Tras conocer el fallecimiento del padre Ángel Darío Carrero, el alcalde de Toa Baja, Aníbal Vega Borges, dijo que la ciudad pierde a un hijo, la comunidad religiosa a un padre y los necesitados a un hermano.
Vega Borges decretó tres días de duelo, ordenando que las banderas ondeen a media asta por el mismo período en todos los edificios municipales. Invitó a la ciudadanía a apoyar la labor social del Proyecto Niños de Nueva Esperanza de Sabana Seca, como tributo póstumo a su gestión como hombre de bien.
El alcalde puntualizó que Darío Carrero multiplicaba el tiempo para beneficio de la gestión humanitaria que emprendía a diario, “abrazando causas justas que reivindican al ser y al espíritu”.
“Nos enseñó con su ejemplo, talento, vocación y fidelidad, que no puede perderse un segundo en la vida que pueda emplearse positivamente en tender la mano al prójimo, en cultivar el talento de la juventud y en trabajar en favor del futuro del país”, aseveró con evidente pesar.
Agregó que Puerto Rico extrañará su voz y su presencia, aunque su legado siga hablando de su gesta de paz social.





