviar el trabajo de todo el personal de Centro Médico y a salvar pacientes mucho menos.

Metro: Y esto es solamente en el área metro… ¿Usted ha escuchado historias de fuera del área metro?

Dra. Helen: He escuchado historias de que la necesidad más grande de los pacientes es en medicamentos. Parece insólito pensar que en una isla donde tantos medicamentos se hacen, porque muchos de los medicamentos que se usan en Estados Unidos se hacen en Puerto Rico, las farmacéuticas están aquí en el norte de la isla, contaminando por cierto. Y me parece contradictorio saber que aquí hay tantos Walgreens y CVS que venden estos medicamentos que se fabrican aquí en Puerto Rico y los pacientes en el interior de la isla están luchando por conseguir medicamentos. Entonces, muchos de los médicos primarios de estos pacientes tienen sus oficinas cerradas y la reforma te obliga a ir a tu médico primario a conseguir una receta. Y si esos médicos están cerrados, aún con las libertades que nos han dado a los residentes, para que recetemos medicamentos, en el interior de la isla, en este tiempo de crisis, es difícil. Yo he tenido pacientes que regresan a Centro Médico porque en la farmacia de sus periferias no les han dado medicamentos, porque les piden la firma de su médico primario. O sea que también eso que hablan, de que hay una libertad ahora mismo para que todos los médicos receten tampoco es cien por ciento cierta. Yo no he podido salir al resto de la isla, pero los compañeros que han ido en distintas brigadas han visto que hay mucho paciente sin medicamentos.

Algo que fue bien chocante para mi fue que, aun dos o tres semanas después del huracán, las aseguradoras médicas, que son los más que cobran, los más millonarios, todos estaban cerrados. No había forma de mandar un paciente para la casa, porque no habían aseguradoras para cubrirles los medicamentos…

Metro: Estamos hablando de Triple S, MCS…

Dra. Helen: Sí, toda esta gente, Triple S, MCS, MMM, First Medical, estuvieron cerrados, completamente, como dos semanas aún después del huracán. Esa gente que son los más millonarios [de la industria de la salud], los más que se benefician de la crisis médica, no estuvieron trabajando y dejaron al pueblo de Puerto Rico pagando las estadías de los pacientes en el hospital.

Metro: Doctora, ¿cuántos colegas de usted se han ido luego del huracán? Qué usted sepa…

Dra. Helen: Pues, conocidos de cerca no te puedo mencionar ninguno. Pero sé que hay algunos que se van a ir. Tenían planes de irse antes de María, imagínate ahora. Se de historias de muchos médicos que se han ido.

Y aquí acabó la entrevista con nuestra doctora residente en Centro Médico. Les dimos las gracias y ellas nos las devolvió, pues más que una entrevista para ella fue una catarsis.

Días antes de la publicación de la primera parte de esta entrevista, volvimos a comunicarnos con la doctora. Según nos dijo, la cosa en Centro Médico “ha mejorado en términos de apagones. No ha habido más apagones desde el viernes [cuarto viernes de octubre]”.

“Pero sigue lleno de pacientes y llegan más maltrechos cada vez. Supongo que es que no hay médicos primarios afuera, por el asunto de la luz, y los pacientes esperan y esperan hasta que es muy tarde”, agregó.

Y el pueblo de Puerto Rico, con una crisis general en todos sus servicios básicos después de María, siguen espera y espera. Ojalá en la salud no sea muy tarde.

Vea también: 

Relatos de espanto de Centro Médico

Relatos de espando de Centro Médico segundo episodio

 

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