La felicidad según Francisco

Lea la opinión de Lily García

La felicidad según Francisco

Buscar la felicidad en tiempos de crisis no es tarea fácil. Conectarnos con el espíritu navideño en momentos de recuperación tampoco. Aún para aquellos optimistas compulsivos como yo, hay días en que caemos en la tentación de dejarnos arropar por la negatividad, esa que nos roba la capacidad de soñar, de aspirar a lo mejor.

En uno de esos días, me encontré con un artículo de la revista Time que hablaba de los consejos del papa Francisco para encontrar felicidad en esta época navideña. Enumeraba tres elementos, el primero de los cuales es la sonrisa. Su Santidad nos invita a sonreír porque, al hacerlo, estamos, no solo reconociendo la presencia de otros en ese momento, sino siendo compasivos con ellos.

Continúa invitándonos a que no nos conformemos con “vidas pequeñas” y que, por el contrario, soñemos en grande. Con esto no nos quiere decir que vivamos bajo el yugo de la ambición desmedida. Al sugerirnos “soñar en grande” nos está diciendo que no nos conformemos con llenar nuestra vida de cosas “pequeñas”, como lo pueden ser títulos o comodidades materiales, que pueden ser fácilmente confundidas con la verdadera felicidad. Aquellos que aspiran a más, que tienen propósitos altruistas y buscan transformar y aportar, siempre van a ser más felices.

Por último, el papa nos invita a ser valientes. La felicidad, definitivamente, no es para cobardes. Ser feliz requiere, en ocasiones, tomar decisiones difíciles y dolorosas que, a la larga, nos van a devolver el equilibrio y el bienestar. El posponer indefinidamente esos pasos que sabemos que tenemos que dar nos estanca y nos convierte en víctimas de nuestras circunstancias.

El valor siempre nos libera.

Haciéndome eco, entonces, de estas palabras sabias, mi deseo para ustedes en esta Navidad y nuevo año, es que vivan conscientes del poder de sus sonrisas; que agradezcan lo que tienen mientras, a la misma vez, evalúan cuánto más “grandes” pueden hacer sus vidas; y que encuentren el valor que necesitan para tomar las decisiones que removerán los obstáculos que los detienen. Que esta Navidad les traiga a todos luz, agua y mucha prosperidad.