#PrimeroConElNalgo - Final feliz para Charlie Massó

El exMenudo pudo reencontrarse con uno de sus hijos. Fernan Vélez también trae información sobre Ismael Miranda.

Por Fernan Vélez

Final feliz. A cuatro años de haber terminado una larga batalla en los tribunales que duró otros 15, el cantante boricua y ex integrante del grupo Menudo, Carlos Rivera, mejor conocido como Charlie Massó, al fin pudo reencontrarse con uno de sus hijos, el menor, Angel Andrés Rivera Aracena.

En esta dura y triste batalla legal por pensión alimentaria con su ex pareja y madre de sus dos hijos, Yanilette Aracena, hubo acusaciones de parte y parte. Ella alegaba también que Charlie nunca tuvo relación con ellos, ni siquiera cuando ambos presentaron problemas de salud. En aquel entonces, hasta su hijo mayor, Carlos Javier Rivera Aracena, hoy de 28 años de edad, denunció abandono y le pidió una vez en televisión a su padre que no cometiera con su hermano Ángel los mismos errores que presuntamente cometió con él.

“Estoy muy feliz de haberlo terminado, desafortunadamente no pude tener relación con mis hijos durante este tiempo porque así se dio el proceso, pero tengo la fe y la expectativa de que en un futuro podamos tener una relación de adultos, porque al final del camino dicen que la sangre pesa más que el agua”, aseguró Charlie en el 2017 tras culminar el proceso legal y hasta en un momento dado pidió ayuda legal en un programa de televisión de TV Azteca, para tener la custodia de sus hijos, quienes aún viven junto a su madre en Miami.

Fue su hijo menor Angel, de 21 años de edad, quien lo buscó en una visita a Puerto Rico la semana pasada y al parecer todo quedó atrás, tal como se muestran ambos en las imágenes exclusivas que acompañan esta nota.

“Todo pasa por una razón. Simplemente no te das cuenta de por qué hasta más tarde”, escribió el joven en sus redes sociales debajo de las fotos junto a su padre.

Y así fue, la sangre pesó más que el agua. De corazón, me alegro mucho por ambos y espero que sea el inicio de una nueva y bonita etapa.

 

“Yo voy a salir de esto”, hija de Ismael Miranda recuerda las palabras de su papá en su más reciente visita para cuidarlo

     

De forma exclusiva para Metro, hablé con Gizelle Miranda, hija mayor del Niño Bonito de la Salsa, Ismael Miranda, y quien acaba de regresar de Puerto Rico, de visitarlo por tercera vez. Gizelle actualmente vive en la Florida Central. Aproveché para preguntarle sobre la salud de su querido padre, quien aún se recupera de sufrir un accidente cerebrovascular el pasado 22 de enero.

Gizelle, ¿hay buenas noticias en cuanto a la salud de tu papá?

“Sí, hay muy buenas noticias, estoy bien contenta por cómo vi a papi, el progreso. En las dos semanitas que estuve con él pude ver un progreso, desde que llegué hasta que me fui. No me quería ni ir, me quería quedar con él. Está de pie, el sentido del humor intacto, se pasa haciendo chistes. Siempre ha sido muy hospitalario, le ofrece comida a quien esté con él. Una cosa bien chévere.”

¿Cuándo fue la última vez que lo visitaste?

“En febrero pasado, cuando lo estaban moviendo del hospital al Centro de Rehabilitación”.

¿Cómo comparas la forma en que lo viste en febrero con tu más reciente visita?

“Muchacho, una cosa increíble.”

¿Es la primera vez que lo visitas estando ya en la casa?

“Exactamente. Hasta me le metí en la cama unas cuantas veces”. (ríe).

¿Cuál era tu rutina con él todos esos días?

“Todos los días desayunaba con él. Bajábamos a jugar con el perro, un Rottweiler bien grande, veíamos televisión, me quedaba viéndolo hacer sus terapias. Tiene un itinerario bastante rígido por las terapias. Estuve bien contenta con todo lo que compartí con él.”

¿Qué dicen los médicos?

“Todos están muy positivos, dicen que papi va a seguir recuperándose. Dicen que le va a tomar tiempo a todo el cuerpo recuperarse pero que papi va por un buen camino.”

¿Entiendes que ha sido un milagro su recuperación?

“Siento que sí. Dios ha estado con papi, con los doctores, terapistas, dándoles sabiduría y fuerzas porque papi se vio malito, estábamos muy asustados. Dios ha seguido recuperándolo. Nosotros sabemos que hay un propósito, que termine de recuperarse y él va a testificar, estoy segura de eso.”

¿Hasta qué edad viviste con tu papá?

“Hasta los 19 o 20 años.”

¿Cómo describes tu relación con él?

