Osteoporosis, caídas, y fracturas vs. actividad física forever

"Cualquiera de nosotros puede sufrir una caída"

Por Lilly Rivera

Cualquiera de nosotros puede sufrir una caída. A lo mejor no pasa nada grave aparte de un magullón y unos días sin poder ir al gimnasio o a las clases de zumba. Sin embargo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud cada año ocurren unas 37 millones de caídas en el mundo cuya gravedad requiere atención médica.

Los adultos mayores de 65 años, según indica la Academia de Médicos de Familia, tienen mayor riesgo de caerse por los cambios que ocurren durante el proceso de envejecer. Y por problemas de salud como artritis, cataratas, debilidad muscular, desequilibrio o mareos a causa de los medicamentos que toman.

Las caídas pueden romper las caderas, la tibia, el fémur y otros huesos, y causar inactividad prolongada, temor a volverse a caer, discapacidad, pérdida de independencia, o muerte. Tú no quieres eso.

Todos estamos en riesgo de caernos, ya sea por suelos inestables o resbaladizos, un empujón que recibamos, ingesta de alcohol, reflejos lentos, o cualquier otra situación, pero podemos evitar las caídas, pues según establecen los institutos nacionales de la salud, las caídas o accidentes rara vez ocurren sin razón.

Cómo reducir las caídas y evitar fracturas:

Cuidar la salud en general es lo primero. Además, hay que hacer actividad física de manera regular (entrenamiento aeróbico, de fuerza, equilibrio y flexibilidad) desde joven y mientras seamos viejos porque ayuda a mantenernos fuertes y a mejorar la tonicidad muscular. También ayuda a mantener la flexibilidad de las articulaciones, tendones y ligamentos. Ejercicios de soporte de peso mínimo, como caminar, o subir escaleras, podrían retardar la pérdida de hueso debida a la osteoporosis (enfermedad que debilita los huesos y los hace más propensos a fracturarse).

Para las personas con osteoporosis, una caída pequeña puede ser peligrosa. Pregúntale a tu médico por un examen de densitometría ósea para saber qué tan fuertes o débiles están tus huesos y atender con tu doctor cualquier deficiencia y evitar fracturas. Consumir suficiente calcio y vitamina D también puede ayudar a mantener los huesos fuertes, tu proveedor de salud te indicará la dosis adecuada. Deja de fumar y limita el consumo de alcohol, estas sustancias pueden disminuir la densidad ósea y aumentar la probabilidad de facturas.

Hazte exámenes de la vista y de la audición a menudo. Cualquier cambio en la vista, o la audición, aunque pequeño,  puede afectar tu estabilidad y podrías caerte. Si necesitas usar un audífono, asegúrate de que te quede bien ajustado.

Las medicinas pueden entorpecer tu caminar. Chequea los posibles efectos secundarios de los medicamentos que estás tomando, pues podrían afectar tu coordinación, o equilibrio. Hazle saber de inmediato al médico o al farmacéutico los cambios que sientas para que puedan resolver el problema. 

Cuando te levantes de la cama o de algún asiento, hazlo lentamente. Levantarse demasiado rápido puede causar que la presión arterial baje y esto puede hacer que te sientas inestable o tambaleante, te puedes caer.

Utiliza un bastón o un andador si consideras que te da mayor estabilidad al caminar. Un terapeuta físico u ocupacional puede ayudarte a decidir qué dispositivos pueden ser útiles y enseñarte cómo usarlos de manera segura.

Usa zapatos cerrados, cómodos, que no te queden grandes y que tengan suela de goma con agarre, ni muy ancha ni muy fina. Nunca camines o bajes escaleras con zapatos de suela lisa, en medias o pantuflas. Si te gusta pegar manguera en la loza, ponte zapatos cerrados con buen soporte, nunca descalzo ni en chanclas. 

Siempre sujétate de los pasamanos cuando utilices las escaleras. Evita treparte en una silla o mesa para tratar de alcanzar algo que esté demasiado alto, pide ayuda o déjalo ahí. Recoge los regueros de tu casa. Elimina alfombras de área resbaladizas y echa hacia la pared los cables de las lámparas o electrónicos.

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