“Somos dos hermanas, soy la preferida, pero Cristi piensa que ella es la preferida (ríe). Cuando se lo decimos a papi, lo ponemos en tres y dos. Fue una relación siempre chévere. Uno siempre, cuando es joven, tiene sus “issues” con sus papás pero de adultos nos hemos puesto más “close”. Antes, como dos o tres veces por semana, nos llamábamos por la mañana, nos contábamos el chismecito. Estoy empezando a hacer eso otra vez, lo estoy llamando bien a menudo, por teléfono o facetime porque me hace falta eso.”

¿Cómo te enteraste cuando le ocurrió el accidente? ¿Qué estabas haciendo?

“La que nos informó fue Janice (esposa de Ismael). Ella estaba con papi cuando le ocurrió. Fue tempranito en la mañana cuando me llamó y me contó. Yo estaba en mi casa. Ella todavía no tenía los detalles de exactamante qué era lo que había pasado, solamente que él estaba en el hospital. Cuando recibimos al otro día la segunda llamada de que lo iban a someter a una cirugía, estábamos todos juntos en mi casa, le íbamos a celebrar el cumpleaños a uno de mis sobrinos. Todo estaba en las manos del Señor porque podían ser malas noticias o buenas noticias. Fue un momento bien duro para nosotros. Todo el mundo empieza a llorar, comenzamos a orar y a clamarle a Dios que por favor le preserve la vida a mi papá. Estuvimos todo el día comunicándonos. Dios nos escuchó. En ese mismo momento Dios estuvo con los doctores, con las enfermeras y todo el equipo que atendió a papi.”

¿Temiste que lo fueras a perder?

“Sí, nos pasó por la mente y me desesperaba cada vez que lo pensaba. Tenía que seguir orando y confiando, esperar, tener paz. Uno siempre se asusta de lo que no conoce, de lo que uno no sabe.”

¿Qué has aprendido de esta situación?

“Dios me está enseñando paciencia, mucha paciencia. Oro y le digo a Dios “que sea tu voluntad”. Pero a veces siento que la voluntad de Él es un poquito lenta y me desespero (ríe). Recuerdo rápido que puse todo en las manos del Señor y tengo que esperar, necesito paciencia. Pero estoy siendo a veces un poquito egoísta ya que papi se ha recuperado rápido. En el momento de la atribulación, he aprendido a tener paz.”

¿Qué es lo más que recuerdas de tus conversaciones con él?

“Se pasaba diciéndome “Yo voy a salir de esto” (ríe). “Pronto voy a salir de esto”. Me dio sentimento pero me puse bien contenta también porque él sabe lo que está pasando y sabe que tiene que seguir luchando para seguir recuperándose.”

¿Qué era lo más que le repetías a él?

“Que lo amaba mucho, que voy a regresar a verlo pronto de nuevo. Siempre me tiraba besos. Le decía “I love you too”. El intercambio de los amores era constante.”

¿Ya está caminando?

“Sí, el infarto fue fuerte y como le hicieron cirugía, el cerebro tiene que seguir desinflamándose y dicen que eso tarda. Como no ha echado para atrás, los doctores están bien contentos ya que él va a seguir así. Papi hasta en la cocina estaba metido el otro día y le dije “Oh, my God” ¿qué tú haces?” (ríe).

¿Qué significan para ti todas las muestras de cariño hacia tu papá de todas las personas y de sus fanáticos tanto en la Isla como fuera de Puerto Rico?

“Me llenan el corazón cada vez que veo un mensajito de que alguien está orando por papi, que alguien está pensando en él, me envían mensajes por todos los medios, gente del mundo entero. Cuando a papi le pasó esto, nos dimos cuenta que nuestro papá no nos pertenece a nosotros, le pertenece al mundo entero. Su fanaticada es su familia. Lo quieren mucho. No sabía de las historias que la gente nos ha contado que vivieron con él. Nos sentimos afortunados.”

¿No te sientes preparada para perderlo?

“No, chacho, no. A papi le queda todavía bastante, le queda dar candela todavía por ahí (ríe). Tiene la musiquita por dentro, no ha terminado.”

Me imagino que los gastos médicos han sido muy fuertes. Además de no haber podido trabajar por la pandemia. ¿Se les ha hecho difícil económicamente? ¿Necesitan algún tipo de ayuda en ese sentido?

“No. Nosotros nunca nos hemos encargado de las finanzas de papi, no nos hemos metido en eso. Pero él y Janice se encuentran bien.”

Finalmente, Gizelle brindó unas palabras de agradecimiento a todas las personas que se han preocupado pro su papá:

“Apreciamos todo el apoyo que nos han dado. Es una cosa increíble, estamos contentos y bendecidos por el apoyo. Sabemos que están locos por verlo y escucharlo. Pero eso va a pasar. Mucha paciencia, que sigan orando con nosotros para que papi siga su recuperación. Tan pronto esté más recuperado, ustedes van a escuchar de él. Tengo mucha fe de eso.”

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